Salud y vida

El Hospital de Elche incorpora la radioterapia intraoperatoria con un acelerador lineal robotizado

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ELCHE. El Hospital General Universitario de Elche se ha convertido en el primer hospital de la provincia de Alicante en integrar en la práctica clínica un sistema computarizado de planificación específico para radioterapia intraoperatoria (RIO), una técnica que permite administrar radiaciones ionizantes directamente sobre el área del tumor durante la cirugía, según informan fuentes de la Conselleria de Sanidad, a través de un comunicado.

La puesta en marcha ha sido posible tras la adquisición por parte de la Conselleria de Sanidad de un acelerador lineal robotizado de electrones de alta energía, diseñado específicamente para este tipo de procedimientos. El equipo instalado en el centro permite aplicar una dosis altamente focalizada de radiación durante la propia intervención quirúrgica, una vez extirpado el tumor, integrando así la radioterapia en el mismo acto quirúrgico para optimizar el tratamiento en casos seleccionados.

La irradiación se dirige al lecho tumoral, la zona donde se encontraba la lesión y donde existe mayor riesgo de recaída local. A diferencia de la radioterapia externa convencional, el tratamiento se realiza con visión directa del campo quirúrgico, lo que permite una administración muy precisa de la radiación. "Esta técnica nos permite administrar radiación exactamente donde es necesaria y en el momento más adecuado del tratamiento", ha explicado la jefa del Servicio de Oncología Radioterápica del hospital, la doctora Natividad Bascón. "Al poder tratar directamente el área donde estaba el tumor conseguimos una irradiación muy precisa y reducimos la exposición de tejidos sanos", ha apuntado.

"Otro aspecto relevante de este acelerador es la posibilidad de administrar la dosis terapéutica en tiempos muy reducidos, generalmente en torno a dos minutos", continúa la doctora Bascón. "Esto no solo facilita su integración dentro del acto quirúrgico, sino que también puede potenciar la eficacia de la radiación".

El servicio de Oncología Radioterápica, en colaboración con el servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo, ha elaborado los protocolos clínicos que establecen la indicación de la técnica y los criterios de selección de pacientes. Por su parte, el servicio de Radiofísica Hospitalaria se encarga de la planificación dosimétrica de los tratamientos y de los controles periódicos del acelerador.

Tecnología adaptada al quirófano

El acelerador genera haces de electrones con energías entre 6 MeV y 12 MeV, lo que permite adaptar la profundidad del tratamiento al tejido que se desea irradiar. Su diseño compacto y robotizado permite trasladarlo hasta la mesa quirúrgica y posicionarlo con precisión sobre el área diana. Puede utilizarse en un quirófano convencional sin necesidad de blindaje estructural adicional, gracias a una configuración que limita la radiación dispersa.

El equipo incorpora además un sistema avanzado de planificación computarizada guiado por imágenes radiológicas que permite simular el tratamiento y calcular la distribución de dosis durante la intervención, así como herramientas de navegación óptica para facilitar la colocación del aplicador.

"La radioterapia intraoperatoria exige una gran precisión dosimétrica y una integración muy cuidadosa dentro del procedimiento quirúrgico", ha asegurado el responsable del Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica, Raffaele Danilo. "Todo el proceso de irradiación dura menos de 150 segundos, por lo que es esencial tener la garantía de que el acelerador administra exactamente la dosis terapéutica prevista. Por ello, antes de iniciar la actividad clínica hemos realizado una caracterización completa del equipo y de sus aplicadores para asegurar que la distribución de dosis sea exactamente la planificada".

Trabajo multidisciplinar

La radioterapia intraoperatoria requiere la coordinación de varios servicios hospitalarios. En cada intervención participan cirujanos, oncólogos radioterápicos, anestesistas, radiofísicos hospitalarios, técnicos especialistas en radioterapia y dosimetría, profesionales de enfermería y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería.

El jefe de Sección del Servicio de Cirugía General, el doctor José Antonio Barreras Mateos, ha detallado que durante la operación "podemos identificar con precisión el área de riesgo y proteger los tejidos sanos antes de administrar la radiación. Esto permite realizar un tratamiento muy dirigido e integrado en el propio acto quirúrgico".

"La coordinación entre los distintos servicios es clave. Los simulacros realizados previamente nos han permitido ajustar la técnica y adaptar el trabajo de cada equipo, incorporando el procedimiento con solo un incremento muy razonable del tiempo quirúrgico. Esto ha sido posible gracias a la actitud de colaboración de todos los profesionales implicados", ha concluido el especialista.

La técnica puede estar indicada en determinados casos de cáncer de mama, tumores malignos pélvicos de distinto origen o sarcomas y ya se ha tratado con ella a una paciente. "Para muchos pacientes supone completar el recorrido terapéutico en el mismo momento de la cirugía. En algunos casos el tratamiento puede quedar prácticamente finalizado al salir del quirófano", ha concluido la doctora Natividad Bascón.

Con la incorporación de esta tecnología, el Hospital General Universitario de Elche amplía su capacidad para aplicar técnicas avanzadas de radioterapia integradas en el tratamiento multidisciplinar del cáncer.

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