Análisis

Elche

Elche a un año de las elecciones de 2027: la realidad administrativa de la gestión y una oposición buscando sitio

PP y Vox afrontan el último año del mandato con expectativas por algunos proyectos relevantes, aunque otros quedarán a la espera. PSOE y Compromís tratan de jugar sus cartas para volver a gobernar

  • Pleno de 2026 -
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ELCHE. Queda un año para las elecciones municipales de 2027. Este será el último ejercicio completo con los presupuestos de PP y Vox, a la expectativa de lo que ocurra en mayo, donde Partido Popular y Vox aspiran a volver a gobernar; unos con el deseo de poder hacerlo solos, como a cualquiera, otros con más fuerza para seguir arrancando más políticas de su ideario. Enfrente, una oposición que intenta levantar el ánimo y mostrar una alternativa frente a un equipo de gobierno centrado en la difusión, la gestión del día a día, y con constantes anuncios "históricos", aunque la realidad administrativa se va imponiendo. Compromís y PSOE, en una empresa difícil, la de volver a alcaldía, juegan distintas cartas para lograr el objetivo.

Al hilo de esta cuestión, y en comparación con la situación un año después, sobre el ecuador del mandato, ha habido algunos cambios en las iniciativas, con avances, aunque la situación de fondo en cuanto al enfoque del Ejecutivo local sigue igual: el alcalde Pablo Ruz y el equipo de gobierno municipal, pero sobre todo el regidor, sigue apostando a su imagen. Una difusión constante de eventos, visitas a empresas privadas e inauguraciones y una actividad frenética de cuestiones del día a día, por lo general siempre bien valoradas, desde la plantación de arbolado a la generación de sombras. Una hiperactividad que por otra parte le ha llevado a tomarse la política con más filosofía, por problemas de salud, y que le mantuvo unos días de baja.

Pragmatismo en proyectos 

En el haber, sigue apostando por el pragmatismo como hizo con Nuevos Riegos El Progreso, ahora en trámites de licitaciones, una ya inaugurada pasarela peatonal sobre Altabix con riñón municipal y la cintura para intentar buscar salidas a problemas y reivindicaciones históricas, como la actuación de fondo en la calle Clara Campoamor en Porfirio Pascual, destinar el futuro complejo de Jayton (que se llamará Maestro Alfredo Javaloyes) al conservatorio profesional. Algo que desde Compromís advierten que no es una solución realista. En cualquier caso, por parte del regidor y su núcleo duro suele imponerse la inventiva frente al inmovilismo de cara a este tipo de problemáticas. Un ejemplo claro es la solución a las necesidades de espacio de PLD Space, y a su vez del desarrollo del Porta d'Elx, matando dos pájaros de un tiro.

Propuestas que han quedado en punto muerto y las consecuencias del gasto pasado

Sin embargo, fruto de esa actividad frenética y anuncios permanentes, la constante omnipresencia, algunas de esas grandes apuestas o anuncios han quedado en dique seco. No consta en qué punto está el Plan Estratégico impulsado hace ahora un año, forzado para poder ser presentado, que se solapaba con cuestiones ya planteadas por la Agenda Urbana previamente, o con iniciativas ya en marcha por parte del bipartito. Y sin novedades ahora, ni presupuesto para este año, al menos nominativamente, sobre ese proyecto transformador en el Río Vinalopó

  • Resultado tras la actuación en Riegos El Progreso - AP

Aunque es habitual que muchos proyectos queden en el tintero de la gestión, la maquinaria administrativa llevada al límite que ya mencionó el anterior análisis, junto al gasto exacerbado que llevó a un plan de ajuste vigente (con el PSOE intentando erosionar con esta cuestión, como el uso del remanente, ahora expedientado por Antifraude), ha obligado al bipartito a priorizar inversiones, dejando algunas en el tintero. Además de que ha tenido el contratiempo con el que no contaba de no obtener los fondos europeos de la Estrategia Edil, valorados en 20 millones de euros, que ahora asume directamente, si bien alguna línea como la de digitalización ha decaído. O un ciberataque del que aún se desconocen muchas cuestiones, y que se ha saldado sin responsabilidades, tan solo algún cambio de departamento de uno de los responsables del área.

