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más de 1.000 descargas en su semana de lanzamiento

La ‘app’ Freeboo pide paso en el comercio: consumiciones gratis como gancho

El publicista Ricardo Cano experimenta, en Alicante y San Vicente del Raspeig, su nueva aplicación que utiliza reclamos de los comercios para atraer público. La plataforma muestra ya más de un centenar de locales que ofrecen gratis consumiciones o productos y que se pueden canjear en cualquier momento. Acaba de cerrar su primer acuerdo con la franquicia alicantina de panadería y cafetería El Molí

6/08/2017 - 

ALICANTE. De la fiebre de Pokemon Go salió esta nueva aplicación. Freeboo es la realidad emprendedor de Ricardo Cano que ha apostado por la interacción con el usuario y por crear un producto que cumpla todas las premisas del modelo startup. Este joven publicista de origen ibicenco, pero afincado en Alicante, acaba de poner en marcha este app con la que espera escribir una reseña en el sector publicitario. 

“Somos el soporte publicitario más barato que conozco”, apunta Cano. El funcionamiento de la aplicación es sencillo. Por un lado, las empresas deciden qué producto o servicio regalan. Por otro, los usuarios cuando se descargan la app acceden a un mapa de la ciudad donde tienen geolocalizado y señalado con una cruz el comercio que ofrece algún reclamo. También pueden ordenar esos regalos por temática. 

En su escaso mes de funcionamiento, Freeboo ha sobrepasado las 1.000 descargas, tiene en cartera más de 100 comercios entre Alicante y San Vicente del Raspeig y acaba de cerrar un acuerdo con la franquicia alicantina de cafeterías y panaderías El Molí, que sólo en estas dos localidades cuenta con cuatro puntos de venta. El siguiente paso natural son las ciudades universitarias como Valencia, Granada o Salamanca, según explica el emprendedor. “Ciudades que tengan mucho movimiento, más allá de Madrid o Barcelona, porque está pensado para productos de rápido consumo”.

El valor y los valores

“Nos gustaría que Freeboo fuera una herramienta que ayudara a la economía local”, explica este joven publicista que afronta su segunda aventura emprendedora. La aplicación está teniendo muy buena acogida entre el sector hostelero, el cual representa el 70% de su propuesta. En su ranking de descargas, destacan los mojitos del pub Treinta y Tantos, los helados de Bebe Zumos o la tapa de un conocido bar. El modelo de negocio sigue dos líneas: las empresas que apuestan por el regalo directo y las que apuestan por el condicionante. Según Cano, la primera opción “tirá más. La segunda está siendo del tipo: Si te tomas una caña, te regalamos una tapa o similar”. 

El valor que aporta esta nueva plataforma es su reducido coste. “Ofrecemos tres primeros meses gratis para las empresas. Sólo tienen que proponernos su promoción y luego ver qué resultados tiene”, detalla el promotor del proyecto. Sabemos que lo difícil es “trasladar ese valor al local y que pueda fidelizar clientes. Luego, si le interesa seguir el precio es de 4,50 euros al mes”. 

La aplicación está teniendo muy buena acogida entre el sector hostelero, el cual representa el 70% de su propuesta

Este pago también da acceso a algo más valioso: Métricas de consumo. Detrás de Freeboo, hay un trabajo de programación de seis meses y traducir en datos la interacción del cliente es un atractivo para las empresas grandes y medianas que se sumen a la propuesta y un revulsivo para los pequeños, pues no suelen tener medidores de este tipo. 

La idea de capturar el regalo, como si fuera un Pokemon, ayuda a que el sistema sea más o menos conocido. El cliente puede guardar la promoción y usarla cuando quiera. “Por ejemplo, tú ves que hay un regalo que es un helado y te lo guardas en tu mochila. Lo consumirás cuando luego pases o cuando vayas con alguien”, detalla Cano. 

Abierto a todo tipo de empresas, en cuanto a tamaño, Freeboo quiere explotar su potencial de perfiles a los que se dirige. Especialmente significativo es el segmento más adolescente. El publicista ibicenco sostiene que la franja de los 15 a 18 años es un público codiciado por las marcas; pero, sobre todo, porque es el ideal para aumentar las descargas – no tienen poder adquisitivo. De todas formas, el objetivo es centrarse en el target de 18 a 24 años, universitarios que, por ahora, son los que están copando el número de descargas y que encajan en la proyección de crecimiento. 

El mejor ejemplo se aprecia en la apuesta de descargas vía redes sociales y en un atractivo llamamiento a la acción. Se trata de un video que explica el funcionamiento de la app y que es obra del conocido filmmaker Kevin Yern, un conocido realizador audiovisual de parkour con cerca de 3.000 suscriptores en su canal de Youtube.

Criatura startup

Ricardo Cano es un perfil de emprendedor fiel al imaginario colectivo. Vivió ya su experiencia fallida, pero ese primer rodaje le permitió afinar el modelo startup. En esta segunda aventura, traslada un control basado en las mejores características de este tipo de incipientes sociedades. Es escalable, fácil manejo, promueve la experiencia con el usuario y se dirige a los perfiles más jóvenes y consumistas. 

Las redes sociales y Kevin Yern son dos de los principales atractivos del lanzamiento de esta aplicación hecha en Alicante

Además ha sabido rodearse de un equipo de especialistas. “Ahora somos unas 15 personas, entre programadores, diseñadores, publicistas, comerciales y dos expertos: una en marca y otro en innovación”, expone un emprendedor motivado por el lanzamiento. En este último papel, está Iñaki Mayoral, parte de la sociedad Howlstar Dream con la que opera la plataforma, y un experto en la implantación de procesos innovadores y actual coordinador de Yuzz Alicante. 

Con un capital inicial de 20.000 euros, la sociedad ahora afronta tanto su validación en el mercado como la entrada de capital. “El inicial ha sido tipo semilla aportado en pequeñas cantidades por las famosas tres F o entorno más cercano. No obstante, la proyección y los números están hechos.


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