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Joaquín Rodríguez, director del aeropuerto de valencia

"El aeropuerto de València tiene cubierta la demanda para los próximos cinco años"

31/12/2018 - 

VALÈNCIA. Joaquín Rodríguez no se deja llevar por el viento de cola que ha impulsado al Aeropuerto de Valencia a batir todos sus récord de tráfico de pasajeros. En sus primeros meses como director de la instalación, este joven ingeniero elegido por Aena para pilotar uno de los aeropuertos de la red que más rápido está creciendo ya tiene casi concluido el estudio funcional que permitirá adoptar las medidas necesarias para sostener esta expansión en los últimos años.

Rodríguez, que aprovecha cada ocasión de recoger y analizar información que le permita mejorar los procesos del aeropuerto, ha impulsado una serie de medidas de bajo presupuesto y alto impacto en la satisfacción de las aerolíneas y la comodidad de los pasajeros como la creación de una sala de lactancia, nuevas zonas de descanso y trabajo o filtros de seguridad más rápidos.

Aunque evita dar cifras concretas, asegura que el año que está a punto de empezar volverá a ser de récord gracias a que las compañías continúan aumentando su oferta de rutas y asientos desde València, como la del aeropuerto londinense Heathrow. Una vez lograda la conectividad directa con once hub, el objetivo inmediato es mejorar la conectividad con los países nórdicos.

–Más de 7,2 millones de pasajeros pasaron por el aeropuerto valenciano desde enero hasta noviembre, un 15,1% más que el mismo periodo de 2017. Es un nuevo máximo histórico, ¿en qué se apoya ese crecimiento?

–Cuando los pasajeros eligen Valencia lo hacen por el destino, que se está posicionando muy bien como marca a nivel internacional. Por eso las compañías se interesan por la ciudad y su aeropuerto. Nosotros tenemos que ser un facilitador de ese desarrollo social y económico y hacer fáciles todos los procesos, ser eficientes y que las compañías sientan que su operativa aquí es óptima y cubre todas sus necesidades. Tiene que haber un doble trabajo para sostener eso.

–¿Tiene una previsión sobre la cifra final de cierre del ejercicio?

–Creo que estaremos en torno a los 7,75 millones de pasajeros.

–¿Qué previsiones hay para el próximo año?

–No tenemos un número concreto, pero el feedback que nos dan las compañías es muy positivo y previsiblemente estaremos de nuevo en cifras récord. Por ejemplo, Vueling acaba de anunciar un nuevo avión basado en València, lo que le permite aumentar la oferta de asientos y destinos, y hace poco más de un mes supimos que Heathrow se suma como destino, un dato que cualitativamente es muy importante porque nos conecta de forma directa con uno de los principales hub del mundo. Eso, unido al aumento de las frecuencias, va a generar muchas posibilidades para viajar. Otras compañías como Ryanair y Air Nostrum están posicionadas en València de forma importante y están creciendo a dos dígitos. Prefiero continuar trabajando y no me gusta fijarme metas, pero las perspectivas son muy buenas. El objetivo es seguir generando condiciones para continuar creciendo.

–¿Hacia dónde están enfocando el crecimiento? ¿Hacia la captación de compañías, asientos, destinos…?

–La estrategia de crecimiento consiste en primer lugar en intentar incrementar las frecuencias y la conectividad en destinos que tienen una alta demanda y posteriormente ver aquellos destinos que no tenemos cubiertos para analizar qué tráficos indirectos existen y, a partir de ahí, poner la a disposición de las compañías para que sepan qué quiere el pasajero del Aeropuerto de Valencia. Junto con las autoridades locales, que están haciendo un buen trabajo, trabajar para buscar el incremento de pasajeros.

–¿Qué conclusiones extraen del análisis de ese conjunto de datos?

–Vemos que hay un nicho muy importante en los países nórdicos. Uno de nuestros objetivos de los últimos años debe ser cubrir destinos como Noruega o Suecia porque es un perfil de pasajero que a la ciudad le interesa. Estamos trabajando con diferentes compañías de la zona para intentar desarrollar rutas que cubran este mercado que hoy por hoy es la principal debilidad que tenemos en Europa.

–¿Alguna ciudad en concreto?