Un marco que ha obligado a ir encajando piezas financieras para pedir un préstamo menor, cumpliendo así los deseos y exigencias de Vox. Y con pequeños detalles como que por ejemplo el año pasado las ayudas a la maternidad fuesen de inicio de 150.000 euros y este año sean 135.000, en un área estratégica para al formación.

Como proyectos pendientes de cierta envergadura o emblemáticos, y que vistos los tiempos, no parece que vayan a salir adelante a corto plazo la obra de Curtidores y la puesta en marcha del Molí Ressemblanc, el proyecto "transformador" del Río Vinalopó; el parque que se quería generar junto al Hospital del Vinalopó, sigue a la espera el ascensor del Puente de la Virgen, aún no se conoce si se va a hacer algo en el edificio de Correos tras el teórico inicio de la Learning Factory y la Escuela de Calzado en el segundo semestre...

En resumidas cuentas, la realidad administrativa se ha impuesto por unos motivos u otros, alterando planes y calendarios de iniciativas. Solo algunos de los propios cristalizarán antes de que lleguen los nuevos comicios, y otros comprometidos y esperados llegarán o entrado el nuevo ciclo, o sobre la bocina del final de legislatura.

Iniciativas para que la obra no pare, algunas de años, y legislación en desarrollo

PP y Vox han ido tirando en cualquier caso de pequeñas o medianas actuaciones, como las de sombra o arbolado, plataformas únicas y semipeatonalizaciones, manteniendo los coches, iniciativas patrimoniales con espacios y uso del palmeral (aunque según la Unesco, queda mucho por hacer), lo que entronca con esa imagen de "ciudad bonita" que pregona el regidor, y la puesta en marcha al fin de planes necesarios como el de Uso y Gestión del palmeral, y a la espera de si llegará el borrador este año del Plan Especial. Además de varias modificaciones del Plan General en marcha (solares, alturas, campas del aeropuerto...).

  • Presentación tras la adjudicación del Plan de Uso del palmeral en el Hort de Pontos - AP

 

En marcha se encuentran algunos de los grandes compromisos, unos venidos de hace tiempo, como el Hort del Gat y principalmente el Mercado Central, aunque atrasado en los plazos previstos —al igual que el colegio Les Arrels de lo que no se ha informado—, ya se ha finalizado el heredado pabellón inclusivo, con 'marrón' inclusive por la gestión de los Edusi, otros propios. La gran actuación propia, la construcción del complejo de Jayton en Carrús. También la reforma de la Plaza del Congreso Eucarístico, y en semanas deberían empezar los mercados de Plaza Barcelona y Madrid. Para después de verano sería el turno del Pont del Bimil·lenari, asunto que aún colea, y ejemplo de los tiempos administrativos por mucha voluntad y posibles resquicios que haya. Lo mismo con el desdoble de los accesos al Martínez Valero.

Sobre vivienda, el bipartito ya ha puesto en marcha su 'Plan Casa Fácil', público-privado con Pimesa, donde los promotores construirán 240 viviendas en suelo municipal de la entidad, y se quedarán con la mayoría, para posible venta, dejando 48 para el Ayuntamiento, que destinará a alquiler asequible. Ahora queda la segunda fase con las 6 parcelas que se cambiarán de uso, aunque sin plazos anunciados.

Las otras administraciones

Y sobre todo las cuentas pendientes con el resto de administraciones siguen siendo importantes, con avances muy lentos en la Ronda Sur, a la espera de expropiaciones municipales, el bloqueo de la carretera Elche-Santa Pola, un nuevo convenio para el teórico E-Tram, y por adjudicar la depuradora. Este año hay una primera partida para Clarisas. Y con la Diputación, el Palacio Congresual sigue con pequeños pasos, ahora a la espera de redacción del proyecto básico de la ganadora del concurso, y sin previsión de actuación en el antiguo casino.

