ALICANTE. "Viniste en patera”, asegura el futbolista Omar Al Hilali que le espetó este domingo el franjiverde Rafa Mir. El árbitro del Elche CF-RCD Espanyol, el pamplonés Iosu Galech, recogió en el acta lo anterior, puntualizando que ni él ni ninguno de sus asistentes fueron testigos de lo sucedido, pero que procedieron a activar el protocolo contra el racismo.
Ocurría en el minuto 78 del duelo, llegando a detenerse el juego y a emitirse por la megafonía del estadio Martínez Valero el mensaje de LaLiga contra el racismo y la xenofobia.

- Detalle del acta del encuentro
Tras el encuentro, en la sala de prensa, tanto Manolo González como Eder Sarabia se posicionaron en contra de ese tipo de comportamientos, pero ambos con carácter general porque ninguno de ellos aseguraba haber sido testigo directo.
"Aún no he hablado con Omar. Igual que el racismo se tiene que ir de la vida y del fútbol también tiene que pasar con los insultos. Hay muchas cosas que se deben eliminar porque provocan situaciones de desagradables", manifestaba el técnico blanquiazul, mientras que Sarabia apuntaba que al analizar este tipo de polémicas "hay que ser claros". "No se puede decir creo, parece… Si vamos, vamos con todo. Si no, hablamos de suposiciones. No me quiero pronunciar porque no tengo información clara", comentaba también el técnico bilbaíno, dejando claro a continuación que no le gustan "las faltas de respeto y no se puede ganar de cualquier forma".
Las opiniones de los jugadores eran más divergentes. Así, si sobre el verde, en una de las entrevistas 'flash', el franjiverde Aleix Febas había manifestado que Mir negaba haber insultado a Al Hilali y que él creía en su compañero, el blanquiazul 'Edu' Expósito hacía lo propio con su compañero e incluso apuntaba al también 'perico' Urko González como testigo directo.
De cuatro a diez partidos de suspensión, si se prueba el insulto

- Rafa Mir tras anotar este domingo
El Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol castiga en el artículo 105 las conductas contrarias al buen orden deportivo graves con suspensión de cuatro a diez partidos, además de multa accesoria de 602 a 3.006 euros de importe. Ahora bien, más allá del testimonio del presunto agredido (y de alguno de sus compañeros como puede ser el del pivote vitoriano Urko González, avanzado por Expósito) no hay más pruebas que sostengan la acusación (en las imágenes de televisión se ve a Al Hilali y Mir protagoniza un intercambio de impresiones con la cara tapada) por lo que el Comité de Disciplina, que habrá de intervenir toda vez que lo supuestamente acontecido se recoge en el acta arbitral, se enfrenta a una difícil papeleta.