Hoy es 19 de abril y se habla de

'pequeña' obra o actuar en la losa de 32.000 toneladas

Elche pedirá una segunda opinión para el Bimil·lenari: movimientos de la losa del contrapeso y en el lado Este

8/01/2022 - 

ELCHE. Como se intuía entre los técnicos según se fueron conociendo los estudios que ha realizado Imasa Lab, los socavones que se han venido produciendo de forma constante en la rotonda Oeste del pont del Bimil·lenari son consecuencia de un mal compactado del relleno que rodea la losa de transición y la del contrapeso, un bloque de 32.000 toneladas que soporta los tirantes. Una losa que según el estudio se está moviendo, así como la de transición, puede que por ruptura, y que genera estos hundimientos. Ahora procede conocer por qué está en mal estado el relleno y comprobar en cuál de las dos losas está el problema o si en las dos. Para tomar una decisión, el equipo de gobierno quiere consultar antes con los diseñadores del puente, Fhecor Ingenieros.

Este viernes el concejal de Mantenimiento Héctor Díez hacía públicas parte de las conclusiones del estudio realizado por la compañía Imasa Lab, basado en la instalación de testigos topográficos, sondeos, y mediciones de precisión con clinómetro para ver si hay inclinación. Posterioremente, se realizaron ensayos de laboratorio y se inspeccionó el entorno y la ladera del río. Aunque en ella hay cárcavas —erosión en pendientes por la influencia del agua—, los taludes no muestran signos de inestabilidad ni deslizamiento. Sin embargo, también se ha descartado que los socavones del firme sean por la acción del agua, como se había pensado en una de las primeras teorías. 

Mal estado del relleno y capacidad de compactación "anómala e impropia"

Según el concejal y el ingeniero de caminos municipal, Luis Tebar, una de las hipótesis del informe es que los problemas vienen porque ese relleno, entre las paredes naturales y el conjunto del contrapeso, no tiene la compactación ni la densidad que debería. Y hace que esta losa de transición haya girado, y al haber ido rellenando con cemento estos tiempos para tapar el socavón, se podría haber favorecido. En este sentido, el estudio señala que estos rellenos "presentan una baja resistencia y capacidad portante". Y continúa añadiendo que "los resultados de los ensayos que permiten evaluar su compacidad son anómalamente bajos e impropios de un material compactado". 

En esa zona se han detectado capas de hormigón de cuando se construyó, y alrededor materiales finos: limos arenosos y arcillosos y apoyándolos, sedimentos de la terraza del Vinalopó. Según Imasa el hormigón de la estructura presenta una "alta porosidad". Las losas de transición son relativamente finas, de menos de un metro de grosor, en comparación con el contrapeso, de 32.000 toneladas, y una altura de 17 metros. Según indica el ingeniero, se han detectado movimientos de las losas muy rápidos para la vida de un puente, estructuras que pueden y deben durar siglos. De hecho en la plaza se observa cómo en comparación a la situación de 2013 y finales de 2021 hay un desnivel de hasta 50 cm que marca claramente el límite de la losa. Que sea solo la ruptura o desplazamiento de una de esas losas más pequeñas supondría una actuación más convencional reparando, rellenando o sustituyéndola. Sería compatible con el tráfico aunque inhabilitando alguno de los carriles o cambiando la dirección.

La otra 'hipótesis': el informe asegura que hay movimientos en la losa del contrapeso

Con todo, aunque desde la concejalía se da por hecho que hay problemas en esa losa de transición, hablan en condicional sobre el posible movimiento de la losa de contrapeso, que puede haberse levantado y girado. Se trataría de una obra mucho más compleja a nivel ingenieril y más costosa porque debería estar quieta y supondría inhabilitar el puente temporalmente. Algo que según indicaron los ingenieros artífices del puente a los que también se consultó es poco probable. Sin embargo, el informe asevera que sí existe movimiento de la losa del contrapeso. Según este, con el clinómetro y los hitos de nivelación, "permiten asegurar que se están produciendo movimientos tanto en la losa del contrapeso como en los rellenos alrededor del mismo". Explica que esta se ha levantado y movido hacia el Oeste, provocando el ascenso de rellenos en un tramo entre la plaza del contrapeso y la cimentación de la torre. "Además los rellenos situados en ese lado de la plaza se encuentran muy poco compactos y contribuyen escasamente a soportar los esfuerzos horizontales", observa.

Hundimientos en el tablero del puente

Por otra parte, el informe revela que el tablero del puente presenta cierta deformación, "con una aparente elevación del mismo en la zona más cercana a la torre y un hundimiento hacia la zona del contrapeso E", en dirección hacia el Este. En esta área también se aprecian movimientos, "con una zona claramente hundida en el trasdós de la estructura (hacia el E) que llega a marcar fisuras perpendiculares a la estructura que afectan a acerado y pavimento y una zona aparentemente algo levantada en la zona del intradós, hacia el tablero". 

Reunión con el despacho que diseñó el puente para ver alternativas y comprobar el problema in situ

Ante esta coyuntura, el equipo de gobierno no quiere dar ningún paso sin consultar antes con el despacho Fhecor Ingenieros que diseñó el puente, inaugurado en el año 2000 tras la obra de FCC. Concertarán una reunión para estudiar el informe junto a técnicos municipales y del estudio, con vistas también a levantar el firme y comprobar en qué estado se encuentran las losas y si esto coincide con las tesis del estudio de Imasa: movimiento en la losa de contrapeso y desplazamiento o rotura en la losa de transición. Según Díez, se quiere actuar este año, y por lo pronto se seguirán haciendo mediciones topográficas mensuales desde el Ayuntamiento. Hay una partida en las cuentas de 2022 de 100.000 euros para mantenimiento de puentes, y en el caso de que sea necesario, se ampliará. Así, la idea por parte del Consistorio es encontrar una alternativa definitiva que perdure en el tiempo para evitar más quebraderos de cabeza. 

Si esto supondrá actuar sobre la gran losa, moverla o realizar actuaciones de pilotaje, aún es pronto para conocer bien el alcance final. Ya se conocen las opciones de dónde está el problema, pero se quiere impulsar algún estudio más por lo sensible de la infraestructura. Además, el realizado se centra sobre todo en el ámbito geotécnico y no en el estructural: habrá que esperar al reconocimiento del despacho madrileño. Por otra parte, sobre las fisuras que se habían detectado en la base de la torre, no se consideran de importancia. 

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