Opinión

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Mª Angustias Oliveras, la perspicaz psiquiatra que desveló una variante rara del covid

Publicado: 01/03/2026 ·10:41
Actualizado: 01/03/2026 · 10:46
  • La Dra. Mª Angustias Oliveras
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Hacía medio siglo que no veía a la Dra. Mª Angustias Oliveras. Fue con motivo de una iniciativa del Dr. Fernando Soler, que contó con el apoyo de la Dra. Rosalía Carbonell, para conmemorar el 50ª aniversario del inicio de la carrera de medicina en el Centro de Estudios Universitarios (CEU), institución que constituyó el germen de la futura Universidad de Alicante.

La primera reunión se celebró hace tres años en el Real Club de Regatas y, desde entonces, nos hemos citado los meses de noviembre; en todas las ocasiones hemos invitado a nuestros profesores, aunque desgraciadamente muchos no nos han podido acompañar, pues ya nos dejaron.

Todos mis colegas tuvimos una enorme alegría del reencuentro, así como por volver a ver a nuestros maestros en el arte hipocrático, entre los que se encontraba nuestra profesora de psicología, la Dra. Oliveras, una granadina, alicantina de adopción que, pese a llevar residiendo en la terreta desde largo tiempo, aún conserva el acento de su tierra. Es muy activa, atesora un inteligente sentido del humor, sigue llevando su consulta de psiquiatría y, además, forma parte de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de la Provincia de Alicante (COMA).

La última vez que nos vimos fue en la reunión de hace un par de meses. Nada más llegar nos encontramos en el cóctel de bienvenida, que se celebró al aire libre alrededor de una decena de mesas altas, y donde casualmente coincidimos en una de ellas junto con otros compañeros. Mientras degustábamos el aperitivo, charlamos de todos los temas habidos y por haber y, como era de prever, surgió el de la pandemia. Cada uno de los presentes contó brevemente cómo le fue y, cuando llegó el turno a la Dra. Oliveras, relató su experiencia con su peculiar gracejo:

 

  • —Yo me contagié durante la borrasca Filomena.
  • —Eso fue en enero del 21 —tercié yo.
  • —Exacto, en la tercera ola… Pues resulta que empecé con despeños diarreicos imprevisibles, una ligera somnolencia… y cuando empezaba a deshidratarme un familiar me llevó a urgencias.
  • —¿Pensaste entonces que podrías tener covid?
  • —No, en absoluto… Sigo. Me hidrataron con suero y cuando mejoré me dijeron que tenía covid, pero que como era leve me daban de alta.
  • —Es curioso, la clínica digestiva no es el debut más frecuente del covid...  
  • —Cierto, pero espera que ahora viene lo bueno. A la semana, más o menos, comencé a presentar sopor, me sentía un poco torpe, me costaba vestirme, coger un boli… Y entré en un estado mental que los franceses llaman la belle indiference… 
  • —¿La belle indiference?
  • —Sí, me sentía tranquila, considerando que lo que me sucedía era algo banal.
  • —Una cosa: ¿no tuviste síntomas respiratorios?
  • —Ninguno: ni tos, ni dificultad al respirar, ni alteraciones del olfato…
  • —Pero tenías covid…
  • —Por supuesto.
  • —¿Y cómo evolucionaste?
  • —Afortunadamente, enseguida comencé a espabilarme y a ponerme bien; y, entonces, como si fuera una revelación, exclamé para mí: “¡Esto lo he estudiado yo!”.
  • —¿Tus síntomas neurológicos?
  • —Sí, claro… Fui a mi biblioteca y consulté el Pedro Pons...
  • —¡La Biblia de tu generación!, yo estudié con el Farreras… Perdona continúa.
  • —Cogí el último tomo, fui a los capítulos de enfermedades infecciosas y busqué... ¡Y allí venía!
  • —¿Y qué enfermedad era?
  • —Una encefalitis que, en su día, causó una epidemia que arrasó parte de China… ¡incluida Wuhan!
  • —Vaya.
  • —Para estar segura llamé a mi buena amiga Rosa Ballester, que fue catedrática de Historia de la Ciencia en la Universidad de Alicante y en la Miguel Hernández, para ver qué le parecía. Consultó sus libros y confirmó mi suposición.
  • —Ahora que hago memoria, creo recordar que leí en algún lado que, en raras ocasiones, el covid puede también infectar a las células nerviosas del cerebro.
  • —Doy fe de ello.
  • —¿Y es posible —hablo por hablar porque no soy un experto en el asunto— que alguna cepa del coronavirus provenga del contacto accidental con ese virus de la encefalitis del que es paisano?
  • —Pues podría ser, pero yo tampoco soy una experta.     
  • —El caso es que pasarás a la historia como la psiquiatra granadino-alicantina descubridora de una variante rara del covid.
  • —Ja, ja.
  • —Mª Angustias, ¿tú sabes esa máxima que dice: “No cuentes nada a un escritor que igual sales en su próxima novela?”…¿O en su próximo artículo?
  • —Pues adelante. 
  • —Bueno, ya está bien de charrar y vamos a lo que vamos, que se están acabando las croquetas de bacalao.   
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