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el sabadell es uno de sus principales acreedores

Colinas de Benissa SL va a extinción con su gran urbanización en un 'limbo legal'

12/06/2019 - 

BENISSA. La promotora Colinas Benissa SL, de Juan Ivars Rostoll (conocido como Porsellanes), ha presentado definitivamente una propuesta de liquidación y extinción ante el administrador concursal, situación que mantenía desde febrero de 2016. Se trata de la promotora que urbanizó unos de los planes parciales de ampliación del centro urbano de Benissa, conocido como el PAI de Beniver, recogido en el Plan General de Ordenación Urbana de 2003, que posteriormente fue anulado por el Tribunal Supremo. Desde entonces, pese a haber concluido todos los procesos de reparcelación, pago de cargas urbanísticas e inscripción de parcelas, el suelo tiene la condición de rústico por no tener amparo legal, conforme al PGOU de 1982, que es el vigente.

El PAI de Beniver, emplazado en la zona este del término municipal, y con vistas al litoral de Calp, estaba formado por 240 viviendas, en las que se alternaban unifamiliares y pisos en altura en un único edificio. Su aprobación y comercialización comenzó en 2005, en pleno 'boom' urbanístico. Sin embargo, con el inicio de la crisis, en 2008, muchos clientes que habían apalabrado la adquisición desistieron y gran parte de las viviendas, al menos, las unifamiliares se quedaron sin vender. 

La entonces Caja de Ahorros del Mediterráneo -actualmente Banco Sabadell- fue la entidad que financió parte del proyecto. Al cierre del ejercicio de 2009, la sociedad tenía deudas financieras por valor de 17 millones de euros. Desde febrero de 2016, Juan Ivars Rostoll fue relevado de la administración, que fue asumida por Neox Servicios Profesionales SL, y comenzó el plan de liquidación de la sociedad.

Tras varios años buscando una solución para poder hacer frente a las deudas, el juzgado de lo mercantil número uno de Alicante ha decretado, el pasado 5 de junio de 2019, la disolución y extinción de la empresa al no existir suficiente masa activa para hacer frente a las deudas. En la subasta judicial de los activos que mantenga la sociedad se recuperará lo máximo posible para pagar a los acreedores, entre los que se cuenta la entidad financiera.

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