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varios colectivos piden actuaciones municipales

Los riesgos sociales y económicos a los que se expone Elche por el cambio climático

8/09/2019 - 

ELCHE. El pasado mes de julio, un grupo de colectivos intentaron presentar en el Ayuntamiento de Elche a través de las formaciones políticas una moción para declaración de emergencia climática en la ciudad. Se intentó presentar como declaración institucional, aunque finalmente no se hizo ni una cosa ni la otra, pero está pendiente ahora con la vuelta de las vacaciones. Una cuestión que puede parecer alarmante para algunos, pero que sin embargo, lleva años instalada en el municipio. Y en todo el planeta. Hoy más mediática al calor de las movilizaciones juveniles que están teniendo el lugar, pasando por el ya clásico calentamiento de los polos —tan oído mediáticamente que narcotiza a cualquiera— hasta las lluvias torrenciales, las sequías o las temperaturas cada vez más insoportables, siendo estos los rasgos más perceptibles al ser los más exagerados. Sin embargo, el cambio climático está afectando también en el día a día de una forma más silenciosa. Es por ello que en diferentes municipios del país ya se ha aprobado esta moción. La idea es que se apruebe y se empieza a trabajar en Elche, porque nadie queda al margen.

Son un total de 18 los colectivos que instaron a los grupos a aprobar esa declaración. Desde Margalló – Ecologistes en Acció hasta la PAH Elx-Crevillent, pasando por la Federación de Asociaciones Vecinales de Elche, CCOO o Entrepobles PV. En el mencionado mes de julio ya advertían que si no se toman acciones ya, "las consecuencias serán aún más preocupantes para áreas como el municipio de Elche, donde el incremento de la temperatura, la inviabilidad de los cultivos, la afección de plagas y enfermedades, la escasez de recursos hídricos, o la pérdida de ingresos económicos asociados al turismo, entre otros muchos problemas, harán de nuestro territorio un lugar especialmente afectado por el calentamiento global". 

Turismo de sol y playa... o no

Recientes informes sobre el estado de la biodiversidad del IPBES —Plataforma Intergubernamental de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos— y sobre el calentamiento global de 1,5°C, alertan de un rumbo que lleva a la desaparición de una gran parte de los ecosistemas terrestres, y un millón de especies están amenazadas por la actividad humana. En las cuestiones cotidianas, la economía de la provincia podría verse seriamente afectada por el aumento de la temperatura. Al menos así lo empiezan a advertir científicos expertos en la materia llevando la cuestión al terreno turístico: los destinos de sol y playa serán menos apetecibles por el aumento de la temperatura. Pero es sólo uno de todos los ámbitos susceptibles de verse afectados. 

Producción agrícola menor y sequías

También en el ámbito agrícola, estudios de hace una década ya calculaban la bajada de producción para 2050 de alimentos clave como el arroz, el maíz o el trigo, y otros actuales van en esa línea. De forma mucho más reciente, ya se habla del peligro de los cultivos en el sur de Europa y el arco mediterráneo. Se reducirá la producción agrícola, por lo que en este caso los damnificados serían de forma más directa los productores del Camp d'Elx, por lo que es fundamental que los agricultores locales empiecen a adaptarse ya. Además, en un escenario de crisis energética —de ahí el surgimiento del polémico fracking o que se plantee reducir el diesel—, en el futuro se puede dar el caso de una producción cada vez más baja mientras que la demanda sigue siendo alta. Asimismo, a todo esto habría que sumar el estrés hídrico al que está sometido la zona semidesértica sobre la que se asienta Elche, cuya falta del agua es seguramente la consecuencia más palpable del cambio climático. 

Y esto último, en un contexto en el que el coste de producción para productores de granada ya es bastante menos rentable que hace años, por ejemplo. O en el que zonas de cultivo de secano tradicionales al norte de la ciudad como el almendro, al modernizarse varias compañías se han roturado terrenos para sembrar cultivo industrial, por lo que los ecologistas plantean qué disponibilidad hídrica va a haber para estos cultivos. "Se va a generar una situación que hace años generó el propio trasvase: se ejecuta por una demanda histórica pero cuando ese agua viene no es para cultivo tradicional sino para nuevas zonas, por lo que crea una espiral de cada vez mayor necesidad", apunta Adolfo Quiles, de Margalló. Es decir, cultivos que se han normalizado pero que no eran autóctonos.

