ALICANTE. La provincia de Alicante cerró 2025 como uno de los territorios más tensionados del mercado residencial español. Con un aumento interanual del 17%, solo superado por Madrid, el encarecimiento de la vivienda se extiende desde la capital y los grandes polos turísticos hasta otras ciudades, según el informe IMIE Mercados Locales de Tinsa by Accumin correspondiente al cuarto trimestre del año. La presión no se limita a la capital o al litoral, ya que se generaliza desde Benidorm y Torrevieja hasta Elche, Orihuela, Elda o Alcoy.
De esta forma, la provincia atraviesa una fase de intensa subida de precios de vivienda. La alicantina se sitúa muy por encima de la media nacional (un 13,1% más) y también del conjunto de la Comunitat Valenciana (un 15,9% superior en Alicante). El encarecimiento de la vivienda no es puntual ni localizado.
La intensidad del mercado alicantino se refleja en la actividad. Con 41,7 compraventas por cada 1.000 viviendas, la provincia supera ampliamente la media española, lo que evidencia una elevada rotación del parque residencial. Lejos de aliviar los precios, este dinamismo ha intensificado la competencia entre compradores en un contexto de escasez de producto disponible, especialmente en los núcleos urbanos y costeros, según aseguran fuentes del informe.
La ciudad de Alicante es uno de los epicentros de esta tendencia. En el último año, el precio de la vivienda ha aumentado un 14,7%, situando a la capital entre las que registran mayores subidas del país. Además, Alicante entra por primera vez en el grupo de capitales que superan en términos nominales los máximos de la burbuja inmobiliaria de 2007, aunque en términos reales -descontando la inflación- los precios aún no han alcanzado aquellos niveles.
El fenómeno se acentúa en los municipios turísticos. Benidorm destaca como uno de los mercados más dinámicos de toda España, con una subida interanual del 19,1% y un precio medio de 2.398 euros por metro cuadrado. Desde los mínimos del ciclo anterior, la vivienda en la ciudad acumula una revalorización del 74%, reflejo de la fortaleza de la demanda nacional e internacional y del peso de la inversión vinculada al uso turístico.
También Torrevieja registra un comportamiento muy intenso. El precio medio alcanza los 1.858 euros por metro cuadrado, tras subir un 16% en el último año y un 4,6% en solo un trimestre. La ciudad se consolida como uno de los grandes polos residenciales del sur de la provincia, impulsada por la segunda residencia y la demanda extranjera.
En el eje costero, urbano e industrial, Elche presenta una evolución igualmente significativa. Con un incremento interanual del 15,6% y un precio medio de 1.529 euros por metro cuadrado, la ciudad se sitúa entre los grandes municipios donde más se ha encarecido la vivienda en 2025. En este caso, el crecimiento responde más a la demanda residencial permanente, vinculada al empleo y a la creación de hogares.
Así, Orihuela, con un perfil mixto entre litoral e interior, registra una subida del 12,5% interanual y destaca por uno de los mayores repuntes trimestrales de la provincia (+5%). Su evolución muestra una aceleración reciente del mercado, especialmente en las áreas costeras del término municipal.
El contraste lo aportan los municipios del interior. Elda y Alcoy mantienen los precios más bajos de la provincia, con valores medios de 942 euros el metro cuadrado y 900 euros por metro cuadrado, respectivamente. Aunque ambos municipios también registran subidas, del 9,1 % en Elda y del 4,5 % en Alcoy, su evolución es más moderada y refleja mercados menos expuestos a la presión turística y a la inversión externa.
Este mapa confirma una provincia a varias velocidades, pero con una tendencia común donde la vivienda se encarece en todos los grandes municipios. El impacto sobre la accesibilidad ya es evidente. En la provincia de Alicante, un hogar medio debe destinar el 41% de su renta disponible al pago de la primera cuota hipotecaria, un nivel claramente por encima del umbral considerado razonable.
En el contexto autonómico, la Comunitat Valenciana refuerza esta lectura al situarse como la segunda comunidad donde más sube la vivienda en España. Asimismo, a falta de un aumento significativo de la oferta, el informe de Tinsa by Accumin anticipa que la presión sobre los precios persistirá en 2026, consolidando a Alicante como uno de los territorios clave del actual ciclo inmobiliario.