ELCHE. Dos semanas después de dar cuenta de la liquidación del ejercicio 2025, el Ejecutivo local ya ha aprobado el primer y gran uso del remanente de tesorería: 18 millones de euros de los 32,8 millones que ofreció dicha liquidación, la más alta de los últimos tiempos. Como estaba previsto y confirmó el bipartito, lo utilizará para financiar consignaciones del presupuesto que estaban financiadas con el préstamo. Al tiempo, utilizará este sobrante de tesorería del pasado año para sufragar la actualización salarial de 1,8 millones de euros pendiente de 2025 y que el Ayuntamiento atrasó.
Este pasado viernes, en la Junta de Gobierno local, y sin dar cuenta de ello en la comparecencia semanal, el Ejecutivo aprobó varias modificaciones del presupuesto de 2026 por suplemento de créditos y bajas por anulación. Es decir, consignó ese dinero que ha obtenido con el sobrante del año pasado, y ha pasado a financiar con él partidas que se iban a financiar en un primer momento con el préstamo que todavía no se ha solicitado este año. Un cambio de partidas que se eleva a 16,1 millones de euros. Una cuestión que ha traído cola en los últimos tiempos y lo seguirá haciendo, ya que a priori estos sobrantes presupuestarios solo se pueden destinar a amortizar deuda, ya que las reglas fiscales están activas.
16,1 millones que pasan de financiación con préstamo a remanente
Sin embargo, preguntados por ello, desde el bipartito se confirmó que se destinará parte de este dinero iría inversión, y que por ahora ningún organismo les ha señalado que no se puedan hacer estas operaciones de cambios de financiación, ya que las han venido realizando por ejemplo en 2024 y 2025.
Por partes, con una de las modificaciones, la 9, se destinan más de 360.000 euros a crear nuevas partidas: mantenimiento de señalizaciones horizontales del casco urbano, actividades de la concejalía de Mayores, aportación al consorcio de bomberos, gastos de funcionamiento del programa Concilia, y servicio de ayuda a domicilio para la dependencia. Al tiempo, se reducen en 300.000 euros la partida de iluminación de campos de fútbol, y lo más relevante, se cambia la financiación de 18 partidas por valor de 15,7 millones de euros.
Con este montante se iban a financiar con préstamo desde las reformas de los mercados de Plaza Madrid y Barcelona (originalmente se había previsto con los fondos Edil europeos de los que no se ha logrado financiación), con un millón y 900.000 euros respectivamente; 2,4 millones de euros para la reurbanización del Mercado Central; 3 millones para las obras de rehabilitación en sí; 2 millones para el centro sociocultural de Jayton; un millón de euros para proyectos de espacios públicos, otro para adecuación de calles y aparcamientos; 800.000 euros para alumbrado público; 900.000 para la reforma de la Plaza del Congreso Eucarístico; 700.000 euros para las ayudas a rehabilitación de viviendas... En total en este apartado, 15.749.919,58 euros que se iban a sufragar con un crédito que aún no se ha solicitado, y que se financiará con remanente.
En cuanto a la justificación de las operaciones, se indica sobre esos más de 360.000 euros, que en el presupuesto de este año no existe consignación presupuestaria suficiente para llevar a cabo estos gastos a los que la Corporación debe hacer frente y que suponen un incremento en los capítulos 2 y 4 del presupuesto de Gastos. Sobre las bajas de préstamo y la consignación con remanente, se justifica desde el área de Gestión Tributaria que para no incrementar el endeudamiento municipal (es decir, pidiendo el préstamo originalmente contemplado en más de 30 millones de euros), "conviene destinar parte del Remanente de Tesorería para Gastos
Generales a cambiar la financiación de determinadas inversiones del Presupuesto de 2026".
250.000 euros de los más de 32 millones del remanente para amortizar deuda, y 2 millones para la subida de sueldos
Por otra parte, la otra modificación aprobada, la número 10, supone la consignación de 2 millones de euros para abonar por una parte 1.820.000 euros pendientes por los atrasos del incremento salarial de 2025 de la plantilla municipal, y de los que el gobierno local ha dicho estos días que se abonarán a partir de mayo. Asimismo, con esta modificación también se aplica esa amortización anticipada de deuda de la que hablaba días atrás el concejal de Hacienda, Francisco Soler, pero no llegan a los 249.000 euros.
En este sentido, para la justificación de esta modificación, el responsable del área también señala en el expediente que "en el presupuesto para el ejercicio 2026, no existe consignación presupuestaria para abonar los atrasos correspondientes a 2025 derivados del incremento salarial aprobado por el Real Decreto-Ley 14/2025 de 2 de diciembre". Aunque también, como en la otra modificación, que se pueden realizar estos cambios según la Ley de Haciendas Locales cuando haya gastos que no puedan demorarse en el tiempo.
El plan de ajuste y un presupuesto llevado al límite que no cumplió con gastos comprometidos
Asimismo, estas operaciones confirman que el Ayuntamiento llegó a final de 2025 al límite, haciendo encajes de bolillos para poder cerrar el ejercicio con estabilidad presupuestaria, es decir, con más ingresos que gastos en los asientos contables que computan según la legislación estatal. De ahí que la administración municipal cerrara la estabilidad en poco más de 8.100 euros. Difícilmente más ajustable. Con un plan de ajuste encima en 2025 y 2026, el Consistorio ha tenido que aplicar el gasto con mayor mesura que en 2024, año en que cerró con inestabilidad financiera por 8,5 millones de euros, y que derivó en el mencionado plan vigente.
La consecuencia de tener que cerrar con estabilidad para evitar otro desfase presupuestario que ahondara en el Plan Económico-Financiero (PEF) es que ha tenido que atrasar inversiones y gastos, como ya era previsible cuando se dio cuenta de este desfase por un gasto exacerbado. Algunas partidas como por ejemplo las de Policía Local, que estaban en el presupuesto de 2025, han pasado a este de 2026. Pero además, lo que también se atrasó fue esa subida al funcionariado de 1,8 millones de euros, y que como el propio informe indica, ni siquiera se presupuestó para este 2026. Lo que muestra que ya se contaba con que se pagaría a priori con este remanente, y así evitaba tener que hacer a su vez más encajes de bolillos en la elaboración de las cuentas de este año teniendo que presupuestarlo.
Por tanto, un presupuesto inicial de 2026 cuadrado a sabiendas de que a las primeras de cambio habría que acudir a distintas modificaciones para poder cumplir con distintos compromisos gracias a este remanente. Creando, también, nuevas partidas con él para gastos ordinarios de servicios no presupuestados, como la modificación 9 para cumplir por ejemplo en materia de dependencia. Visto el contexto y que el Ejecutivo local tenía que acabar sin desfase el ejercicio de 2025, esto explica también por qué se aplazó a enero el pago de más de un millón de euros de la productividad comprometido para noviembre, o por qué no se habían abonado retribuciones pendientes de 2024 y 2025 que han ido generando quebraderos de cabeza a Recursos Humanos por las quejas sindicales. No había dinero para todo con el presupuesto de 2025.
Paralelamente, queda por ver aún qué se hará finalmente con el préstamo que se quería pedir este año, de hasta 32 millones de euros, del que ya se sabía que se pediría menos —según el pacto con Vox, no más de 12 millones—, a sabiendas de que de nuevo con el remanente se podría evitar pedir más crédito, y así aumentar la deuda. No obstante, a priori las reglas fiscales impiden destinar el remanente a inversión. Como el Ayuntamiento hará. Pero eso quedará para la refriega política entre gobierno y PSOE, que insiste en que no se puede hacer ese uso y se ha de amortizar deuda.