X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

ENTREVISTA CON EL alcalde de elche

Carlos González: "En 2015 la ciudad vivía un periodo de déficit democrático, el Ayuntamiento era un búnker"

30/12/2018 - 

ELCHE. La legislatura llega a su fin en Elche, con un segundo tripartito —el primero, con Ilicitanos por Elche, duró poco por las tensiones generadas — que ha sufrido las idas y venidas de aliados temporales y necesarios como Ciudadanos, sobre todo en este último tramo de curso, en el que no ha logrado sacar adelante sus presupuestos para 2018. Tres años y medio que han estado marcados también por asuntos muy polémicos como el Mercado Central o el replanteamiento de la peatonalización de la Corredora (ahora Plan Centro), las quejas constantes de la oposición al denunciar la paralización de la ciudad o de la decisión del equipo de gobierno de no bajar el IBI, argumento para no apoyar los presupuestos. Son algunos de los asuntos que Alicante Plaza repasa con el alcalde Carlos González para ver qué balance hace de su gestión y de otros proyectos como la ampliación del Parque Empresarial o los Edusi.

(Lea aquí la segunda parte de la entrevista)

-Tres años y medio de legislatura. ¿Qué balance se hace con el tripartito?

-Sería poco honesto por mi parte que pusiera nota a la gestión municipal, es cosa de los ciudadanos. No obstante, ante una pregunta de estas características, después de tres años y medio el gobierno municipal ha realizado una gestión que no dudaría de calificar de positiva para la ciudad en términos generales. Hemos cambiado muchas cosas, en las formas y en el fondo; en las políticas. Hay que remontarse a cómo estaba Elche en 2015 para poder decir con claridad que la ciudad está mejor, que se vive mejor en Elche hoy que en 2015. Aunque siempre hay elementos positivos y negativos.

Hoy la ciudad, los barrios y las pedanías están mejor que con el gobierno del PP y hay mejores expectativas y eso es consecuencia de la gestión del gobierno. La nota la ponen los ciudadanos, pero si tengo que pronunciarme: estamos mejor, vivimos mejor y tenemos mejores expectativas y tiene que ver en buena medida por la gestión del gobierno municipal. Formas y fondo: cuando llegamos en 2015 la ciudad vivía un periodo de déficit democrático, el ayuntamiento se había convertido en un bunker objetivamente, habíamos pasado de ser uno de los diez municipios más transparentes de España a ser uno de los del furgón de cola. Y en participación tres cuartos de lo mismo. Al despacho de alcaldía no acudían las federaciones de vecinos o los sindicatos más representativos como UGT y CCOO o los consejos que forman el entramado de la participación ciudadana, estaban anestesiados y amenazados por el estilo de gobierno de la alcaldesa.

En cuanto a las formas, ese era el punto de partida y hemos dado un giro copernicano. Somos uno de los diez municipios más transparentes de España y no sólo hemos intensificado el entramado participativo, sino que les hemos quitado la mordaza que le puso el PP. También un giro en las políticas. El gobierno de Alonso tenía una absoluta incapacidad de relacionarse con los gobiernos de su mismo color en Valencia y Madrid, y se centraba en cuestiones formales y no en las necesidades de los ciudadanos. Hemos puesto rumbo a la ciudad.

-Afrontan el último año, electoral, sin presupuestos municipales. ¿Hay temor en alguna medida a que se pueda paralizar la ciudad o no realizar actuaciones previstas que luego puedan afectar en mayo al tripartito?

-Yo hubiera preferido que los grupos de la oposición hubieran sido responsables y no hubieran bloqueado los presupuestos y que con su abstención hubieran permitido que salieran adelante porque eran buenos: sociales, reducían la deuda e impulsaba el empleo, así como las dotaciones públicas en barrios y las pedanías. Un presupuesto que no fue criticado por la oposición, estuvieron hablando en el pleno del trasvase del Ebro y cuestiones peregrinas. Hubiera preferido que saliera para seguir modernizando la ciudad, pero trabajar con presupuestos prorrogados no tiene por qué ser traumático o un problema. Tomramoes las medidas para que la ciudad continúe avanzando y salgan los proyectos que necesita Elche. Forzaremos democráticamente que salgan presupuestos necesarios como las dotaciones en pedanías, centros sociales de Arenales, Torrellano, El Altet, equipamientos deportivos en La Hoya, auditorio de Carrús…

-Con este bloqueo no hay más remedio que hacer prorrogaciones presupuestarias, ¿qué acciones se van a priorizar en estos cinco meses?

