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GUADALUPE PLATA EN EL MFESTIVAL DE LA FUNDACIÓN CAM

Pedro de Dios Barceló: “Nuestro público es muy diverso, desde niños de 5 años a señoras de 70”

14/02/2019 - 

ALICANTE. “En algún lugar de Andalucía, cerca de Úbeda [un galgo observa el monte alfombrado de olivos]. El pueblo se dirigía hacia el camposanto para dar su último adiós a la joven Lorena. Mientras, a pocos metros de allí… [el galgo solitario y escuálido aullaba ¡¡Guauuuu!!] El ladrido del galgo alteró la marcha fúnebre que marcaban los bombos.Y, con ella, algo se turbó también dentro de Pedro de Dios. Y no fue el único… Entonces el galgo inició la carrera y empezó a sonar un blues hasta que el animal se interpuso en el camino de la procesión y, a su paso, se llevó consigo al cura, y a este le siguió uno de los fieles que acompañaba sus pasos al son del tambor. Siguieron al perro hasta el lugar del que procedía aquella extraña melodía. Así fue como nació Guadalupe Plata”. Así empieza Leyendas desde el pantano: Guadalupe Plata, el cómic del cordobés Antonio J. Moreno El Ciento, publicado por Bandaàparte en 2017, y que recoge toda la mitología fundacional del grupo compuesto por Pedro de Dios Barceló, Paco Luís Martos y Carlos Jimena, en Úbeda, Jaén, aunque ahora rondan por el polo gravitatorio de la música andaluza, española y universal, Granada.

El viernes 15 de febrero, a las 20:30 horas, en el Aula de Cultura de la Fundación CAM en la Avenida Dr. Gadea de Alicante, junto al jovencísimo Otto y a los sísmicos Los Antideslizantes, que han entrado en el cartel ante la ausencia involuntaria del One Man Band Banana Cósmica, ofrecerán la primera jornada del MFestival Rock Mediterráneo, una apuesta más de los imprescindibles Miguel “Un Fulgor de Moda Antónima” Carratalá y Álex “Santa Leonor” Tevar. Para preparar el asunto nos pasan el contacto de Pedro Perico de Dios Barceló, guitarra, voz y espíritu primigenio de “los Guadalupe”. La charla empieza con un “el deporte en general es muy malo” desde el otro lado de la línea telefónica, a raíz de una circunstancia personal del entrevistador, para proseguir por derroteros más… ¿musicales?

¿Qué vamos a encontrar en el concierto de Alicante que no se haya visto en otras paradas de vuestra gira?

Canciones nuevas de un disco que sacamos hace muy poco, el pasado noviembre, y ahora hacemos un repaso a lo que tenemos, a las canciones que más nos gustan, pero básicamente presentar las nuevas.

Un nuevo disco de nuevo identificado únicamente con el año en que ha salido a la luz, lo que para los críticos es un gusto, evita tener que estar memorizando a qué año pertenece el disco titulado “tal”.

Pero es que nosotros no hemos inventado nada, siempre ha habido muchos artistas que han titulado sus discos sólo con su nombre. Yo, personalmente, lo hago por una cuestión de estética, no me gusta meterle muchas palabras, muchas letras al dibujo, me gusta cómo queda tal cual, pero tampoco es tan original.

Eso sí es marca de la casa, bien particular, la estética de tus diseños para las cubiertas de los discos.

Bueno, mía y de más gente. Sí que es verdad que yo he diseñado el logotipo oficial, las portadas de los discos, algunos carteles, pero también ha habido gente como Beatriz Sánchez, que nos hizo una portada, o Mäik, de El Rapto, un colega de aquí de Granada, que nos está haciendo los últimos carteles y más cosas de merchandising, entre ellas una caja donde incluíamos un hueso de gato, una especie de caja mojo. Yo formo parte de eso quizá en las cosas más puntuales, pero también una serie de amigos que entienden bien lo que hacemos e intentan darle su punto de vista con su arte, de forma muy acertada.

¿Guadalupe Plata es un grupo que siempre tiene un pie en el cielo y un pie en el infierno?

Sí, tal cual, es una definición perfecta.

¿Habéis sido conscientes desde el inicio de que estabais construyendo una leyenda, una identidad propia, por encima de vosotros mismos, sus componentes?

Hombre, en realidad son cosas que tampoco tienes en la cabeza, cuando estás empezando en lo que más piensas era en hacer música y tocar. Lo que sí estaba claro es que a la música había que darle un envoltorio, una cobertura, algo, que también dijera de la música, pero no te planteas si se va a convertir en algo que se pueda denominar leyenda, no, porque sí cuando lo miras con distancia, observas que se ha dejado una impronta que puede generar inspiración o esos rumores legendarios, pero uno cuando está metido en el saco difícilmente se lo plantea, o lo ve.

