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reconversión del edificio residencial en el solar del antiguo 'havana'

Alicante amplía su oferta con otro bloque de 23 pisos turísticos de gama alta en plena Rambla

14/09/2020 - 

ALICANTE. La expansión de la oferta de pisos turísticos no deja de crecer en el centro de Alicante. El sector suma ahora un último protagonista en plena avenida de La Rambla, tras los proyectos de las calles Mayor y San Nicolás (de la mano de Corisa, Prominogal y MyFlats), con un edificio de nueva construcción levantado sobre el solar en el que se situaba el antiguo pub Havana, entre los números 24 y 26, esquina con la calle San Isidro.

Su apertura al público se espera para este último trimestre del año, bajo la gestión directa de la misma sociedad que adquirió el edificio preexistente y que también ha promovido la construcción del nuevo inmueble: Cooperativa Valenciana Ofinave. Con todo, no se descarta que pueda alcanzarse algún acuerdo con alguno de los operadores nacionales con más experiencia en el sector, como el grupo Hotusa, con el que, según fuentes consultadas, ya se habría establecido contactos.

El nuevo edificio de alojamientos consta de planta baja, entresuelo y cinco alturas. Lo cierto es que, inicialmente, su construcción se concibió como edificio residencial, con 22 viviendas, bajo comercial y plazas de garaje (en tres plantas subterráneas), bajo el diseño del reconocido arquitecto Javier García-Solera. Sin embargo, sus promotores han apostado ahora por la reconversión de las viviendas en apartamentos turísticos de gama alta pensados para visitantes de alto poder adquisitivo. 

El edificio, que se concibió inicialmente para uso residencial, comenzó su tramitación en el año 2006

El proyecto debía incluir la construcción de un restaurante en su planta baja y entresuelo, que ya contaba con inquilino con el que Ofinave había concertado un precontrato de alquiler. Sin embargo, el retraso en la concesión de un certificado de compatibilidad urbanística en el que se validase la posibilidad de uso de dos plantas para uso hostelero habría acabado malogrando su apertura, ya que los inversores a cargo del proyecto han acabado desistiendo por la irrupción de la crisis del coronavirus.

Ese retraso, en realidad, no ha sido el único contratiempo al que ha tenido que enfrentarse la construcción del edificio. Desde el inicio de su expediente de concesión de licencia, ha sufrido una larga tramitación de cerca de 13 años, con varios cambios de propietarios, hasta que se obtuvo el permiso de obra definitivo en 2016. Cuatro años después, las obras han tenido que superar varias demoras por la tramitación de determinadas modificaciones y ajustes del proyecto original, como el encaje de aparcabicicletas en las plazas de estacionamiento o para poder instalar el centro de transformación, por ejemplo.

Con todo, salvo nuevo imprevisto, el objetivo de Ofinave es poder obtener los últimos parabienes municipales para finalizar las obras y equipar los apartamentos a lo largo de los dos próximos meses, mientras encuentra un nuevo inversor interesado en dar uso a su planta baja y entresuelo.  

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