–Estamos trabajando en los últimos años con SAS y el destino que más claramente parece que podría concretarse es Estocolmo. Tiene bastante flujo de pasajeros como para justificar una ruta.

–Antes ha mencionado a Ryanair o Air Nostrum como ejemplo de compañías con implantación importante en el Aeropuerto de Valencia. En el caso de la low cost, ¿preocupa la excesiva dependencia o el peso que tiene en el volumen de pasajeros transportados?

–Creo que Valencia es un destino que atrae por sí solo a las compañías. Es cierto que Ryanair es ahora mismo nuestro principal cliente por cuota de mercado. Es una de las primeras aerolíneas de Europa y están cómodos en València. Sus perspectivas son positivas porque ellos quieren seguir aquí y lo demuestran porque siguen aumentando su presencia. Debemos trabajar en consolidar esa relación. Nosotros somos una infraestructura que dependemos de nuestros clientes, que son los pasajeros y las compañías aéreas. No me preocupa que tenga ese volumen porque tenemos a otras aerolíneas como Vueling, que es el segundo operador, Air Nostrum, Air Europa o Lufthansa, que este año se ha colocado entre las cinco primeras compañías en València. Tenemos conectividad con once hub europeos con sus compañías de bandera y eso es muy importante.

–¿En qué porcentaje de uso de capacidad está la instalación?

–La capacidad anual es de 10,5 millones de pasajeros anuales y ahora estamos en 7,7 millones. Creo que tenemos perfectamente cubierta la demanda para los próximos cinco años, pero tenemos que trabajar en un futuro. Tener la improvisación como estrategia en una infraestructura es una mala vía. Nosotros ya estamos trabajando en un diseño funcional que responsa a las necesidades del aeropuerto en los próximos diez o quince años. Eso lo estamos haciendo ya, y también en el desarrollo de procesos y cruzar datos con las previsiones que tenemos para ver qué necesita el aeropuerto y empezar a desarrollar las infraestructuras. Estamos trabajando con algunas ideas concretas y desarrollando un proyecto para la ampliación de filtros de seguridad o zonas internacionales en llegadas y salidas para 2019 y 2020. Tratamos que los procesos se desarrollen en un ambiente cómodo y que las esperas en el filtro de seguridad no excedan los diez minutos. En nuestro caso, el 85% de los pasajeros lo pasan en menos de cuatro minutos. Son datos que manejamos semanalmente y ponemos en conocimiento del equipo para mejorar.

–¿Cómo está de ocupación el área comercial del aeropuerto?

–Muy bien. Este año hemos incorporado nuevos puntos como la primera tienda de Ale-Hop en aeropuertos de España con más de 200 metros cuadrados. El aumento de pasajeros hace que el aeropuerto sea interesante para los operadores del área comercial y las empresas implantadas están muy contentas. Tenemos algunos locales que aún queremos sacar en los próximos meses.

–Ahora están realizando mejoras a nivel local encaminadas a mejoras la experiencia del pasajero. ¿Cuáles son las principales?

–Hemos desarrollado grupos de trabajo con distintos perfiles profesionales del aeropuerto para tener una visión global en temas como limpieza, seguridad o confort en zonas de embarque y RSC. En 2018 cada grupo ha realizado un plan de acción encaminado a implantar algunas mejoras como áreas de confort, zonas de trabajo, una sala de lactancia, la línea de acceso rápido en los filtros de seguridad, exposiciones de cuadros o televisiones en la zona de recogida de equipajes. Son mejoras que no tienen un gran coste pero que mejoran y hacen más cómodo el paso de los pasajeros por el aeropuerto.

–¿Se nota el Brexit en el tráfico de pasajeros con Reino Unido?

–Una de nuestros puntos positivos es que no tenemos el tráfico muy concentrado en un país concreto como podría ser el Reino Unido. Tenemos un tráfico bastante diversificado; nuestro principal tráfico es el de origen y destino en España y un volumen importante con Italia (15% de cuota de mercado), seguida de Alemania, Reino Unido, Francia y Holanda que están cada uno en una franja entre el 7 y el 10%. El tráfico está muy distribuido. Esto es bueno porque ante situaciones como el Brexit el impacto no es significativo. La realidad es que todos los países crecen, por lo que nosotros de momento no lo notamos.