Elegir como referente el blues del Delta y emparentarlo con el flamenco más de raíz, más popular, ¿puede haber tenido algo que ver con esa imagen que proyectáis? Habéis ido al origen, lo habéis desnudado del todo y lo habéis vestido de nuevo con cuatro harapos harapos propios para generar un sonido único.

Cuando éramos chicos, con 14 o 15 años, tuvimos una especie de revelación, nos dió bastante fuerte por el blues. Y no sabemos por qué, sencillamente porque nos gustaba y no te planteas por qué te gusta algo, simplemente es así. Nuestro punto de partida es ese, y cuando nació Guadalupe, teníamos claro que el blues debía estar ahí, pululando, era la música que amábamos. Pero también habían pasado años desde entonces, conforme vas conociendo el género, te vas topando con otras cosas, y cuando te topas con algo como el blues del Delta, pues te abre los ojos muchísimo, la forma de interpretar, las guitarras, tiene como una riqueza, no sé si mejor, pero desde luego diferente al blues que habíamos estado escuchando, un blues más blanco, de los 60, y Guadalupe, cuando nace, ya lo hace apuntando hacia aquí, hacia esa música de raíz. Y eso es lo que lo emparenta con el flamenco, esa raíz, esa esencia, aunque sean diferentes, cada uno con su ejecución particular, pero ambas surgen del quejío, nacen del pueblo, y la música del pueblo tiene unas peculiaridades que no tiene la música pop. Nace de la necesidad de la fiesta, no de intentar hacerte famoso, nace de la necesidad misma de hacer música, tiene como una “pureza”, aunque no me gusta mucho el término… y me estoy yendo por los cerros de Úbeda, nunca mejor dicho. En definitiva, el blues del Delta forma parte del ADN de todo esto, es fundamental.

Que sois una rara avis en el panorama español y europeo está claro. En cuanto a vuestro público, ¿es posible que se corresponda con el público más ingenuo del primer indie, no tanto del producto indie actual?

Pues no sabría responderte, en parte sí, pero como tocamos tanta variedad de palos, y entiendo que ese primer público indie es un público joven, contemporánea a los grupos que existían, y nosotros en este aspecto tenemos una virtud que a mí me gusta mucho, y es que de alguna manera podemos gustarle a un niño de cinco años y a gente que tiene setenta años, hay muchas generaciones que se entrecruzan. Hay conciertos donde hay mucha gente mayor, otros donde hay mucha gente joven, conciertos donde se entremezclan muchas edades, es curioso, no existe un público como muy homogéneo de Guadalupe Plata, dependiendo de la ciudad, el sitio, la época, no te podría definir un público muy concreto, si del indie, si del heavy, si del rock and roll, es muy abierto, aunque nunca llega a ser un público masivo.

El público al que le gusta la buena música.

Sí, yo lo podría pensar así, puesto que la música que hago creo que es buena, que tiene calidad, aunque entiendo que no le puede gustar a todo el mundo, pero pienso que es fundamental la libertad a la hora de hacer las cosas, honestidad y romanticismo deben estar ahí siempre, y hacen cosas buenas. A veces hay música igualmente buena que puede traspasar fronteras y ser multitudinaria, y eso también está de puta madre.

¿Tenéis una pasión especial por el anís?

Pues resulta que en este último disco hemos metido muchas percusiones muy folclóricas, la botella de anís es un instrumento de percusión que está presente de norte a sur, de este a oeste de la península, creo que es una cosa muy unificadora y muy castiza, que da un rollo muy español. Utilizar este elemento creo que nos hace estar un paso más cerca de la tierra y en la gira intentamos llevar siempre un par de aniseros que nos acompañan en los conciertos. Conforme vamos visitando ciudades, hay amigos que se nos van uniendo, incluso mandamos mensajes por redes, por si alguien se quiere apuntar, y si no, tenemos a nuestro productor Luís, que nos hace de comodín. Incluso hemos intentado el patrocinio de Anís del Mono… pero no han querido.

¡Pues en Alicante habrá que probar con Anís Tenis, que junto con el Anís Sys ilicitano, son las marcas de la terreta, y todo un referente en las fiestas populares!

Venga, que nosotros lo que necesitamos son botellas, porque se desgastan, se rompen, se pierden, no hace falta ni que estén llenas… aunque si alguna está llena, pues mejor, jajaja.

Para estar más cerca del infierno.

¡Pues sí!

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