PETRER. El Ayuntamiento de Petrer, a través de la concejalía de Medio Ambiente, ha iniciado los trabajos anuales de limpieza, mantenimiento y desbroce en el tramo urbano de la Rambla de Puça, una actuación que el consistorio desarrolla de forma continuada desde 2018 con el objetivo de garantizar el correcto funcionamiento hídrico del cauce y preservar los valores ambientales de este espacio natural.
Los trabajos de este año se centran especialmente en reducir la vegetación en las zonas próximas a los cuatro puentes que atraviesan la rambla —Guirney, Felipe V, el cementerio y el barrio de San Rafael— con actuaciones tanto aguas arriba como aguas abajo en un tramo aproximado de cuarenta metros en cada sentido. La concejala de Medio Ambiente, Remei Iborra, ha señalado que el objetivo es “seguir apostando por la conservación y por el mantenimiento de nuestra rambla, un espacio emblemático y muy querido por todos los vecinos y vecinas de Petrer”.
Además de estas intervenciones en el entorno de los puentes, la actuación incluye desbroce selectivo de pastos y arbustos para mantener en condiciones adecuadas la vegetación de ribera característica de estos ecosistemas. De forma paralela, se está llevando a cabo una retirada de residuos acumulados en el cauce, una problemática que, según ha lamentado la edil, sigue afectando a este entorno natural debido al abandono de basura. En este sentido, Iborra ha apelado a la responsabilidad ciudadana para respetar el entorno y evitar depositar residuos en la rambla.
Los trabajos cuentan con un presupuesto de 5.922,95 euros y están siendo ejecutados por la empresa especializada Forest Roots. Su responsable técnico, Juan Estrada, ha explicado que las intervenciones se realizan mediante desbroces selectivos, priorizando aquellas zonas con mayor acumulación de vegetación o con mayor incidencia en la gestión de posibles avenidas de agua.
En este sentido, Estrada ha señalado que las actuaciones mantienen una línea de trabajo consolidada en el tiempo para favorecer la funcionalidad hídrica del cauce y frenar las escorrentías. Para ello se promueve la vegetación autóctona propia del bosque de ribera y se eliminan especies invasoras como la caña o el eucalipto, cuya proliferación puede alterar el equilibrio ecológico y dificultar el flujo del agua en episodios de lluvias intensas.
Plan municipal hasta 2030
Esta actuación forma parte del programa municipal de conservación y mejora ambiental del cauce urbano de la rambla, un plan de intervenciones con una vigencia inicial de cuatro años que el Ayuntamiento ha puesto en marcha para reforzar la seguridad hidráulica y mejorar los valores ecológicos de este entorno.
El programa contempla medidas orientadas a restaurar el ecosistema fluvial, mejorar la capacidad hidráulica del cauce, reducir el riesgo de inundaciones en las zonas urbanas próximas y favorecer la conectividad ecológica de los hábitats de ribera, además de prevenir el riesgo de incendios. Entre las actuaciones previstas destaca el control de especies invasoras, especialmente de la caña común (Arundo donax), cuya expansión en los cauces mediterráneos genera una elevada acumulación de biomasa y reduce la diversidad de la vegetación autóctona.
El plan, que prevé actuaciones hasta 2030, incluye revisiones anuales del estado del cauce, informes de seguimiento de los trabajos realizados y la planificación de intervenciones específicas para cada anualidad con el objetivo de avanzar hacia una gestión sostenible del tramo urbano de la rambla. Con este programa, el Ayuntamiento busca compatibilizar la prevención de riesgos naturales con la conservación del patrimonio ambiental del municipio.