–¿Qué gran objetivo le gustaría alcanzar como director del aeropuerto? ¿Una ruta transoceánica?

–Tenemos que seguir mejorando. No tengo un objetivo claro más allá de que la seguridad operacional sea la principal política del aeropuerto porque es la base de nuestro negocio; que la calidad del servicio sea cada vez mejor en eficiencia y optimización de procesos; y seguir incrementando la conectividad con los destinos como los nórdicos con los que tenemos mayor debilidad. A partir de ahí, no nos ponemos metas.

–El tráfico de carga entre enero y noviembre supera las 13.300 toneladas, lo que supone un 10,9% más que el mismo periodo del año anterior. ¿A qué se debe la mejora?

–El movimiento de carga depende del desarrollo económico de la región. En 2018 hemos facilitado el transporte de cargas con medidas como tarifas promocionales para empresas que quieran instalarse en la terminal de carga, una infraestructura muy buena con capacidad para albergar a más empresas, y estamos en contacto con empresas de carga interesadas en Valencia para facilitar su entrada. Ahora hemos tenido la operativa del mundial de MotoGP que por primera vez ha traído dos aviones a Valencia y en enero tenemos una operativa singular con tres Boeing 747 que van a hacer el traslado de vehículos de Fórmula E a Canadá. Son vehículos que vienen a Valencia desde África por carretera y mediante avión hasta Canadá. Podrían haber elegido otro destino, pero nos han elegido a nosotros. Hemos tratado de unir a todas las empresas que participan en esta operativa para coordinarlas de forma eficiente y que el empresario opte por nosotros.

–¿Cómo se capta un movimiento como este?

En este caso es un empresario que está vinculado a Valencia y el año pasado ya hizo parte de la operativa y, como tuvo una buena experiencia, este año ha querido apostar por el traslado de MotoGP que hasta ahora se hacía desde el Aeropuerto de El Prat y el siguiente paso va a ser el de la Fórmula E. Esperamos seguir trabajando con él y con más empresarios el año que viene. Por nuestra parte vamos a ser facilitadores.

–A principios de año anunció una bajada en los alquileres del centro de carga y la posibilidad de atraer a un "carguero multiempresa”, ¿cómo está resultando esta estrategia?

–Nosotros trabajamos con esa opción, pero no es fácil porque ha de haber un volumen de negocio suficiente como para que mantenga una ruta periódica. Tenemos que generar ese volumen de negocio para que una empresa se implante aquí exclusivamente para eso. Pero tenemos alternativas respecto a carga; estamos conectados con once hub europeos con compañías de bandera que transportan carga en sus bodegas. Ahí tenemos capacidad de seguir incorporando carga. Hay flujo de mercancías, pero lo hacen las compañías que operan con estos hub. Un carguero multiempresa tendría que tener una región concreta que llevase un volumen de carga que pudiese mantener la dualidad de los trayectos. No hay un carguero multiempresa, pero sí muchas compañías que llevan carga a cualquier parte de Europa y empresas de logística instaladas en el aeropuerto como DHL, ASL o UPS y que gestionan este tráfico.

–El Puerto de València también acaba de batir su récord en movimiento de contenedores y áreas como Parc Sagunt se consolidan como sede de grandes operadores logísticos. ¿Cree que Valencia tiene ante sí la ocasión de convertirse en un gran nodo logístico en el Mediterráneo? ¿Qué papel juega el aeropuerto en ese hub?

–Puede ser, nosotros tenemos la infraestructura de la zona de carga preparada para asumir más volumen porque estamos en un 30% de ocupación de nuestra capacidad en el terminal de carga. Estamos intentando promover la carga aérea con tarifas más atractivas para los empresarios. Y también estamos trabajando en los procesos internos para dar facilidades a los empresarios que nos requieren para operativas especiales. Tratamos de dar atención personalizada para que sigan apostando por nosotros.

–¿Hay estrategia conjunta? ¿Alguien se ha preocupado de coordinar eso?

–Nosotros siempre mantenemos contacto con instituciones como el Propeller Club, Ateia o los grupos de interés del aeropuerto. Los datos de este año en carga son muy positivos y seguimos trabajando para mejorar el próximo año. 

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