ALICANTE. El Puerto de Alicante mantiene el pulso de la mejora de sus infraestructuras con otra actuación a medio plazo. Tras el encargo de proyectos para disponer de dos duques de alba en el muelle 14 con el fin de favorecer el atraque de cruceros de mayor eslora (o el amarre simultáneo de hasta tres buques), y para definir tanto la futura estación ferroportuaria como la terminación del muelle 19, ahora llega el turno de otra actuación enfocada en el muelle 13.
Se trata del desarrollo de un proyecto con el que se pretende promover la ampliación de su calado, de forma que pueda acoger la entrada de barcos de mayor tamaño. Y, por tanto, con más capacidad de carga. De ahí que, en último término, a lo que se aspire es a potenciar sus posibilidades actuales para multiplicar tráficos y volumen de mercancías desplazadas. Al menos, en lo que respecta a los graneles no calizos (los que no quedan derivados de forma exclusiva a la terminal específica en nave cerrada), que son los que se mueven en ese muelle, según confirman fuentes portuarias consultadas por Alicante Plaza.
Por lo pronto, ese objetivo queda ahora plasmado en la convocatoria del concurso para contratar la redacción de los estudios que permitan ejecutar esa intervención. La licitación parte con un presupuesto de salida de 181.500 euros (impuestos incluidos) y un plazo de ejecución de siete meses. A partir de ahí, se concretará la definición del proyecto de ejecución definitivo y se dará paso a la licitación de la contratación de las obras, por un importe todavía por definir. En principio, se contempla que su realización quede encuadrada en el margen de los próximos cinco años, puesto que queda encuadrado en el Plan de Inversiones trazado por la Autoridad Portuaria para ese periodo.
¿Cuáles son las condiciones actuales de ese muelle? De acuerdo con la memoria que sirve de base para la convocatoria del concurso, la construcción del muelle 13 se llevó a cabo en varias etapas. Inicialmente las instalaciones consistían en un atraque discontinuo (duque de alba) formado por un cajón prefabricado de hormigón armado. Posteriormente, aprovechando el antiguo duque de alba se construyó la alineación Noroeste, creando una línea de atraque continua hasta conectar el muelle 13 con el muelle 15.
Aprovechar la profundidad
Por último, en el año 2018 se construyó su prolongación, para lo que fue necesario trasdosar el antiguo duque de alba que no había sido proyectado para ello en su momento. Entonces, con el fin de garantizar su estabilidad, se ejecutó una berma de escollera (una especie de montículo de grandes piedras que actúa como apoyo y protección) al pie de dicho cajón de 12,50 metros de ancho, a una profundidad de 13 metros.
No obstante, según apunta la memoria, la zona del Puerto en la que se sitúa el muelle 13 tiene suficiente profundidad natural (unos 15 metros), lo que permitiría que entraran barcos más grandes. De ahí que, con el contrato de consultoría externa ahora en marcha, se pretenda recabar asesoramiento sobre cómo debe diseñarse la obra, concertar la redacción del proyecto de construcción y realizar los estudios previos necesarios.
En suma, esa actuación debe permitir que se elimine ese montículo de piedras que ocupa espacio bajo el agua y reduce el espacio útil para los barcos, lo que conlleva que se limite la entrada de buques de mayor tamaño. Así, el propósito de la actuación consiste en reforzar correctamente el antiguo bloque de hormigón, retirar ese montículo de piedras y colocar nuevos elementos de separación (defensas y separadores) para ganar más profundidad útil. Con ello, el muelle 13 podría recibir barcos más grandes y aprovechar mejor la profundidad natural de la dársena, según precisan fuentes portuarias. De este modo, se multiplicarían las posibilidades de la llegada de megabuques como el portacontenedores Haian Gama, de Maersk, de 225 metros de eslora y 12 metros de calado, que recaló esta semana en la terminal de mercancías de la zona sur, y que se convierte en el mayor barco de carga que visita la dársena a lo largo de su historia.