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análisis ap - pulso político en plena campaña

Las elecciones y la minoría del PP exponen al presupuesto de Alicante al juicio de Guanyar

12/04/2019 - 

ALICANTE. El futuro del presupuesto del Ayuntamiento de Alicante para 2019 queda como en 2018 bajo el juicio de Guanyar: la plataforma electoral constituida en 2015 bajo el liderazgo de Esquerra Unida (EU), con apoyo externo de Podemos. Por extraño que pueda parecer, los cinco concejales elegidos por unas siglas que están abocadas a desaparecer en un mes serán los que tendrán a su alcance los votos decisivos para aprobar o rechazar las cuentas con las que se podría inaugurar el nuevo mandato. Y es que Guanyar ya no será un actor político a partir del 26 de mayo: EU y Podemos han acordado construir casi desde cero una nueva confluencia, Unides Podem EU, para concurrir juntos a la próxima cita con las urnas (con la salvedad de que algunos de sus integrantes repiten en la papeleta).

La cercanía de las elecciones es en realidad la que ha acabado contaminando todo el debate sobre el nuevo presupuesto hasta el punto de convertirse en el caldo de cultivo perfecto para que aflorasen las disputas políticas. El PP aspira a presentarlo como logro en plena campaña y la oposición se obstina, como mínimo, en ponerlo complicado. El último ejemplo se evidenció en la comisión de Hacienda de este jueves, cuando volvió a ponerse de manifiesto la presión de los grupos opositores sobre un equipo de Gobierno que gestiona en situación de minoría, con 8 concejales en una corporación de 29, desde que se produjese la dimisión del exalcalde socialista, Gabriel Echávarri, hace ahora justo un año y tres días. 

El resultado de esa comisión de Hacienda ya es conocido: PSOE, Guanyar y Compromís impidieron que se aprobase un dictamen favorable a la aprobación definitiva del presupuesto. Ciudadanos se abstuvo. Y solo el edil no adscrito Fernando Sepulcre (ahora alcaldable por el partido Contigo) se volvió a posicionar junto al PP. La segunda edil no adscrita, Nerea Belmonte, no acudió a la comisión y, en consecuencia, no votó.

Si todos los grupos políticos reprodujesen el sentido de sus votos en el pleno, previsto para el próximo martes, las cuentas no prosperarían. Quedarían rechazadas con 14 noes (seis de PSOE, cinco de Guanyar y tres de Compromís), frente a 9 síes (ocho del PP y Sepulcre). El voto de Belmonte, fuese el que fuese, no resultaría relevante siempre que los cinco concejales de Cs mantuviesen su abstención.

No obstante, en la comisión ya quedó claro que al menos Compromís no iba a reproducir ese voto. La coalición volverá a abstenerse por responsabilidad, como ya hizo en el pleno de aprobación inicial del presupuesto, el 11 de marzo. Nada parece indicar que Cs y PSOE estén dispuestos a modificar su postura: los ediles del partido de Albert Rivera seguirán en la abstención y los socialistas, en su voto en contra.

Así que la pregunta clave es qué hará Guanyar. Todo parece indicar que podría reproducir la abstención por la que se decantó en marzo, después de haber consultado su posición de voto con sus bases. Como mínimo, su portavoz municipal, Miguel Ángel Pavón, apuntó que su formación ejercería "una posición responsable" en el pleno extraordinario del próximo martes en la línea de lo expresado en el debate de aprobación inicial del presupuesto. Eso sí, supeditó el sentido final del voto de Guanyar al análisis del conjunto de los concejales del grupo e incluso planteó la posibilidad de que se tuviese que volver a consultar a sus bases. Así que la decisión definitiva no está tomada ni garantizada.

En cualquier caso, sí subrayó que de lo que se trataba era de ejercer presión y "dejar claro que el PP no puede actuar como si gobernase con mayoría absoluta". Así, al margen de reprochar la actitud y las formas del propio alcalde, Luis Barcala, en el transcurso de la comisión, Pavón lamentó que los populares se escudasen en supuestos "argumentos técnicos para rechazar todas las reclamaciones presentadas cuando se podían haber aceptado por una cuestión de voluntad política".

Por lo pronto, el concejal de Hacienda, Carlos Castillo, devolvió la pelota de la presión al tejado de los grupos opositores. En un comunicado posterior, calificó de "burla a este Ayuntamiento y a los ciudadanos, y una falta de coherencia absoluta" el voto manifestado por PSOE, Guanyar y Compromís en la comisión por "poner en riesgo a estas alturas la aprobación definitiva de los presupuestos municipales, que serán sometidos al pleno para su aprobación definitiva el próximo martes".

Guanyar y Compromís anuncian una posición responsable en el pleno del próximo martes aunque la plataforma electoral que lidera EU no garantiza aún su abstención

Así, insistió en que la aprobación definitiva del presupuesto tras el plazo de reclamaciones que marca la ley, "no supone una segunda vuelta de la aprobación del presupuesto. El presupuesto quedó aprobado en el pleno del 11 de marzo". El edil recriminó a Guanyar y Compromís que con su voto en contra "no acepten ahora los criterios técnicos utilizados por los funcionarios para valorar las alegaciones presentadas, los mismos esgrimidos durante la época del tripartito, el artículo 170 de la Ley de Haciendas Locales". En esta línea, llamó a la reflexión a la oposición para que, como pasó tras la Comisión de Hacienda previa al pleno sobre presupuestos, "modifique su voto negativo de cara al pleno extraordinario convocado para el próximo martes para obtener la aprobación definitiva de las cuentas municipales".

Castillo recordó que este presupuesto es consecuencia de la cancelación del Plan de Ajuste, la reducción de 60 millones de deuda, de una revisión de las ordenanzas fiscales que ya se está aplicando, un incremento de gasto corriente y de las inversiones de más de 25 millones de euros. En esta línea, recalcó que la no aprobación de este presupuesto supondría inmovilizar casi 5 millones de euros por la reducción en los impuestos, no poder pagar a los funcionarios el aumento de sus retribuciones, no poder aumentar la plantilla de funcionarios, y la pérdida de casi 8 millones de inversiones procedentes de fondos europeos en EDUSI, entre otros. 

Por último, añadió que el equipo de Gobierno toma nota de las alegaciones presentadas, "que pueden ser viables en el marco de una futura modificación del presupuesto, pero este no es el momento ni el trámite para reventar un acuerdo del pleno". Las 16 alegaciones desestimadas por el informe de los técnicos sobre las que votó la comisión de Hacienda fueron presentadas por una funcionaria, la Asociación de Amistad con Perú Pachamama, Asociación del colectivo ADAFI, Asociaciones de Vecinos Nuevo Moralet, Centro Tradicional Alicante y El Templete, así como por representantes de la Junta de Distrito número 3, de sindicatos municipales, Compromís y Guanyar.

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