AHORA SE VIVE EN ELCHE MEJOR QUE EN 2015, ESTAMOS MEJOR Y HAY MEJORES EXPECTATIVAS, HEMOS DADO UN GIRO COPERNICANO EN FORMAS Y FONDO

-Es prioritario desde el punto de vista de las inversiones los equipamientos en los barrios como las mencionadas, la regeneración de la fachada oeste de Carrús, barrio Patilla, el polideportivo adaptado en el barrio de Cementerio, las obras de Altet, La Hoya, Torrellano, Arenales… Nuestra prioridad es llevar adelante las actuaciones que se inscriben dentro de esos bloques de dinamización económica, modernización de los servicios públicos y equipamientos en barrios y política social.

-Algunos de ellos son de los Edusi, ¿qué se va a intentar dejar atado en el caso de que hubiera cambio de gobierno en mayo y pudieran cambiar esas medidas?

-Las elecciones llegarán y nos corresponde seguir marcando el rumbo hasta que lleguen. Soy optimista con los resultados electorales y estoy convencido de que los ciudadanos valorarán los cambios en las formas y el fondo, de modernizar la ciudad e impulsar proyectos. Seguiremos trabajando seriamente con los Dusi, y en este presupuesto hay un conjunto de actuaciones suyas, como el auditorio de Carrús, porque la ciudad necesita un equipamiento de esas características, el pabellón adaptado, rehabilitación de Carrús y Toscar… Las mencionadas son las prioritarias porque corrigen desequilibrios urbanos y sociales y la Unión Europea las respalda al aprobarlas.

-¿Por qué se han dejado para el final de la legislatura intervenciones que están siendo más polémicas y son de mayor calado y pueden quedar en el aire o mucho más retrasadas, como la peatonalización? También se ven ahora de golpe muchas actuaciones ahora en las pedanías a raíz de las quejas de los últimos tiempos…

-Muy sencillo, yo creo que responde a una dinámica natural. Cuando llegamos al gobierno municipal, había una deuda de 119 millones de euros, y la capacidad inversora del Ayuntamiento era prácticamente nula. Hemos recuperado la capacidad inversora a medida que hemos reconducido el endeudamiento y atendido las prioridades sociales. Nuestra capacidad de hoy está en consonancia con la situación financiera saneada de nuestro consistorio. Hemos pasado de una deuda de 119 millones a una de aproximadamente de 50. Eso nos permite hacer inversiones que no tenían encaje, que eran inviables jurídica y presupuestariamente en 2016 y en 2017. El primer presupuesto que tuvimos con una cierta capacidad inversora fue 2018, ahí se introdujeron iniciativas como la que mencionabas y el segundo presupuesto con capacidad inversora es 2019. Cuando teníamos 120 millones de deuda era imposible invertir y absolutamente forzoso atender otras prioridades, las sociales, y los programas de empleo.

-¿No hubiera sido posible entonces un Plan Centro a principio de legislatura? 

-Hubiera sido posible desatendiendo necesidades sociales. Yo insisto en que hay dos cosas, los dos primeros años se caracterizan por una gran deuda que impedía financiar inversiones y segundo, había que hacer frente a una situación social de muchas familias que tenían necesidades. Una vez que hemos saneado e impulsado medidas sociales hemos ganado capacidad inversora que no pudo ser en 2016 y 2017.

-En estos instantes finales otra de las decisiones políticas que han generado disenso en el pleno ha sido obviamente el Mercado Central y la rescisión. Si había intención de rescindir, ¿por qué se ha esperado a actuar o buscar una solución al final de la legislatura?