Un apartado, el de las administraciones superiores cercanas, cuya única novedad relevante respecto al pasado año apenas tuvo lugar hace unos días: la previsión de construir un nuevo edificio en el Hospital General y así ampliar al fin los quirófanos de forma considerable. En materia estatal, con presupuestos prorrogados por enésima vez, lo único que está en marcha, aunque no es poco, es el trámite de la conexión de la estación del AVE con la ciudad, y la Variante Torrellano. E inversiones en el aeropuerto, aunque debe entenderse como inversión provincial.

Los vaivenes políticos internos 

En el apartado más político, el PP ha seguido dejándose arrastrar por la vertiente ultraconservadora de Vox, lo que llevó a torpezas como la de la votación contra el aborto, aunque poco después corrigieron estas situaciones dejando a Vox solos con la cacareada "prioridad nacional". En cualquier caso, ha sido un año más de reproches entre las dos formaciones, sobre todo por Samuel Ruiz, que protagonizó una esperpéntica situación con una dimisión fake para presionar por los presupuestos de 2026, y a la que finalmente dio marcha atrás. Relaciones buenas en general, aunque con los tira y afloja propios de las alianzas, y con otros pequeños gestos para la galería, como la adhesión a la FVMP para una oficina antiokupa sin impulsar.

Quedará por ver quién encabeza la lista en Vox, ya que tras Ruiz dando más pasos al frente durante este año, con una suerte de competencia con su compañera de filas, Aurora Rodil, incluso yendo por separado al mismo acto, ahora ha quedado más en un segundo plano. A pesar de obtener un buen tanto con la gira por China que adelantó este diario. Dos personalidades que han chocado más frente al tercer concejal, Pedro José Sáez, de un talante más calmado, como se puede ver en los plenos. 

Con todo, ambas formaciones, y en el PP sobre todo por el propio alcalde, han seguido con su batalla cultural, tanto a nivel local como en medios nacionales. Aunque con pequeños detalles ya que como se comentó en el anterior análisis, en sintonía con un mayor peso de la religión en la vida y el espacio público, el gobierno dio marcha atrás con el proyecto de nueva Maredéu en la pequeña piscina —será una lámina de agua— frente a la basílica de Santa María.

  • La figura de la Maredéu que se llegó a plantear en el proyecto de la reforma, ahora cancelada - AP

Incluso desde el sector religioso de la ciudad pareció un exceso después de las figuras que ya se han instalado en este último año en la rotonda y jardín del Hort de Portes Encarnades, Museo del Agua del Parque Municipal o la del Cardenal Herrera. Especialmente, la de Santa María, en un espacio ya de ámbito eminentemente religioso con el propio templo, el Ternari al lado, los mosaicos del Misteri y las Marías junto a la Calahorra.

Un PSOE con candidato y una alternativa que construir

En cuanto a la oposición, en las filas socialistas, el portavoz Héctor Díez presentó oficialmente su candidatura como alcaldable, ante una sede llena mostrando el respaldo, aunque aún no ha sido ungido oficialmente todavía. De facto, el secretario general Alejandro Soler ya dio por hecho que sería Díez, aunque sus tiempos de decisiones, contemporizando también con las opciones propias, especialmente ahora que está en un segundo plano en la Ejecutiva Federal, acaban también lastrando los tiempos y la propuesta del candidato. Aunque sean decisiones que se presuponen tomadas, salvo sorpresa.

  • Díez junto a Soler y González en su acto de presentación como candidato - AP

Mientras tanto, Díez ha ido haciendo camino, ya sin el exalcalde Carlos González escudándole en los plenos, lo que a pesar de que no intervenía, no dejaba en cierto modo de ser un impedimento para moverse con total libertad. A falta del proceso de primarias, muchos le achacan falta de carisma, algo que ha intentado corregir en los últimos tiempos con el uso de las redes sociales al estilo del alcalde visto su modelo de éxito, aunque no es algo que le haya sido tan natural. El candidato ha sido siempre un perfil más de gestión, con la experiencia de ocho años en concejalías de peso, aunque durante la legislatura ha ido mejorando su capacidad de dialéctica en los plenos.

