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SOMETIDA A ACTOS VANDÁLICOS

Un BIC en riesgo de colapso: la Torre de Reixes podría derrumbarse si no se actúa con urgencia

17/08/2020 - 

EL CAMPELLO. El título de Bien de Interés Cultural (BIC) es el máximo protector del patrimonio español. Este sello que se estampa sobre la herencia histórica -tanto material como inmaterial- es sinónimo de protección, se trate de monumentos (como un castillo), bandas de música o la campana de cierta ermita. Una obligación protectora que no siempre se cumple. Años de deterioro pesan sobre cada piedra de la Torre de Reixes (también llamada Torre del Barranc d'Aigües), uno de los Bienes de Interés Cultural (BIC) ubicados en el término municipal de El Campello.

Este baluarte situado en el Barranc d’Aigües data del siglo XVI y ya registró una advertencia en 1870 sobre la necesidad de reconstrucción de la torre. "Han pasado 150 años y ha empeorado la situación, porque nadie se ha preocupado nunca del tema", lamenta Juanjo Galvañ, responsable de patrimonio local de Esquerra Unida (EU) en El Campello. De manera más reciente, en 2010 ya existían informes señalando el deterioro del monumento y la "necesidad de actuar con urgencia para evitar su derrumbe", traslada.

"La Torre de Reixes está abandonada a su suerte y en estado ruinoso", reitera Galvañ, quien expone que "tiene socavones en su base y conserva, milagrosamente, una parte del alzado, a pesar de que una grieta la recorre de arriba abajo". Además del riesgo de colapso, la torre vigía también está sometida a actos vandálicos, pues su fachada parece servir como lienzo para pintadas y su interior como cobijo de pequeñas hogueras, además de una especie de gimnasio donde se llevan a cabo prácticas de calistenia.

En 2018 se encargó un estudio arquitectónico para evaluar el estado de la torre y se concluyó que la inversión que requería para su conservación era, a priori, de unos 100.000 euros. "Se dijo que se tendrían reuniones con los propietarios, la Fundación Frax, pero ya no se supo nada más", recuerda el miembro de EU. Más allá de esta acción, en la actualidad no existe diseñado ningún plan de recuperación de la torre y su entorno, si bien es cierto que "desde el Ayuntamiento comunicaron a principios de marzo que se iban a reunir con el presidente de la Fundación, pero con el coronavirus se paralizó y, por el momento, no se han retomado las conversaciones", cuenta.

Al estar bajo el amparo de la categoría de BIC existe una obligación de mantener el monumento, ya que "al ser patrimonio es de todos", aclara Galvañ, quien añade que "tienen que hacer lo que sea para su conservación y buen estado". La obligación recae sobre el propietario de la torre que corona el Barranc d'Aigües, pero si la Fundación no la asume "habría que buscar alguna otra fórmula, bien a través de la cesión o la expropiación para que el Ayuntamiento se haga cargo de su restauración y conservación", ofrece una alternativa.

Y es que la Generalitat envió un escrito en marzo al Ayuntamiento avisándole sobre la obligación que tiene la administración municipal en la conservación de los bienes inmuebles, debiendo adoptar en primera instancia las medidas necesarias, así como exigir que los propietarios las adopten. "Pero si la Fundación no las toma el Ayuntamiento no tendrá más remedio que encargase", comenta la situación. E insiste en que el riesgo de colapso es "elevado, por lo que se requiere actuar de manera urgente si queremos salvarla. Si no, pasará como con el Convent dels Mercenaris, que se derrumbó".

La Torre de Reixes es contemporánea a la Torre de la Illeta en cuanto a la construcción -siglo XVI-, así como en la fecha de calificación como BIC -1996-. El estado de la primera no le impidió obtener dicho reconocimiento, ya que no solamente se tiene en cuenta esta característica, "sino que se piensa en la protección, sobre todo, con miras de futuro para que esté protegido tanto el monumento como su entorno", aclara Galvañ. Sin embargo, señala que "lo óptimo es que esté en buen estado, pero eso a veces es utópico en el mundo de la cultura, porque se ve más como un gasto que como una inversión", lamenta. Y reivindica que no es la Torre de la Illeta el monumento que necesita el escáner para estudiar futuras restauraciones, sino la Torre de Reixes.

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