ALICANTE. El futbolista del Elche CF Germán Valera dejó claro este jueves que el conjunto franjiverde es consciente de lo que le espera el sábado en el Santiago Bernabéu y que para sacar algo positivo del estadio madridista tocará "saber sufrir".
No obstante la crisis de juego y resultados del equipo (no ha sido capaz de ganar fuera de casa ni en lo que llevamos de 2026 y solo ha sido capaz de sumar cuatro de los últimos 30 puntos), Valera se mostraba en la sala de prensa del Martínez Valero convencido de que el Elche puede plantar cara ante el Real Madrid. De hecho, el carrilero murciano aludía al choque de la primera vuelta contra los blancos, que finalizó con un marcador de 2-2 y con la sensación de que, además de verse perjudicados por el arbitraje, los de Eder Sarabia habían hecho méritos suficientes para sumar algo más de un punto.

- Germán Valera y Rafa Mir en La Cerámica
"Sabemos que es un campo muy complicado, pero a pesar de esta dinámica el equipo está con ganas y confianza", señalaba el futbolista, quien insistía en que el objetivo del grupo pasa por "seguir siendo el Elche que hemos sido", es decir, un equipo reconocible en su idea de juego.
Valera no ocultaba que enfrentarse al Real Madrid exige un nivel de concentración máximo por que "son equipos que castigan cualquier error", al tiempo que demandaba de los suyos dar "un pasito más" en esos momentos en los que el envite se pone cuesta arriba, algo que puede ocurrir en cualquier instante en un escenario como el Bernabéu. "Tenemos que ser nosotros y, en los momentos de dificultad, ser más equipo que nunca y estar juntos, que es lo que nos ha ido bien", decía.
El murciano restaba importancia a la posibilidad de que el conjunto blanco pueda llegar con la mente puesta en el partido de vuelta de la Liga de Campeones que disputará apenas tres días después. Para Valera, incluso con rotaciones, el nivel del rival no disminuye demasiado: "Aunque hagan cambios, juegan los mejores del mundo", apuntaba, antes de confesar que ve una posible vía para incomodar al equipo de Álvaro Arbeloa como consecuencia del lógico desgaste que comporta la carga de partidos que arrastra, de ahí que abogaba por ser capaces de tener el balón y hacer correr al rival. "Tenemos que descansar con el balón y que ellos se desgasten lo máximo posible para que no estén tan frescos", explicaba.
Partido a partido

- Celebración de Germán Valera de su gol al Real Betis
Valera también dejaba claro que el vestuario franjiverde no mira más allá del Bernabéu, a pesar de que en el horizonte inmediato aparece el duelo ante el RCD Mallorca, rival directo en la pelea por la permanencia en LaLiga EA Sports 2025/26: "Ahora mismo solo pensamos en el Madrid", ap8untaba.
Preguntado por el Getafe CF, el último equipo capaz de ganar a domicilio al Real Madrid, el murciano reconoció que hay lecciones que se pueden extraer: "Fueron muy fuertes en los duelos y estuvieron concentrados en defensa", manifestaba, matizando a continuación que cada equipo tiene su identidad. "Aunque sea diferente a nosotros, cogemos lo mejor de cada partido para tomar nota y hacerlo también", añadía.
No obstante las diez jornadas sin ganar (seis derrotas y cuatro empates), Germán Valera se mostraba convencido de que el equipo tiene argumentos suficientes para cambiar la dinámica. "Somos muy capaces de salir de esta situación", decía para, a continuación, poner en valor la figura de Sarabia del que destacaba su capacidad para mantener al grupo enchufado incluso en los momentos más delicados: "Es el que más energía y confianza nos da. Siempre es positivo y está convencido de que vamos a salir de esta dinámica todos juntos", explicaba.
Fijo en el once como carrilero
Al hilo de lo anterior y del rol de carrilero izquierdo que le encomienda desempeñar el técnico bilbaíno, Valera aseguraba sentirse cómodo en esa demarcación, aunque no ocultaba que su naturaleza futbolística mira más hacia campo rival: "Me encuentro bien ahí, aunque me gusta más atacar", confesó.
Precisamente, el pasado fin de semana, en La Cerámica, el carrilero franjiverde tuvo además una tarde exigente en tareas defensivas. Valera sufrió especialmente por su banda ante las constantes internadas del canadiense Tajon Buchanan, por cuyo costado terminaron llegando los dos goles del Villarreal, en una de las zonas del campo que más castigó el conjunto amarillo.
A sus 23 años, Valera se ha consolidado como uno de los futbolistas importantes del proyecto franjiverde. El murciano se formó a caballo entre las canteras del Villarreal y del Atlético de Madrid, club este último desde el que dio el salto al fútbol profesional. Posteriormente defendió también las elásticas del CD Tenerife y de la Real Sociedad, tanto en el primer equipo como en el filial 'txuri-urdin'.

- Germán Valera y Tajon Buchanan el pasado domingo
Su llegada al Elche se produjo en el mercado de invierno de la pasada temporada, cuando recaló en el Martínez Valero procedente del Valencia CF, club al que había llegado meses antes desde el Atlético de Madrid. El futbolista aterrizó entonces en calidad de cedido, pero su rendimiento convenció a la entidad franjiverde que el pasado mes de julio formalizó su continuidad con un contrato por dos temporadas ampliable por una más. Valera había disputado 12 encuentros oficiales con el Valencia antes de su desembarco en Elche y, ya vestido de franjiverde, participó en 16 partidos en la segunda mitad del curso pasado, en el que el equipo dirigido por Sarabia terminó logrando el ascenso a LaLiga EA Sports. En ese segundo tramo de la teporada firmó tres goles y tres asistencias, contribuyendo de forma directa al objetivo colectivo.
Desde casi el primer día, el murciano es un fijo en el once del técnico bilbaíno. Actuando como carrilero izquierdo en el 1-3-5-2 que suele emplear Sarabia, Valera acumula en lo que va de temporada 26 partidos ligueros, con cuatro goles y tres asistencias, números que reflejan su peso en el juego ofensivo del conjunto franjiverde.
Y precisamente por esa banda y por la contraria pasará de nuevo buena parte del examen del Elche en el Bernabéu. Porque si algo no perdona el estadio madridista son las dudas en los costados. Valera ya sabe lo que es sufrir cuando el rival aprieta por fuera y el sábado, previsiblemente, volverá a tener trabajo extra. En un escenario así, donde los errores se pagan caros y los partidos se juegan también con paciencia, el carrilero franjiverde tendrá que poner en práctica esa receta que él mismo resumía en dos palabras: saber sufrir.