Opinión

EN LA FRONTERA

El Consell araña, tacita a tacita, recursos para los inmigrantes

  • Immigrants a Tarifa (2006), de Antoni Miró
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Sin mediar ningún tipo de explicación la consellera de Servicios Sociales Elena Albalat ha paralizado el programa de pisos tutelados para personas vulnerables, muchas de ellas migradas, que venían ejecutándose desde los tiempos del Botànic delegando en las entidades sociales sin ánimo de lucro (ONG,s): fue Mónica Oltra quien instauró esta línea de actuación que por lo que se ve el Consell quiere finiquitar bajo el peregrino pretexto de que eso es competencia de la Conselleria de Vivienda que comanda la también vicepresidenta del Consell Susana Camarero que es quien en teoría delegó en Albalat los de los pisos tutelados. El pez que se muerde la cola. El convenio actual finaliza el próximo mes de junio.

 

En el mejor de los casos se echan el muerto la una a la otra. En el peor de los casos el Consell recorta ayudas para personas migradas, estamos hablando de un centenar de plazas, siguiendo los dictados de sus socios parlamentarios de la ultraderecha, la misma que está presionando para aplicar recortes en la nueva reglamentación de la Renta Básica Valenciana deslizando pequeños matices como por ejemplo instaurar un veto a las mujeres que vistan con hijab, una prenda que cubre todo el cuerpo con un velo que tapa buena parte del rostro de la mujer musulmana (parecido al chador). El caso es arañar ayudas a los migrantes con el pretexto que sea y que conste que soy un firme partidario de vetar el velo integral en los espacios públicos como ya se hace en otros países europeos con Francia a la cabeza.

 

Las vestimentas de este tipo no se dan en aras a la libertad religiosa: no son más que un intento de 'castración' del deseo femenino. O como dice Najat El Hachami, reconocida escritora y feminista de origen marroquí “es la anulación de la mujer como sujeto deseante”. Es igual, Vox instrumentaliza este argumento como mero pretexto en su campaña de “caza al moro”.

 

En una sociedad ideal, a mí me gustaría que no hubiera tantas subvenciones y subsidios porque eso puede generar acomodamiento y piratería, matrimonios o parejas que no dan palo al agua y que viven cómodamente del subsidio de los 480 euros a partir de los 52 años, ejecutando chapucillas en dinero B. No incentivan, en muchos casos, ni la búsqueda activa de empleo ni la formación para reciclarse (paso previo).  No son todos los casos, pero hay abusos.

 

A lo que íbamos. Lo de los ultras va calando en el PP como una lluvia fina, casi imperceptible, en contra de las personas más vulnerables como es el caso de la mayoría de inmigrantes que llegan a España con lo puesto. El ciudadano corriente no se entera de estas cosas: o si se entera las apoyan en el caso de los votantes de Vox. No es ético ni estético desalojar a decenas de inmigrantes de pisos tutelados para enviarlos a no se sabe dónde: a vivir debajo de un puente, es un decir.

 

Hay contradiscursos. La Universidad Cardenal Herrera, con su rector Higinio Marín al frente, y con Paco Sánchez, director,  ha firmado en Elche un convenio con varias ONG's para que su nueva Facultad de Odontólogos atienda a personas en severo riesgo de exclusión. El humanismo cristiano redime y funciona como contrapeso como ya se vio en el apoyo de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello,  dando su respaldo a la regularización de 500.000 inmigrantes que va a poner en marcha el Gobierno de la nación en los próximos meses. Mucho mejor facilitarle los papeles para que puedan trabajar con contratos legales en vez de tenerlos trabajando en negro en condiciones que rozan la explotación laboral. Seis euros la hora en los trabajos agrícolas o en las tareas del cuidado y de la limpieza del hogar.

 

  • El alcalde de Alicante, Luis Barcala

El alcalde de Alicante Luis Barcala quiere potenciar las visitas a los refugios subterráneos pero resignificando también los horrores que vivieron los del bando nacional. Todo ello bajo la presión de los ultras. Bueno, en Alicante se construyeron muchos refugios para defenderse de la aviación de  los aviones del bando vencedor con el apoyo de las aeronaves de los fascistas italianos (masacre del Mercado Central). Eso es así: no se puede imponer Historia sin azúcar ni cafeína. Y en Paracuellos se ejecutó una matanza brutal con el auspicio de una de las facciones de las autoridades republicanas. Pero Alicante y sus refugios no son Paracuellos.

 

Yo en el fondo, es la primera vez que lo escribo, estoy harto de las leyes de de memoria histórica  que impulsó Rodríguez Zapatero, y que no han hecho más que envenenar a la sociedad, beneficiar a los ultras, sembrar admiración de los jóvenes hacia el dictador Franco (vade retro) y rememorar hechos que ocurrieron hace 90 años y que quedaron zanjados en la Transición donde se pactó una gran Reconciliación Nacional.

 

Condenar hoy  la quema de iglesias en febrero del 36 es un anacronismo de tomo y lomo. Es aplicar una mirada actual a lo que ocurrió hace nueve décadas. Una perversión conceptual. Nadie en su sano juicio ( salvo algún colgado) quemaría iglesias y basílicas con un valor patrimonial incalculable. Y religioso. Estoy hasta....de ciertas interpretaciones torticeras de la historia, tanto de un bando como de otro. Dicho lo cual, el alcalde de Elche, Pablo Ruz,  entró hace unas semanas en un trapo oscuro a través de una moción improvisada en el pleno municipal, condenando la quema. Los historiadores más prestigiosos ya han analizado y reprobrado los excesos de la República y de la guerra Civil. Faltaba Ruz, historiador de formación, en abominar del toro que mató a Manolete.  Hay que leer más a Chaves Nogales, y escuchar menos a los ultras, señor Ruz, incluida la facción KKK.

 

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