POLOP DE LA MARINA. Parece que los proyectos para construir nuevos campings en la Marina Baixa a través de Declaraciones de Interés Comunitario (DIC) sigue sin tocar techo. La Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha anunciado un nuevo expediente en tramitación para otro campamento de turismo, en esta ocasión, ubicado en el término municipal de Polop. En sus previsiones contemplan cabañas y parcelas de autocaravana que podría albergar en total 662 clientes.
En concreto, está ubicado a seis kilómetros del casco urbano, en las parcelas 137, 140, 142, 143 y 145 del Polígono 2 Matet. El promotor es Vicente Gabriel Vallés Piera, que tiene contrato de alquiler para desarrollar el alojamiento en estos terrenos. En total, cuenta con 113.787 metros cuadrados de superficie para la actividad, que se enmarcan dentro de suelo con clasificación NUL, zona de libre permanente, y por tanto, necesita la DIC para poder albergar este proyecto. Una herramienta urbanística de la Generalitat Valenciana a la que se están acogiendo numerosos campings en la zona para darle viabilidad en un terreno no urbanizable durante un periodo de tiempo limitado. Tras esto, están obligados a dejar las parcelas tal y como se encontraban antes.
Según recoge el proyecto en tramitación, se plantea como un camping tipo resort al contar un porcentaje del 40% para el área de estancia y alojamiento. Así, detallan que se mantiene una zona libre sin transformar de 28.113,95 metros cuadrados, en el que se pretende mantener la vegetación autóctona de pinos, lo que supone un 24,72% de la actuación.
Para la zona de alojamiento, contarán con 74 cabañas, que se diseñan en una planta de 60 metros cuadrados, con terraza privada, dos dormitorios dobles, dos baños y salón con cocina. En cuanto al área de autocaravanas, contará con 70 parcelas pequeñas (52 metros cuadrados), 15 medianas (72 metros cuadrados) y 15 grandes (92 metros cuadrados). A su vez, dispondrá de servicios comunitarios, como bar, supermercado o piscina y zona deportiva.
De este modo, calculan una capacidad máxima de 296 clientes en las cabañas y otros 366 en las parcelas, es decir, 662 personas en total. Para ello, estiman que se podrían generar 25 puestos de trabajo directos estables, y otros 20 de forma indirecta.
La redactora del proyecto justifica la elección de estos terrenos por la "necesidad" de que se ubique en un emplazamiento en el medio rural, "así como la mayor oportunidad y conveniencia de la localización propuesta frente a otra zona del medio rural". No obstante, señalan que "aunque no es estrictamente necesario, este tipo de actividades, debido a las posibles molestias, por ruidos principalmente, es recomendable emplazarlas en zonas no residenciales,
lo que incluye terrenos no urbanizables. Además, por la propia naturaleza de la actividad ofertada, los usuarios de la misma esperan estar rodeados de un entorno lo más natural posible, aunque, por comodidad, que se encuentre lo más cercano posible al resto de servicios que se esperan en una ciudad".
A continuación, señalan que el suelo está "bastante degradado y antropizado" además de "rodeada de parcelas con las mismas características", por lo que consideran que "hace que la actuación quede fácilmente integrada en su entorno, siendo poco visible y estando separada de los núcleos habitados, siendo su situación idónea para el desarrollo de este tipo de actividad". Durante la construcción calculan que podría haber 30 trabajadores temporales durante los 12 meses hasta su puesta en marcha.
Para ello, prevén un presupuesto de ejecución material de 7.527.832,18 euros. Un importe que sirve para calcular el canon a pagar por el promotor, que equivale al 2% del mismo, es decir, 150.556,64 euros. Sin embargo, proponen rebajarlo a la mitad por ser una actividad susceptible de crear empleo, por lo que se quedaría en 75.278,32 euros. Así, solicitan que un plazo de vigencia de 30 años en base a la vida útil de las instalaciones.