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EN L'ESCORXADOR DE ELCHE

Cultura cercana e inclusiva en el Meed Festival: los jóvenes también tienen cabida en el arte

6/07/2019 - 

ELCHE. Música, arte, diseño y moda. Un pedazo representativo que coge de la mano, por sexta edición consecutiva, a la cultura y el ocio. Este sábado, 6 de julio, el Centro de Cultura Contemporánea l'Escorxador de Elche acoge el arte en múltiples vertientes, a través del Meed Festival, un evento que nació "como un festival de música electrónica en directo, más underground, y que poco a poco ha ido abriendo el abanico para definirse como un festival de arte que pretende acercar la cultura a todos los públicos", concreta Libertad Esqués, organizadora y coordinadora del evento, junto a su compañero David. Exposiciones, espacios musicales o un mercadillo, además de Food-Tracks, son algunas de las propuestas que incluye esta edición del evento: "Hay una zona de expositores de diseño, donde se pueden encontrar desde vestidos hasta complementos de macramé; también existe una exposición de arte en la que participan 15 artistas o un dj set donde once músicos van a pinchar música funk, soul o electrónica", detalla. En total, participan alrededor de 33 artistas de la provincia y alrededores, "con gente de Elche, Alicante, Elda e incluso Murcia", con la excepción de un fichaje del otro lado del charco, Mystery Affair, una artista mexicana "que tiene una energía brutal", promete Esqués.

En líneas generales, el Meed Festival se nutre de "artistas emergentes", con la finalidad de visibilizar a estos recién nacidos -o en su proceso de crecimiento-, para que encuentren en este evento "un sitio donde poder expresar el arte", anima la coordinadora. "Uno de los invitados es José Rodríguez (junto con su compañero de dúo Dualize, Sergio Mateo), quien lleva más de 30 años en el mundo de la música. Sin embargo, también tenemos a Bea Verdú, que acaba de empezar y apostamos mogollón por ella, porque en unos años va a ser la bomba", vaticina. Y añade que aquí reside la esencia del festival, en "transmitir a la gente que hay sitios donde pueden expresar su arte y que nosotros les vamos a apoyar". Una situación que Esqués tilda de "bonita, porque todos tienen la misma ilusión y se nutren unos de otros, lo cual se transmite también al público".

El requisito de que la cultura se aleje del elitismo y se acerque a la ciudadanía es una máxima que se fijan en el Meed, "sobre todo, es una necesidad fundamental que la gente joven y más pequeña crezca en un entorno cultural", reivindica la coordinadora. "La finalidad del festival reside en pasar un buen día, que todo el mundo se acerque y ofrecer en Elche, de manera gratuita, algo diferente para todos los públicos", subraya la organizadora. La pretensión de incluir a toda clase de asistentes se ve reflejada, por ejemplo, en el espacio Meed Kids, donde el equipo de Cinderellas Park prepara actividades como un taller de maquillaje, manualidades o juegos de agua para que los y las pequeñas culturetas también se integren en el evento.

La franja de edad entre la que se mueven los asistentes al festival "suele partir de los 28 o 30 años", aporta Esqués, quien asegura que este año han querido "abarcar un poco más y organizar un festival cultural para todos, donde también esté presente la gente más joven, desde los 21 años". Con motivo de que esta inclusión juvenil se vuelva más real, el evento ha lanzado un concurso para jóvenes, "cuyos requisitos se basaban en tener entre 14 y 21 años y mandar su muestra artística, sin importar de qué se tratara, ya que podían elaborar fotografía, artes plásticas, etc. Recibimos propuestas muy interesantes", garantiza, "pero, en concreto, la chica que ganó, con solo 19 años, es una monstrua y tiene mogollón de potencial", la califica. El premio es poder exponer junto al resto de artistas y dar visibilidad en redes a la persona ganadora. La coordinadora promete que, desde su punto de vista, este concurso "ha sido lo más bonito de todo el proceso de la creación del festival. Además, se trata de un espacio que se va a quedar en la dinámica del festival para ediciones posteriores, porque hemos hecho la prueba este año y nos ha encantado la experiencia", adelanta.

Como novedad, se resalta una exposición que supone una "retrospectiva de las videoconsolas, ya que va desde la primera, que data de la década de 1970, hasta otras más modernas, haciendo un recorrido por 30 de ellas, donde se va a explicar la historia de este aparato electrónico y se van a habilitar dos estaciones donde se podrá jugar a los juegos más míticos y los más actuales", explica la organizadora. Una muestra pensada para ejercer como "unión entre la gente más mayor y la más joven, porque va a aunar a personas nostálgicas de los 70 u 80 con jóvenes, de 12 años. Se trata de una recreación en un salón tipo arcade de los 80", desvela.

Como parte fundamental de los valores que transmite el Meed, este año el festival ha logrado convertirse en un evento feminista por haber conseguido una igualdad numérica entre hombres y mujeres artistas: "David y yo queríamos la igualdad de género en todo, hasta en el diseño del cartel, que representa una mano de hombre con las uñas pintadas. Hemos querido crear este balance en el evento completo, aunque ha resultado difícil conseguir tantas mujeres para la zona de música", confiesa Esqués. Una iniciativa que permite que este tipo de eventos evolucione con el paso de sus ediciones, donde también tiene un peso la ayuda de las administraciones públicas: "Gracias a Cultura y a Juventud podemos organizarlo para todo el público, porque nos dan mogollón de facilidades, nos prestan el espacio y nos ayudan en todo", agradece la organizadora, que fija en 2000 las personas esperadas en el evento, ya que "el año pasado asistieron 1500".

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