ALICANTE. En un contexto económico marcado por la incertidumbre y el crecimiento desigual, el presidente de Ineca, Nacho Amirola, analiza la situación de la provincia de Alicante de cara a 2026. Aunque los indicadores macroeconómicos muestran una evolución positiva, Amirola advierte de que ese crecimiento no se está trasladando al bienestar de las familias. Renta, empleo, competitividad, diálogo social y falta de planificación estratégica centran una entrevista a Alicante Plaza en la que Ineca reclama responsabilidad, visión de largo plazo y una apuesta decidida por la información y la transparencia para la toma de decisiones.
1. Se aproxima 2026 con un contexto económico todavía incierto. ¿Qué lectura hace de la posición de la provincia de Alicante para afrontar el próximo año?
Yo creo que el contexto es incierto, pero no de ahora, desde la última década y media. Pienso que eso nos ha enseñado que las empresas, los territorios y los ciudadanos debemos ser lo más resilientes posibles. Desde Ineca, el mensaje siempre se enfoca en recordar la importancia de cuidar, no solo nuestras locomotoras, que son el sector turístico y el sector inmobiliario, sino también el resto, especialmente pues el sector tecnológico, el industrial y el agrícola. En cualquier caso, creo que afrontamos el nuevo año con una posición envidiable.

- El presidente de Ineca, Nacho Amirola. -
- Foto: RAFA MOLINA
Pienso que en todos los distintos indicadores fundamentales mejoramos por encima de la de la media española, tanto en crecimiento del PIB, como en mejora de la afiliación, en mejora de empleo de los autónomos, en las cifras de de paro, en la encuesta de población activa, en creación de empresas, que crecemos un 9,2%, incluso en las exportaciones que los últimos años habían sido difíciles y han crecido. Y sabiendo eso, con los indicadores buenos, vemos que últimamente esos datos no acaban de traducirse igual en el bienestar que deberían dar esos indicadores hacia lo micro.
2. En los últimos años Alicante ha crecido en población, empleo y actividad, pero sigue sin traducirse del todo en bienestar. ¿Dónde cree que se está rompiendo esa cadena?
Creemos que de cara al 2026 es fundamental hacer un refuerzo en tomar medidas que ayuden a mejorar la renta per cápita y la renta media disponible. El PIB ha crecido un 10,8%; el PIB per cápita, un 8,42%; sin embargo, la renta media disponible solo un 2,6%. Entonces, se ve claramente como lo macro funciona bien, pero lo micro no. Pensamos que el objetivo debe ser que estén alineados. Es decir, que el crecimiento económico se traduzca en mayor renta disponible para las familias y, por tanto, mayor bienestar. No es de recibo que el riesgo de exclusión social esté aumentando; que una familia media tenga más dificultad que antes para llegar a final de mes o que los jóvenes no puedan emanciparse porque no pueden acceder a una vivienda, ¿no?.
La última cifra de la tasa de exclusión social para Alicante es totalmente inaceptable, de un 30,7% de la población. En el resto de España es del 25,8% y la media de la Unión Europea, según Eurostat, es un 21%. En nuestra opinión, es aquí donde debe estar la prioridad. ¿Dónde se está rompiendo la cadena? Creemos que nuestros gobernantes tienen que ser más responsables y trabajar en distintos aspectos clave, como un plan global y a largo plazo para mejorar nuestra competitividad y la de nuestros ciudadanos- Que permita las cosas más básicas, como son mejorar la educación, generar empleo de más valor añadido, mayor capacidad competitiva, empleo de más calidad, mayor tamaño medio en nuestro tejido productivo y, como decía antes, fomentar otros sectores también importantes.
3. ¿La economía provincial está avanzando hacia un modelo más equilibrado o sigue demasiado condicionada por inercias del pasado?
Si en términos de equilibrio nos referimos a que a medida que crecen los datos macroeconómicos y la riqueza de un territorio crece también lo microeconómico y la riqueza de sus ciudadanos, obviamente no. Hay un desequilibrio importante y lo más preocupante es que es cada vez mayor. Ahí debe estar el foco. Respecto a inercias del pasado nosotros no lo vemos exactamente así. Pensamos que somos una provincia modélica que nuestras empresas tienen un fuerte dinamismo. No hay más que ver nuestra velocidad de adaptación a los nuevos entornos. Y también tenemos por delante la Administración pública, la sociedad civil y las empresas. Hay que poner el foco más en el largo plazo, y creo que ahora casi todas las decisiones son cortoplacistas y por intereses electorales.