-Hay que tener en el punto de mira la dinámica del contrato del mercado. Desde principios de legislatura ha sido cumplir el contrato, con todo lo que conllevaba, a pesar de que no era un proyecto compartido por este gobierno. Hay un punto de inflexión, la advertencia clara y nítida de Icomos de que si se construye un aparcamiento en el subsuelo del mercado central recomendarán a la Unesco que se incluya en la lista de los bienes en riesgo de exclusión. Eso se produce al final y no al principio, entonces la predisposición era cumplir con un contrato público porque estaba válidamente adjudicado. La advertencia nos parece un punto determinante. Lo diré de otra forma porque todo el mundo me dice lo mismo: Icomos se pronuncia hace ocho meses, no en 2015. Si no, nos hubieran puesto en la tesitura de ahora. Ahí viene nuestro cambio, no a otra cosa. Me parece importantísimo, no es que hayamos dado un bandazo caprichoso y arbitrario, sino como consecuencia de una advertencia muy seria para el Misteri y su declaración como Patrimonio de la Humanidad.

-En ese sentido, parece que Aparcisa no está por la labor de una salida negociada del proyecto, ¿hay inquietud por parte del equipo de gobierno de que se pueda incurrir en prevaricación o algún tipo de irregularidad de un contrato que es legal? Por si la base jurídica de Icomos no es suficiente.

HEMOS PASADO DE UNA DEUDA DE 119 MILLONES A UNA DE APROXIMADAMENTE DE 50. ESO NOS PERMITE HACER INVERSIONES QUE NO TENÍAN ENCAJE, QUE ERAN INVIABLES JURÍDICA Y PRESUPUESTARIAMENTE

-Nosotros apostamos, y yo personalmente como alcalde, por una salida negociada. Creemos que es mejor para los intereses tanto de los titulares del mercado central como para el Ayuntamiento y la empresa concesionaria. Buscaremos el acuerdo y la negociación para poner fin a un contrato que hora mismo es inviable desde un punto de vista jurídico y también material.

-¿Cómo valora la actuación de la Conselleria de Cultura en este asunto? Porque aparte de Icomos, está el caso del refugio, que ya se sabía que estaba ahí porque aparece en el Proyecto de Reforma Interior (PRI) del proyecto. ¿Se ha intentado organizar una reunión con el conseller Marzà o incluso el presidente Puig? La Conselleria le da el protagonismo al Ayuntamiento y no parece dispuesta a actuar…

-La Conselleria cumple estrictamente con su función, la que le otorga la Ley de Patrimonio Cultural, y le obliga a velar por la conservación del patrimonio. De esa obligación surgen las excavaciones y la función de tutela del patrimonio arqueológico que se está llevando a cabo en este refugio. Forma parte de ese valor del subsuelo de nuestra ciudad y estoy convencido de que la Generalitat velará por garantizar el valor patrimonial y cultural que tiene el refugio, y lo hará coordinándose con el Ayuntamiento y cada uno asumiendo las funciones y competencias que tenemos en esta materia.

¿Pero se ha intentado contactar con Conselleria? Porque técnicos de la misma han advertido de que es el Ayuntamiento quien tiene que protegerlo mediante el Plan General y luego en el pleno para poder ratificarlo como Bien de Relevancia Local (BRL). 

-Bueno aquí hay varias cosas, todos los refugios de la Comunidad están declarados BRL por ministerio de la Ley y que luego hay que hacer una serie de actuaciones. Al Ayuntamiento le corresponden una y a la Conselleria otras, cada uno tenemos que hacer lo que nos corresponde, pero al final lo realmente importante es cumplir lo que dice la ley, que en este caso es velar por la salvaguarda, en este caso de un refugio, que sin duda por la documentación de la que se dispone tiene un considerable valor histórico y la memoria colectiva; y por lo tanto cultural. Yo creo que lo que tenemos que hacer es cada uno cumplir con lo que establecen las leyes para garantizar la salvaguarda de este refugio. Y ese es el objetivo, y seguramente tendrá incidencia en la dinámica del propio contrato.

-Respecto al mercado central, al que se reivindica como proyecto de polo de atracción comercial por parte de comerciantes y oposición, ante la “muerte del centro”, ¿en qué medidas trabaja el Ayuntamiento para intentar revitalizar la situación en el centro por lo que se denuncia sobre la situación?

