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la firma de la familia caparrós renueva la colección de calzado

La ilicitana 'SlowWalk' renueva su colección vegana con bolsos hechos de piel de maíz

7/02/2019 - 

ALICANTE. La innovación vegana de la empresa ilicitana de calzado SlowWalk, que el año pasado puso en el mercado las primeras zapatillas hechas con piel de maíz, ha venido para quedarse. Tras el éxito de su primera colección, la firma que dirige Juan Caparrós con solo 26 años ha decidido lanzar una nueva este ejercicio, en la que además de renovar el diseño del calzado ha dado un paso más para crear los primeros bolsos y mochilas elaborados con este material.

El material con el que se elabora esta colección 'eco-friendly' es un tejido orgánico elaborado a partir de fibras que se extraen de la parte no comestible del maíz. Además de evitar el recurso a productos de origen animal en la fabricación, es un material biodegradable, al contrario que los sintéticos, lo que convierte a las colecciones de maíz de SlowWalk en especialmente sostenibles. De hecho, cuentan con el certificado de protección animal 'Vegan Approved' de PETA y 'Animal Free', asegurando un producto 100% Animal Friendly, respetuoso con la vida de los animales.

Además de lanzar una nueva colección de zapatillas Teemo Rinnova, que es el icono de la empresa, SlowWalk amplía la colección de maíz con bolsos y mochilas, de las que se lanzarán inicialmente 1.500 unidades entre las dos líneas. En un principio, solo está prevista su venta online, el principal canal de la empresa, pero también pueden comercializarse en tiendas físicas bajo demanda. De hecho, las zapatillas de SlowWalk sí se pueden encontrar en algunas tiendas multimarca, y en su zapatería propia en Santa Pola.


"Hemos apostado por repetir la colección hecha de maíz porque el año pasado tuvo muy buena acogida", explican fuentes de la empresa, "por eso la hemos ampliado con más modelos de calzado y los bolsos". A juicio de SlowWalk, hay una concienciación cada vez mayor de los consumidores con el estilo de vida sostenible, que entronca con la propuesta de la empresa. "Hay una mayor sensibilidad hacia el consumo de productos sostenibles".

SlowWalk nació en 2013 en Elche, cuna de una tradición zapatera reconocida mundialmente y que lidera las últimas innovaciones del sector. Desde la ciudad de las palmeras, Slowwalk produce sus emblemáticos zapatos con una mezcla de artesanía, modernidad y sostenibilidad, siguiendo un modelo de producción "responsable con la sociedad y con la naturaleza". En la fabricación de cada par de zapatos se combinan las últimas técnicas de la industria del calzado y los máximos procesos manuales, con una minuciosa selección de materiales para un acabado inconfundible.

Más allá de su apuesta vegana, los productos de SlowWalk son fácilmente reconocibles (hasta el punto de que ya han tenido que denunciar plagios de mala calidad) por sus diseños atrevidos, a partir de una fresca combinación de colores y exóticos estampados caleidoscópicos de inspiración boho. Las zapatillas, de tacto suave gracias a su piel orgánica fabricada a partir de mazorcas, incorporan una suela de goma de látex natural elástica, resistente y aislante.

"Desde SlowWalk tenemos presente que el veganismo no sólo hace referencia a una forma de alimentarse, es una postura ética y una filosofía de vida, por ello apostamos por el calzado vegano y diseñamos colecciones completamente libres de cualquier componente animal, a partir de materias primas biodegradables y orgánicas, para conseguir un producto atractivo y con impacto positivo", destacan.

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