- El presidente de Ineca, Nacho Amirola. -
- Foto: RAFA MOLINA
4. Desde Ineca se insiste en la importancia de planificar a medio y largo plazo. ¿Qué errores se cometen cuando se toman decisiones económicas sin una visión estratégica del territorio?
Las decisiones, lamentablemente no se toman con sentido de responsabilidad de Estado. Se están tomando exclusivamente por el análisis, como decía antes, cortoplacista electoral. Eso implica no estar preparados, no solo en materia de infraestructura, (algo que en Ineca venimos reclamando desde hace tiempo). Es que se cometen errores en lo más básico. No hay un modelo adecuado educativo, ni en materia de formación, en preparar mejor a las nuevas generaciones para que sean capaces de aumentar su aporte de valor y su calidad de vida, por poner un ejemplo.
Se cometen errores al no impulsar medidas fiscales y administrativas enfocadas en el largo plazo, que no van para incentivar la inversión, el empleo y la competitividad de nuestro territorio y obviamente del país. Y hay errores tan graves como el de romper el diálogo social entre gobierno, patronal y sindicatos a la hora de plantear la evolución de los convenios. En Ineca tenemos la sensación, y se ha acrecentado a lo largo de los últimos años, de que necesitamos gobernantes mucho más conciliadores; que piensen y ejecuten a largo plazo, pensando en el bien común. Que dejen de estar centrados solo en sus problemas internos, en sus estrategias electorales. Creo que, lamentablemente, parece que el fin último es permanecer en el gobierno y no el conseguir la mejora de la vida de los ciudadanos. Que trabajen por que lo macroeconómico se traduzca a lo microeconómico y que tenga tengamos un país con un modelo verdaderamente estable y sostenible que permita a todos crecer acompasadamente. Eso no parece que exista ahora mismo.
5. Ineca ha reforzado su papel como generador de datos y análisis económico. ¿Hasta qué punto cree que la provincia ha aprendido a apoyarse en la información para tomar decisiones?
Mucho. Sin ir más lejos solo tenemos que fijarnos en uno de los mayores logros de Ineca. Que se deje de hablar de presupuestos, que sabemos que no se cumplen y que sociedad civil, medios de comunicación, e incluso algunas administraciones, pasen a hablar de ejecución presupuestaria. Esto es algo que la Generalitat ha entendido, pero el gobierno de España no. No hay que perder de vista que el presupuesto estatal, es el más importante y desde donde recae la mayor parte de las competencias inversoras.
No tiene ni pies ni cabeza que este Instituto haya estado 15 años pidiendo los datos de ejecución presupuestaria. La cuestión no está en que la provincia no sepa apoyarse en información y datos a la hora de tomar decisiones, la cuestión está en que no existe un interés real en aportar esos datos y ser transparentes. El único interés de nuestros políticos es aparecer guapos en la foto, cero autocrítica, por lo que no interesa que la sociedad civil pueda tener información real para tomar decisiones. El papel de Ineca es precisamente ese, desde la máxima objetividad, ayudar a que esa información fluya y ponerla a disposición de la empresas, medios de comunicación y sociedad civil para que puedan tomar mejores decisiones.

- El presidente de Ineca, Nacho Amirola. -
- Foto: RAFA MOLINA
6. En 2026 el Instituto ampliará su foco hacia nuevos ámbitos de análisis. ¿Qué cuestiones económicas van a ganar peso en los estudios de Ineca en los próximos años?
Vamos a seguir potenciando nuestro informe de coyuntura trimestral que es el pilar fundamental del Instituto. Es un informe que está vivo, en constante evolución. Desde el punto de vista de los presupuestos generales, tanto del Consell como del Estado, esperamos poder avanzar en analizar con rigor la ejecución. Luego, desde el punto de vista de las infraestructuras, no solo vamos a seguir con el foco puesto en infraestructuras de comunicaciones terrestres, sino que lo vamos a ampliar con infraestructuras hídricas y energéticas.
7. ¿Nota un cambio en la actitud de las administraciones hacia el seguimiento y la evaluación real de las políticas económicas?
Se ha pedido durante muchos muchos años y no tenemos noticia alguna del gobierno de España, ni uno solo de los ministerios, nunca, ha mostrado el más mínimo interés por proporcionar datos de ejecución presupuestaria, lo que está alineado con su también falta de interés por esta provincia. No tenemos más que ver unos presupuestos, prorrogados, donde tenemos asignada la menor inversión per cápita.

- El presidente de Ineca, Nacho Amirola. -
- Foto: RAFA MOLINA
8. Si tuviera que señalar una prioridad clara para no perder competitividad en los próximos años, ¿cuál sería?
Creo que una prioridad que tenemos todos los españoles es tener gobernantes que piensen en el largo plazo, que tengan altura de miras. Centrándonos en el ámbito estrictamente económico, creo fundamental mejorar la estructura del empleo, que hoy tiene una alta dependencia del turismo y de los servicios asociados. Creo que debemos seguir potenciándolo a la par que a nuestros sectores tradicionales y emergentes. Pensamos también que es prioritario mejorar los ingresos por habitante para acercar lo macro y lo micro, mejorar la renta per cápita y disponible, que está tan baja. Para ello es absolutamente clave crecer en tamaño empresarial y en empleos de mayor valor añadido. Por último, creemos que hay que poner el foco de manera decisiva en el futuro del país, en los jóvenes. No solo en la dificultad de acceso a la vivienda. También en empleo, formación, educación y acceso a puestos de mayor valor añadido. Siempre nos tenemos que preguntar si estamos dejando una sociedad mejor o peor. Probablemente ahora no les estamos dejando una mejor.
9. Por último, ¿qué le pediría tanto a los responsables públicos como al tejido empresarial para que 2026 marque un punto de inflexión para la provincia?
Al tejido empresarial y al ciudadano nada, no se les puede pedir más. Ambos son un ejemplo de esfuerzo y responsabilidad. A los responsables públicos, mucho, pero de entrada responsabilidad.
Es difícil progresar salarialmente con los enormes coste laborales existentes, y que, además, no hacen más que crecer cada año. Eso solo se puede conseguir con diálogo social, un diálogo que hoy está roto y que es necesario reactivar, conciliando las posturas tanto de patronal como sindicatos, y que el país necesita de manera imperiosa. Es responsabilidad del gobierno reactivar ese diálogo y entender que el consenso y el equilibrio es lo que puede ayudarnos a todos a avanzar.
La frustración que sentimos muchos ciudadanos e instituciones nace de una sensación muy clara. Es que el bienestar de la gente ha dejado de ser la prioridad y que todo pasa por intereses electorales. Esa es la verdadera petición, que actúen con responsabilidad y visión de Estado. Es impresentable que hace años que no haya presupuestos, o que el diálogo social entre administraciones, patronal y sindicatos esté roto. Es de una irresponsabilidad difícil de creer en un país avanzado como el nuestro.