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suspensión de llegadas tras la crisis del coronavirus

Del drama a la esperanza: el Puerto se aferra a un 2021 con 60 cruceros tras un año sin escalas

4/10/2020 - 

ALICANTE. El sector de los cruceros sigue en el dique seco en el conjunto del país. El Gobierno central mantiene las restricciones para la llegada de barcos turísticos que se acordaron en el mes de marzo, lo que ha llevado a la terminal de cruceros del Puerto de Alicante a completar un periodo de diez meses sin apenas actividad en el que ya se confirma como el peor balance de su historia. De hecho, a lo largo de este 2020 solo ha recibido una única visita que consiguió esquivar las limitaciones del estado de alarma solo unos días antes de su declaración: un barco de la naviera TUI que recaló en aguas de Alicante el pasado 6 de marzo.

Ese amarre supuso el inicio de una temporada para la que se había programado hasta 45 escalas con un pasaje global estimado de 80.551 cruceristas. De partida, ese calendario auguraba un primer trimestre sin llegadas. La primera visita se había previsto inicialmente para el 1 de abril, cuando se esperaba al MSC Opera, de MSC Cruises, con 2.142 pasajeros a bordo. Sin embargo, ese periodo en blanco debía quedar compensado con un otoño especialmente intenso. Se esperaban 7 escalas en septiembre, 9 en octubre y otras 8 en noviembre, lo que habría contribuido a estimular el consumo en el comercio y la hostelería local en temporada baja. Hasta el estallido de la crisis sanitaria, se calculaba que el gasto medio diario de un crucerista en tierra oscilaba entre los 70 y los 120 euros.

Ahora, todas esas escalas concertadas en Alicante se continúan dando por descartadas, salvo que el Ejecutivo autorice el reinicio de la actividad. Es lo que ya ha sucedido en la mayoría de países del norte y del sur de la Unión Europea. En el Mediterráneo, por ejemplo, Italia y Grecia levantaron las restricciones al sector en agosto, aunque impusieron medidas preventivas frente al riesgo de contagio por coronavirus como la reducción del pasaje al 70%, entre otras.

Sea como fuere, la división comercial del Puerto y la concesionaria de la terminal de cruceros, Costablanca Portuaria, confían en el fin de las limitaciones en España y se aferran al avance de la programación ya concertada para 2021. Hasta el momento, se cuenta con entre 60 y 65 visitas previstas para el próximo ejercicio, con lo que se podría alcanzar las cifras de pasajeros registradas en los años previos a la crisis de la covid-19. En el caso de que todas las navieras confirmasen sus visitas (las llegadas pueden cancelarse incluso días antes de las fechas previstas) podría llegarse a los 70.000-80.000 visitantes, en función de las condiciones de reducción de aforo que se augura que podrían delimitarse, en el momento en el que el Ejecutivo decida reestablecer el tráfico.

Con esa primera programación de escalas, como mínimo, se conseguiría revertir la situación en un segmento que se considera reproductor de nuevos flujos turísticos en la medida en que contribuye a generar prescriptores de destino (el crucerista que recala en una ciudad puede recomendar la visita a su entorno directo o regresar para pasar las vacaciones). Esa recuperación esperada para 2021 invertiría la tendencia al retroceso que se percibió especialmente en el balance del último año previo a la pandemia del coronavirus. 


Según las estadísticas oficiales, la terminal alicantina recibió 45 buques turísticos a lo largo de 2019, con 63.088 pasajeros. Ese balance fue inferior al de 2018, cuando se alcanzaron las 54 escalas con 100.752 cruceristas. El de 2018 se convirtió, de hecho, en el segundo mejor año de la década, solo superado por los datos de 2011, cuando recalaron en Alicante 108.435 visitantes a bordo de 57 barcos. Lo cierto es que, tras superar el bache experimentado entre los años 2013 y 2014, la terminal marítima ha tenido una evolución ascendente con entre 45 y 55 llegadas anuales y una media que ronda los 75.000 pasajeros. No obstante, las cifras todavía no se aproximan al objetivo que se sigue persiguiendo desde la división comercial del Puerto y la gerencia de la terminal: en torno a 100 cruceros al año, con unos 150.000 visitantes. 

Por lo pronto, a la espera de que se confirme el restablecimiento del tráfico de cruceros en España, y de que la actividad pueda recuperarse, la concesionaria de la terminal ya se ha cogido a las fórmulas arbitradas por Puertos del Estado para solicitar la bonificación de tasas que debe abonar al Puerto de Alicante a cambio de su concesión. Esas reducciones se contemplan para concesionarios que acrediten pérdidas superiores al 50% ocasionadas con motivo de la crisis sanitaria. La terminal supera con creces ese requisito, al registrar pérdidas del 96% respecto a las temporadas pasadas, según fuentes consultadas.

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