Urbanismo a lo grande

Desde el colectivo advierten que aparte del trasvase del Tajo-Segura, tocará desalar, un proceso que tiene un mayor coste. Y que ante el aumento de roturado de tierras, habrá que replantearse la agricultura en Elche, por zonas de secano que no tendrán disponibilidad de agua en el futuro. En cualquier caso, el problema viene también con la gestión del agua, como los campos de golf y la gran cantidad de líquido elemento que consumen o la demanda que tienen las grandes urbanizaciones de la costa. Como apunta un miembro de Attac en Elche, Sebastián Madrigal, "la clave es gestionar la demanda, qué se puede generar con lo que hay, y no al revés". Y aquí inciden también en cuestiones como la de la segunda pista del Aeropuerto Alicante-Elche, que ya ha generado sus críticas por lo que defienden es un atropello al Saladar de Aigua Amarga y porque según su parecer "es un modelo de turismo cuestionable, un modelo poco sostenible también afecta al cambio climático por viviendas de segunda o tercera residencia para uso unos meses y mantenimiento anual". Por eso hacen también referencia a la protección del Pativel en sectores como el MR-10, al apuntar que estos modelos de turismo son caducos.

Migraciones de todo tipo y plagas de mosquitos

A este respecto, por estas cuestiones consideran que hay que adaptar la ciudad cuanto antes, desde todos los ámbitos, también el de la ordenación urbana y cómo están diseñados los edificios. Además de centrarse en cuestiones sociales, apunta un miembro de Attac, al apuntar que "habrá gente que no tendrá medios en casa para aguantar el calor o el frío por la pobreza energética". Por otra parte, las propias diferencias de temperatura cambian rutas migratorias tanto de personas, lo que ya se ha visto incluso en Arenales, como de todo tipo de aves, como se comprueba en el Hondo, pero también de mosquitos con las respectivas enfermedades que puedan traer. La reciente plaga es por ejemplo un caso de esas situaciones cotidianas que se van a ir dando cada vez más. 

Movilidad sostenible

A nivel de movilidad, ambos inciden en la importancia de los trenes de cercanías o los autobuses para reducir el uso del vehículo privado —y por tanto reducir emisiones de CO2, fomentar el uso de la bicicleta, etc. Todo aporta su granito de arena para intentar reducir la agresividad de los fenómenos atmosféricos que ya se están sufriendo como inundaciones, sequías... Y cómo no, "también es importante la cuestión del pliego de limpieza", advierte Quiles. Lo critican porque no se está hablando de la huella de carbono que van a dejar por ejemplo las barredoras. O en Els Cremats, apostar por el sellado y no por plantas de gasificación que alargan la vida útil y reducen la emisión de metano, más contaminante que el dióxido de carbono. 

Moción de emergencia climática

Así pues, toda una retahíla de escenarios, los que hay que abordar con el cambio climático, un fenómeno que afecta de forma integral a todo. Por el momento, en ciudades como Bilbao, Zaragoza, Granada, Córdoba, Alzira o Barcelona han aprobado la declaración. También otras ciudades más pequeñas y otras pendientes de la aprobación. En cualquier caso, lo que se pidió en la moción para el Consistorio ilicitano eran varias, entre otras, las siguientes:

  • Establecer los compromisos políticos, normativas y recursos necesarios para garantizar reducciones de gases de efecto invernadero para llegar al balance neto cero no más tarde de 2040 y a ser posible antes de 2035.
  • Abandonar los combustibles fósiles, apostando por una energía 100%renovable de manera urgente y prioritaria. Para ello, el gobierno municipal debe analizar cómo lograr este objetivo y proponer los planes de actuación necesarios, entre otros: frenar nuevas infraestructuras fósiles; alcanzar el pleno autoconsumo eléctrico 100% renovable y una movilidad sostenible lo antes posible; crear espacios peatonales...
  • Avanzar en una economía local y de proximidad que impulse la soberanía alimentaria, la silvicultura, la agricultura y la ganadería ecológicas y de proximidad...
  • La justicia, la democracia y la transparencia deben ser pilares fundamentales de todas las medidas que se apliquen, por lo que hay que establecer un mecanismo de toma de decisiones de la ciudadanía de carácter vinculante con competencias en materia de vigilancia, seguimiento y control de las medidas adoptadas. 

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