“Durante más de cuarenta años, el Club Náutico Campomanes ha sido parte del alma marítima de Altea. Aquí se han formado generaciones de niños en la vela, se han celebrado regatas de referencia y se ha construido una Comunidad vinculada al mar desde el respeto y la convivencia.”
Hoy esa Comunidad está gravemente amenazada y se siente en una situación de indefensión.
La concesión del Puerto Deportivo Campomanes (hoy denominado Puerto Deportivo Marina Greenwich) ha sido prorrogada por 10 años. Pero esa prórroga que debe aplicarse y beneficiar además de a la Concesionaria, al club náutico y todos los titulares de derechos (amarres y otros), Marina Greenwich SA pretende que se ha otorgado sólo a su favor y que sólo a ella beneficia, y pretende que, al término del actual plazo, el 7 de mayo de 2026, todos los demás titulares de derechos (Club Náutico, Amarres, Locales, etc..) deberán inexcusablemente irse o pagar unas cantidades desorbitadas que pueden sumar más de 40 millones de euros.
No cuestionamos que la concesión se prorrogue. Lo que cuestionamos es que esa renovación prórroga sirva como instrumento para alterar las condiciones y obligaciones derivadas de la propia concesión, imponer nuevas cargas económicas hacer desaparecer al Club Náutico y poner en riesgo a más de 400 titulares de amarres, negocios de hostelería. Recordemos que el Club Náutico es una entidad deportiva sin ánimo de lucro cuyo objeto es el fomento del deporte náutico y que realiza una indiscutible actividad social.
Cuando una inversión de 1,4 millones por parte de la mercantil Concesionaria, Marina Greenwich SA puede convertirse en un beneficio potencial de unos 40 millones de euros, las preguntas son inevitables: ¿Está ese beneficio justificado? ¿Es legal? ¿Lo apoya la Administración? ¿dónde queda el equilibrio?
El “Caso Campomanes” no es un conflicto empresarial más. Es una cuestión de cumplimiento de la legalidad, de justicia y de proporcionalidad y respeto a quienes llevan décadas formando parte del puerto y a su labor social.
El Puerto Deportivo Campomanes no es solo una concesión. Es una comunidad en la que se integran -además de la propia mercantil concesionaria- el Club Náutico Campomanes, los titulares de amarres, los locales comerciales y, al fin y al cabo, todos los usuarios, ciudadanos y destinatarios de las actividades y servicios que se ofrecen y practican.
Por Gonzalo Pons-Trénor, secretario del Club Náutico Campomanes. Abogado