Confía, como el partido, en poder hacer mella en los huecos que dejan PP y Vox, sobre todo en cuestiones de materia social y ejes como los problemas de vivienda, ante la falta de ayudas al alquiler para cualquiera, no solo colectivos en situaciones de vulnerabilidad más urgente; la imagen y el "ornato" al que siempre apela el portavoz socialista, además de los proyectos heredados que venían de la gestión de PSOE y Compromís o el Botànic, y la falta de celeridad en grandes proyectos, sean municipales o autonómicos.

El relato despilfarrador y falta de propuestas potentes

Con todo, será una tarea difícil por la imagen que proyecta el alcalde de todoterreno y resolutivo, y de que no dejan de 'hacerse cosas', algo que se valora mucho, aunque sean pequeñas intervenciones. En cualquier caso, en el PSOE han logrado, con insistencia, hacer que cale la idea del gobierno y alcalde despilfarrador. "Gastaoret" como llama la concejal Patricia Macià, mano derecha de Díez, y que se encarga de la fiscalización de asuntos económicos. Cuestiones técnicas y grises que sin embargo no reportan tanto interés por parte de la sociedad, salvo que salga algún escándalo o esa imagen de despilfarro que en cierta forma sí han hecho penetrar. Indicativo en ese sentido que el bipartito recurra a los constantes "cobran mucho para lo que hacen" cuando meten el dedo en la yaga económica, y no responden al hecho. 

Aunque en los últimos meses han empezado con reuniones con colectivos, siguen sin explotar todos los concejales que tienen, al menos para reforzar la presencia en actos institucionales donde se mueven las 'fuerzas vivas' locales. Y a un año vista de los comicios, faltan grandes proyectos o iniciativas concretas de futuro, como fue haciendo Ruz en la oposición no solo durante el último año de legislatura, sino prácticamente todo el mandato. En otras palabras, agitar el avispero para generar expectativa o ilusión. En cualquier caso, aunque los condicionantes a nivel local son diferentes, no es una cuestión menor el contexto estatal, con un PSOE acosado por investigaciones que afectan al partido de lleno y que podrían dilapidar cualquier trabajo realizado en corporaciones locales.

Compromís intenta una alianza amplia

Al otro lado de la izquierda, la concejal de Compromís, Esther Díez, sigue haciendo su trabajo de hormiguita, a pesar de contar con menos recursos que los socialistas, pero centrando los esfuerzos en áreas de derechos colectivos, así como en vivienda, señalando cuando puede las contradicciones del equipo de gobierno, así como los "anuncios y propaganda de Ruz", como decía esta semana en el balance de los tres años de mandato. También con argumentaciones vehementes en los debates plenarios que muestran la veteranía que ha ido adquiriendo con estos años, atacando discursos de PP y Vox que especialmente pueden laminar los colectivos o derechos que pone en primer plano.

  • Imagen del acto realizado en abril - Foto: AP.

Aunque intentó lograr más galones a nivel autonómico desde Iniciativa, sigue inmersa en el proyecto local, y frente al varapalo de las últimas elecciones, pasando de dos concejales a uno, inició un proceso junto a lo que aún queda de militancia en la ciudad de Podem y sobre todo Esquerra Unida, tradicionalmente con más estructura en los municipios. Tras varios gestos relevantes como la presentación conjunta de enmiendas a los presupuestos y un acto reciente con una afluencia de 300 personas, a la vuelta en septiembre volverá un nuevo capítulo de intentos de confluencia. Quizá más por necesidad, porque en anteriores ocasiones, cuando no había tanta necesidad, faltó entendimiento. 

Precisamente por el hueco que pueda dejar un descontento con el PSOE a nivel nacional, y por quien no está contento con las políticas de PP y Vox en la ciudad o lo que pueda llegar a nivel estatal, tienen su ventana de oportunidad.

Con un ambiente crispado, será vital para ellos combatir la dispersión del voto, sea con una candidatura única en forma de alianza, convergencia o cualquier otra fórmula. Otros contextos, a tenor de la tendencia de las últimas elecciones, supondrá un fracaso para la izquierda local. No basta, como ya se vio en 2023, que los socialistas obtengan un buen resultado; sus aliados naturales deberán mantener lo actual y superarlo para tener opción de disputar el Ayuntamiento a la derecha.

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