-Yo creo que la oposición es totalmente irresponsable. Entona una cantinela que es absolutamente irreal, producto solamente de su imaginación: “el centro está muerto”. El centro está en proceso de transformación, pero el centro histórico de nuestra ciudad transmite dinamismo y actividad. Sólo está muerto para la oposición, que carente de imaginación, ha asumido esta muletilla como bandera de su trabajo como oposición. A partir de ahí, es cierto que hay una competencia intensa entre el centro y los nuevos formatos comerciales que se sitúan en la periferia, y también entre el centro y las otras zonas comerciales de la ciudad. Para eso por una parte hemos encargado un diagnóstico al Plan Estratégico, para ver las causas y necesidades de este fenómeno complejo, y también hemos puesto un plan de actuaciones, el Plan Centro, dirigido a dirigir la accesibilidad del centro. Pero yo no asumo en ningún caso la cantinela ficticia, el slogan vacío de la oposición. Está en un momento de transformación, como lo está todo el comercio de la ciudad por la irrupción del comercio electrónico y factores tecnológicos. Cambios que han hecho que proliferen más los negocios de restauración frente al textil.

-Visto que al final la peatonalización no va a llegar a finales de este año, que era el gran proyecto del a legislatura, ¿con qué se queda y qué echa en falta haber desarrollado?

-El gran proyecto de la legislatura, si lo vemos cuantitativamente no lo es. Un edificio de San Antón vale cinco veces más lo que la Corredora. El proyecto de la Corredora es un proyecto simbólico, porque tiene un fuerte simbolismo para la ciudad, pero para mí los grandes proyectos son la rehabilitación y regeneración del barrio de San Antón, la ampliación del Parque Empresarial, el Campus Tecnológico… que están en marcha. La Corredora es un proyecto con gran carga simbólica, muy necesario, y que hubiera contribuido a revitalizar el centro. Que se posponga no significa que no haya decenas de proyectos en marcha en la ciudad.

-Hablando de grandes proyectos, como esa ampliación del Parque Empresarial o la redacción de un nuevo PGOU, ¿en qué punto están? Porque parece que estén parados al no ser cosas tangibles porque sus procedimientos son lentos.

-Parado no hay nada. Otra cosa es que la tramitación urbanística se tiene que hacer con arreglo a la ley de ordenación urbanística valenciana. La ampliación del Parque Empresarial está siendo sometida a la información de las administraciones sectoriales. Está en la mesa. El Ministerio de Fomento, la Agencia de Seguridad Aérea… todas las administraciones que tienen que informar, muchas han informado y otras lo están haciendo. Pero yo me atrevo a decir que va a ser la modificación de un Plan General más rápida que se ha hecho nunca. Otra cosa es que nos gustara que estos trámites fueran más rápidos. Lo del PGOU son trabajos muy complejos que no se pueden hacer en un año y en dos. La ampliación del parque, que supone una modificación del Plan General, como el propio Plan General, son medidas complejas, decisiones de gran alcance y tienen periodos de maduración amplios, madurado. A veces parece que como no se ve está parado. Pero es lo que establecen los procedimientos administrativos.

-Sobre esa ampliación de Elche Parque Empresarial, recientemente se ha conocido que Tempe va a abrir una nave logística en Sagunto, ¿hay inquietud por si podría afectar a la futura Tempe 4 que puede venir tras la ampliación del polígono?

-Yo creo que Tempe está por una parte ampliando sus instalaciones en Elche, actuando sobre una superficie de más de 35.000 metros cuadrados y además el Ayuntamiento ha favorecido con una modificación del Plan General la conexión de dos de sus edificios a través del subsuelo y vamos a seguir impulsando una ampliación que pueda provocar que grandes empresas puedan venir a nuestra ciudad. Seguimos interesados en poner las condiciones para que grandes compañías, ilicitanas y foráneas, se implanten en nuestra ciudad.

-Respecto a esas grandes actuaciones o grandes planes, por lo que comentaba, puede parecer que como los expedientes son lentos, en algunos colectivos se critica la gestión del tripartito, que dicen que se ha limitado a mejoras en transparencia, diálogo o ayudas al IBI, ¿está justificado ese mensaje de que se esperaba más del tripartito?

