ELCHE. En el pasado 2024 la Unesco realizó una revisión de la situación del palmeral dentro de sus labores de vigilancia y análisis de situación del Patrimonio de la Humanidad. En un completo documento, el mismo identifica diversas "amenazas críticas", así como puntos pendientes por desarrollar o labores realizadas correctamente. En este sentido, el mismo advierte del urbanismo y la afección de sectores en zonas de amortiguamiento, la falta de recursos económicos y personal, además del peligro que supone el Cambio Climático. También señala propuestas de mejora, además de poner de relieve cuentas pendientes entonces como el Plan de Gestión o el Plan Especial; el primero ya en redacción y el segundo con previsión de tener ya un borrador inicial a final de año.
Así, el informe subraya que el palmeral y su paisaje único de 144 hectáreas y unos 45.000 ejemplares de palmera datilera lucha por mantener su Valor Universal Excepcional frente a crecientes amenazas biológicas, presiones urbanísticas y una notable falta de personal especializado se enfrenta a amenazas de distinto tipo que ponen en riesgo la salud de las palmeras y la integridad del bien. Atendiendo a esto, pueden dividirse en plagas biológicas, factores climáticos y presiones antrópicas. Según el último informe de seguimiento.
Oasis 'bajo asedio' biológico y climático
En este sentido y en el ámbito de las plagas, se considera al picudo rojo como la amenaza principal, si bien es cierto que en los últimos años se ha mencionado su control, señalando como más preocupante la paysandisia, la plaga de unos insectos similares a las mariposas y que la Unesco identifica como "un riesgo significativo para la conservación de los ejemplares". También hace mención a la cochinilla roja de la palmera, un microorganismo está identificado como un factor que afecta negativamente al tejido físico de las palmeras. Y colateralmente, se advierte que el debilitamiento de las palmeras por las condiciones ambientales adversas facilita la aparición de nuevas plagas y condiciones patógenas.
En cuanto al clima, se pone en primera fila el Cambio Climático. El aumento de las temperaturas y la sequía son factores críticos. "La falta de agua de riego suficiente y de buena calidad no solo debilita directamente a los árboles, sino que también aumenta el riesgo de desertificación en la zona". A lo que agrega que hay condiciones locales, con ítems como el polvo, el viento y la humedad relativa también se consideran elementos que pueden afectar la estructura física del palmeral. A este respecto, recientemente el equipo de gobierno ha finalizado la puesta en marcha de la conexión del agua regenerada de la depuradora de Algorós con la Acequia Mayor para obtener un agua de mejor calidad para el riego de los huertos.
El dilema urbanístico
La materia urbanística y su presión es una de las más mencionadas por los colectivos conservacionistas, aunque rechazadas por la tesis del equipo de gobierno, y así lo planteaba el alcalde Pablo Ruz hace unas semanas. La Unesco muestra su "preocupación" por la expansión residencial y de servicios en sectores contiguos al bien. El organismo de la ONU entiende que "representa una amenaza potencial para el entorno. Históricamente, la integridad ya se vio comprometida por la construcción de infraestructuras como el ferrocarril y fábricas". No obstante, sobre esta cuestión, la posición municipal es que no se va a construir en los huertos históricos y protegidos, y que el desarrollo urbano es compatible con el palmeral, teniendo en cuenta correcciones diversas en esa zona de amortiguamiento.

- Ejemplo del desarrollo del sector E-16 que señala el informe y que está ya en trámite - Fuster Arquitectos
De este lado, el informe subraya que, si bien el palmeral define la imagen de Elche como ciudad de origen islámico, el urbanismo ha sido un arma de doble filo. Históricamente, la Revolución Industrial y la llegada del ferrocarril fragmentaron los huertos, y hoy destaca que "la presión persiste a través del Plan General de 1998, que prevé expansiones residenciales en sectores contiguos y el cambio de uso de huertos tradicionales para fines de servicios", indica, mencionando desde los futuros sectores o áreas como E-16, E-6, La Hiladora, o cuestiones ya consolidadas, como el restaurante del Hort del Colomer, es decir, del Parque Municipal. No obstante, el informe valora positivamente "la introducción de medidas de protección en las políticas urbanas que han logrado detener la degradación más severa", y destaca recuperaciones como la del Hort de Pontos.
Las labores tradicionales
Pero más allá del urbanismo, el informe también habla del abandono de prácticas tradicionales. "La progresiva desaparición y abandono de los sistemas agrícolas tradicionales y técnicas de cultivo impacta tanto en el paisaje como en la funcionalidad original del oasis". Algo que por otra parte el Ejecutivo está intentando recuperar en huertos públicos, así como en privados de los que se está haciendo con la gestión, para precisamente volver a plantar en los huertos o cosecharlos. Se ha hablado otras veces de utilizar plantas forrajeras para la agricultura, aunque por ahora no consta que estas iniciativas de economía circular se hayan puesto en marcha. En cualquier caso, estos usos más tradicionales son también asuntos de debate frecuente entre quienes los defienden y quienes piensan en usos más acordes a la realidad económica y social de hoy.

