Comunitat Valenciana

Insultos, amenazas, humillaciones... La mitad de los sanitarios valencianos sufren agresiones reiteradas

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VALÈNCIA. El día a día para los profesionales sanitarios puede llegar a ser especialmente duro. Las agresiones a los personales de este sector se han cronificado mediante prácticas diversas, que mayormente se basan en insultos, desprecios, humillaciones o amenazas. En algunos casos, la situación cobra mayor gravedad e incluso se ve implicadas armas blancas. Es el caso de Juan Pedro López, enfermero del Departamento de Salud de La Ribera, que sufrió una agresión con arma blanca y, tras ello, logró una orden de alejamiento de su atacante.

Así lo detalló este enfermero este jueves durante la presentación de un informe elaborado por el sindicato CCOO que pone de relieve que 8 de cada 10 profesionales de la sanidad valenciana han sufrido agresiones en algún momento. Según contó el sanitario en declaraciones recogidas por Europa Press, este tipo de órdenes de alejamiento se aplican sobre la propia persona y no sobre el centro de salud, por lo que el profesional afectado debe "encerrarse" en su consulta y "no salir" de la misma. "Es una cuestión injusta porque encima de ser heridos, me sentí como castigado, pero esto es lo que dicta la justicia", consideró. 

Más allá de este caso concreto, lo cierto es que la foto general realizada por CCOO pone de relieve una cronicidad en las agresiones que padecen los empleados de la sanidad valenciana. En este sentido, el 46,2% del personal no sanitario y el 45,5% del personal sanitario ha sufrido agresiones varias veces al año. Unos datos a los que cabe sumar que el 16,9% de los no sanitarios y el 28,5% de los sanitarios dicen padecer este tipo de comportamientos con frecuencia mensual. La conclusión para la formación es clara: "Más de la mitad del personal sufre agresiones de forma reiterada". 

El estudio recoge los resultados de dos encuestas realizadas entre noviembre y febrero al personal de la sanidad pública valenciano. En concreto, agrega 1.345 respuestas de trabajadores no sanitarios (administrativos, celadores, trabajadores sociales, etc.) y 1.767 respuestas de sanitarios. En suma, algo más de 3.100 profesionales de la sanidad valenciana han participado en el estudio que ha llevado a la elaboración del informe. 

Las agresiones sufridas suelen ser similares tanto en el personal sanitario como en el no sanitario. Destacan los insultos, a los que se enfrentan más del 70% de los trabajadores de la sanidad pública valenciana. En torno a seis de cada diez profesionales también aseguran haber recibido amenazas en algún momento. A este tipo de agresiones se añaden otras con bastante frecuencia, como es el caso de desprecios y humillaciones.

La mayoría decide no denunciar

El estudio pone de relieve que la mayoría del personal decide no denunciar el maltrato recibido. En este sentido, más de la mitad del personal administrativo y celador asegura que no comunica las agresiones en ninguna ocasión y solo el 10,9% responde hacerlo siempre. Por su parte, solo uno de cada cinco sanitarios denuncia siempre las agresiones, mientras que el resto se limita a comunicar únicamente aquellas más graves. 

Según la formación sindical, el profesional, tanto sanitario como no sanitario, coincide en los mismos motivos para no denunciar las agresiones sufridas. 9 de cada 10 trabajadores consideran que comunicar lo ocurrido "no sirve para nada", mientras que el 77% dicen que la denuncia "no tendrá consecuencias sobre el agresor". Un porcentaje destacado de encuestados también apuntan a otros factores como miedo a represalias, falta de apoyo institucional o la normalización de agresiones.

Desde CCOO consideran que la situación de infradenuncia "no es por pasividad de la plantilla, es una respuesta racional a la falta de acción y protección por parte de la Conselleria de Sanitat". Así lo expresó durante la presentación de los resultados el responsable de Salud Laboral en la FSS CCOO PV, Raúl Arambul, que apuntó directamente al departamento que dirige Marciano Gómez: "La agresión no empieza cuando se levanta la voz o se da un golpe en el mostrador o se agrede físicamente al profesional. Empieza cuando el sistema no responde".

De hecho, el sindicato remarca en su informe que el "colapso del sistema" es el principal origen de las agresiones. De hecho, más del 90% de los sanitarios encuestados consideran que los tiempos de espera influyen de forma significativa o moderada en este tipo de situaciones. Los entrevistados apuntan a que las causas más frecuentes son el colapso del sistema sanitario y la proyección de la frustración de los pacientes sobre los profesionales.  

"El colapso sanitario no solo genera retraso, genera frustración y esta frustración se transforma en violencia porque la mayoría de las personas que agreden y la mayoría de las agresiones son de personas que en su vida normal nunca han tenido un comportamiento iracundo y violento", detalló este jueves el responsable de salud laboral del sindicato. Ante esta situación, más del 80% de los participantes en este informe creen que imponer sanciones administrativas más inmediatas y de mayor cuantía podría tener un efecto disuasorio entre los agresores. 

Una reforma de la Ley de Salud frente a las agresiones

Precisamente este jueves se pronunciaba sobre esta problemática la directora general de Personal de la Conselleria de Sanidad, Amparo Pinazo, que destacó que el Consell ha procesado más de 200 defensas jurídicas por agresiones desde 2023. Pinazo explicó que la Generalitat ha reforzado la asistencia jurídica y ha designado en cada departamento de salud a una persona responsable de asesoramiento a la víctima.

La directora general también destacó que el plan del Consell frente a agresiones contempla una modificación de la Ley de Salud para incluir un régimen de infracciones y sanciones, tal y como adelantó este periódico. El nuevo sistema de infracciones contempla desde los daños ocasionados al mobiliario de los centros sanitarios hasta las agresiones verbales, insultos, faltas de respeto o daños físicos producidos a un profesional del sistema sanitario. Asimismo, las sanciones pueden oscilar desde los 500 hasta los 60.000 euros según la gravedad.

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