ELCHE. La startup Bioferric Ink con sede en Elche, en el Parque Científico de la UMH, hace balance del desarrollo realizado a lo largo de 2025, centrado en la evolución de su proceso hasta una tercera generación que introduce cambios en el sistema de adsorción y en la eliminación de materia orgánica disuelta sin generación de aguas de rechazo.
Según la propia firma, el avance principal registrado durante el último año está en la adaptación de un proceso que ya había sido desarrollado en una fase anterior de su tecnología. En concreto, Bioferric Ink ha logrado aplicar el método de eliminación de materia orgánica disuelta -que en la segunda generación del proceso se realizaba mediante esferas recubiertas como material adsorbente- a adsorbentes comerciales convencionales. Estos materiales presentan, de acuerdo con la empresa, una mayor capacidad de carga de contaminantes, lo que ha permitido modificar el diseño del sistema manteniendo el mismo resultado en términos de tratamiento del agua.
La consecuencia directa de esta adaptación se refleja en el tamaño y configuración de los equipos necesarios. La compañía ha explicado que, para un mismo rendimiento, el filtro empleado en esta tercera generación del proceso es de menor tamaño que el utilizado anteriormente.
Este cambio de escala en el sistema de filtración se enmarca en una línea de trabajo que Bioferric Ink viene desarrollando desde sus primeras fases. Durante 2024 y 2025, la empresa avanzó desde la validación en laboratorio hacia pruebas piloto con volúmenes crecientes, un proceso que ha sido documentado en distintas comunicaciones públicas. En mayo de 2025, la startup anunciaba la puesta en marcha de pruebas piloto con una planta adaptada a su tecnología, capaz de trabajar en rangos de entre 50 y 100 litros, como paso previo a la validación semiindustrial prevista para el verano de ese mismo año.
En ese momento, la compañía explicaba que dichas pruebas piloto se apoyaban en proyectos ya validados a escala de laboratorio y que el objetivo era obtener resultados más cercanos a las condiciones reales de operación. Este trabajo se desarrolló, entre otros contextos, en colaboración con la empresa Facsa, con la que Bioferric Ink inició una colaboración en febrero de 2024 y que se extendió hasta noviembre de ese año.
Durante ese periodo, la actividad se centró en la construcción y optimización de una planta de producción de microesferas recubiertas, material clave en la segunda generación del proceso. La empresa detalló que el paso de producir cantidades reducidas de adsorbente a volúmenes de cientos de kilogramos mensuales implicó ajustes y modificaciones propias de los cambios de escala. Una vez completada esa fase, Bioferric Ink avanzó hacia la validación del proceso de adsorción para el tratamiento de aguas a escala piloto, con resultados aplicados a distintos tipos de aguas industriales.
La actualización anunciada ahora se apoya en esa trayectoria previa y marca, según la empresa, un punto de partida para la siguiente fase de desarrollo. Además de la evolución hacia esta tercera generación del proceso, la compañía ha señalado que durante 2025 se han producido otros avances tanto a nivel técnico como organizativo. Entre ellos, se encuentra la incorporación de un pretratamiento que complementa la tecnología principal y la definición de un nicho industrial en el que centrar la actividad de la empresa en el corto y medio plazo.
En este contexto, la startup ha anunciado que en las próximas semanas dará a conocer los resultados obtenidos con el nuevo proceso a escala piloto. Estos datos servirán como base para la siguiente instalación semiindustrial, diseñada para tratar un caudal de 1.000 litros por hora. Esta planta permitirá llevar a cabo la validación técnica final del proceso de regeneración de aguas industriales que la empresa está desarrollando.
Bioferric Ink nació como proyecto emprendedor en el entorno del Parque Científico de la UMH y ha participado en distintos programas de apoyo a la innovación industrial. Entre ellos figura su selección, el verano pasado, como una de las diez empresas emergentes del programa Indpuls. A lo largo de su recorrido, la empresa ha comunicado de forma periódica los hitos de su desarrollo tecnológico, vinculados al escalado de su proceso y a la validación en condiciones cada vez más próximas a las industriales.