- Una de las cuadrículas del Hort de Pontos - Foto: PEPE OLIVARES
La falta de recursos y planificación
Asimismo, el informe habla de la falta de un plan de gestión y protección completamente implementado, junto con la escasez de recursos humanos y económicos para el mantenimiento diario, dificultando la respuesta efectiva ante las plagas y otras amenazas. El informe describe como "pobre" la disponibilidad de profesionales en disciplinas clave como conservación, vigilancia (policía y custodios), investigación y educación patrimonial.
Aunque entre el déficit señala la falta de recursos humanos y económicos, aunque seguramente lo segundo esté vinculado a lo primero. Indican que el presupuesto disponible es "inadecuado para las necesidades básicas de gestión" y que los recursos humanos son insuficientes para mantener la gran extensión, de 144 hectáreas. También se echa en falta un programa de monitoreo tanto en la propiedad como en la zona de amortiguamiento, y no se han definido indicadores clave para medir el estado de conservación.
Otras cuestiones menos evidentes o sobre el tablero es la de la inexistencia de Programas Educativos para concienciar a los más pequeños sobre este patrimonio, cosa que por ejemplo sí existe con el Misteri d'Elx. También se apunta a la falta el uso de políticas de la Unesco relacionadas con el cambio climático y las estrategias de reducción de riesgos de desastres.

- Inmueble rehabilitado del Hort del Gat - Foto: RAFA MOLINA
Respecto a otras necesidades y sobre normativas, el documento señala explícitamente que no exista un sistema o plan de gestión formal actualmente en marcha para mantener el Valor Universal Excepcional del bien. Y señala como clave el Plan Especial de Protección, aunque junto al Plan de Gestión, como se ha mencionado, ambos están ahora en marcha. Aunque existe un marco legal, el informe indica que hay "deficiencias importantes" en la capacidad y recursos para hacer cumplir la legislación y las regulaciones urbanas. En cualquier caso, como se ha mencionado, es algo ya en corrección después de años de intentos fallidos.
Respaldo de actuaciones de los últimos tiempos
Si bien destaca el paso adelante que supuso la aprobación de la nueva legislación en 2021. También se reconocen los "esfuerzos considerables" realizados por el Ayuntamiento y la Generalitat desde 2005 para combatir el picudo rojo, incluyendo inspecciones, tratamientos fitosanitarios, uso de feromonas y campañas de concienciación.
Otro punto a destacar son las infraestructuras para visitantes. Se califica positivamente la calidad del Museo del Palmeral y del centro de visitantes, así como la recuperación de la casa del Hort de Pontos y la mejora de la señalización y pasarelas. La Unesco considera que el conocimiento científico sobre los valores del bien es adecuado y que existe un programa de investigación integrado relevante para las necesidades de gestión.
El documento concluye que es necesario trabajar urgentemente en la restauración de la red de acequias y el sistema de riego tradicional, así como en la recuperación de la estructura de las terrazas agrícolas. También insta a definir un plan de acción anual y mejorar la cooperación con la industria turística para comunicar mejor el valor del Palmeral. Ambas cuestiones también encarriladas, al menos parcialmente; la primera con la restauración del canal de Desvío y con la mirada puesta en fondos europeos para poder restaurar de forma integral la Acequia Mayor, y en el segundo caso, con el Hort del Gat se contará en algún momento con el centro de recepción de visitantes. Recientemente se ha solicitado una subvención en materia de digitalización para el riego del mismo.
El déficit de la financiación
Sobre la implicación de las administraciones, insta a una mejor coordinación entre los niveles local, autonómico y estatal. Se apunta a la Generalitat un papel relevante dentro de la legislación, y que aporta el 23% de los costes de proyectos del bien, esos 200.000 euros anuales. Aunque la gestión diaria es más local y regional, el Estado tiene una presencia que califica de "relevante", especialmente en recursos y áreas específicas aportando el 77% de fondos para la lucha contra las plagas biológicas y amenazas, así como los servicios de Tragsa, y se le asigna responsabilidad para frenar el impacto del cambio climático y la desertificación.
En cuanto al Ayuntamiento, es el único responsable de los gastos corrientes, cubriendo el 100% de los mismos.