-Creo que hemos hecho una gestión intensa, que va mucho más allá de las formas. Ha supuesto por una parte modernizar servicios públicos y poner en marcha equipamientos públicos.

-¿Ejemplos?

-Mucho más allá del diálogo está construir más de 200 viviendas en San Antón, y vamos a poner en marcha otras 94 que saldrán a licitación en breve. Cuando acabe esta legislatura, algunos, que quieren ponernos una etiqueta falsa, una etiqueta irreal e interesada de parálisis, nosotros habremos hecho 300 viviendas. ¿300 cuánto es más que nada? Infinitamente más que nada. Si nosotros estamos paralizados o no preguntaría, ¿cuántas viviendas hizo el anterior gobierno? Cero. Luego el impulso de la ampliación de Elche Parque Empresarial, modernización del servicio de limpieza viaria, la que se ha hecho y la que se hará, un plan para mejorar la seguridad ciudadana, el Campus Tecnológico, el futuro Centro de Diseño y Moda, el actual y futuro transporte público… Transporte público, seguridad y limpieza, tres ejes fundamentales. La gestión municipal ha cambiado de paradigma. Antes se valoraba por cuántas obras había hecho un gobierno.

VAMOS A SEGUIR IMPULSANDO UNA AMPLIACIÓN DEL PARQUE EMPRESARIAL QUE PUEDA PROVOCAR QUE GRANDES EMPRESAS PUEDAN VENIR A NUESTRA CIUDAD

Con un contexto de recursos limitados y un techo de gasto, insisto, sin subir impuestos durante cuatro años, el paradigma es ver desde un punto de vista global cuál es la actuación. Obtención de recursos como los Dusi de 30 millones, eso es gestión, el impulso de Capitalidad Verde Europea 2030, luego, las obras de conservación en los barrios las hemos multiplicado por cinco. Hemos impulsado en cooperación con la Generalitat la mejora de dos servicios fundamentales, el Hospital General y los centros educativos. En el primero, una rehabilitación integral prioridad de este alcalde y el presidente Ximo Puig, el primero en visitar el Hospital General. A partir de ahí, se programó la inversión de 10 millones que se hace planta a planta. Y hemos conseguido la mayor ayuda de la democracia para la educación, más de 35 millones para infraestructuras educativas. El Virgen de la Luz, los barracones, el instituto número 11… Está firmado y consignado.

-¿Pero hay plazos? La oposición dice que hay más barracones ahora que al inicio del mandato…

-Si de algo no puede hablar la oposición es de Educación y de Sanidad, quienes han gobernado durante 20 años en esta comunidad y han permitido el deterioro galopante no pueden venir aquí a dar lecciones absolutamente de nada. El PP no tiene legitimidad para hablar de ello, son los artífices de los problemas de estos dos ámbitos en la comunidad y nuestra ciudad. El gobierno de Ximo Puig con el liderazgo de este gobierno ha puesto las condiciones para resolverlo. En 2018, estamos en la antesala de todas las obras esenciales para arreglar los problemas educativos de la ciudad. Se dice con una frivolidad pasmosa que no se ha hecho nada en Educación. Hemos invertido la tendencia. En 2019 se adjudicarán obras fundamentales.

-¿Cómo definiría el año con las pedanías? Convulso con el amago de segregación de El Altet, dimisión forzada del pedáneo, quejas constantes por el olvido e incluso plantones… Se han anunciado muchas obras a final del mandato para acabar con esa imagen del olvido de las partidas rurales

-Tenemos que hacer un esfuerzo público para mejorar los servicios y las dotaciones en las pedanías, porque es cierto que se ha producido un fenómeno, la crisis y la falta de inversión del anterior gobierno, han provocado que no se haya destinado el esfuerzo inversor suficiente. Ahora que hemos recuperado esa capacidad, hay que poner el énfasis para invertir con fuerza en su transporte público para potenciar su relación con la ciudad y en las dotaciones públicas para mejorar sus condiciones. También esfuerzo político para explicar qué ha pasado y en qué fase estamos ahora. Con más recursos económicos, tenemos más capacidad para inversiones en las pedanías. Queremos integrarlas para que su relación con la ciudad sea fluida.

Noticias relacionadas

next