ALICANTE. Las oficinas de Distrito Digital que acogieron la antigua sede de Accenture en la planta baja de la terminal de cruceros del Puerto de Alicante podrían tener el futuro despejado. La Autoridad Portuaria y la alianza empresarial compuesta por Globla Ports Holding (GPH) y Servicios Portuarios Canarios (Sepcan) que asume la explotación de la estación marítima en régimen de concesión han mantenido ya conversaciones preliminares para que esas instalaciones puedan quedar a disposición de la propia terminal, en el momento en el que se cierre el proceso administrativo de la renuncia a su uso ya registrada por la Sociedad Proyectos para la Transformación Digital (SPTD).
El desistimiento de la sociedad pública a la ocupación de esas dependencias se produce más de un año y medio después de que Accenture hiciese las maletas para trasladar sus oficinas hasta el centro empresarial Panoramis Life & Business, sin que se haya encontrado un inquilino alternativo interesado en asumirlas. De ahí que la SPTD haya decidido prescindir de ellas, cuando todavía restaba un año de periodo concesional, al continuar disponiendo de espacio libre en el edificio del Muelle 5, que se mantiene ocupado al 50% con empresas todavía vinculadas a Distrito Digital, al margen de acoger a la mayor parte de los funcionarios adscritos a la Conselleria de Innovación.
Así, la planta baja del edificio de la terminal de cruceros queda libre, aunque con la expectativa de que pueda pasar a formar parte de la concesión de la propia estación marítima como sucedía cuando su gestión quedaba en manos de Costa Blanca Portuaria, antes de la puesta en marcha de Distrito Digital y de que la SPTD solicitase su cesión. De hecho, esas dependencias fueron utilizadas hasta 2017 como instalaciones de apoyo en la organización de los embarques y desembarques del puerto base instalado por Pullmantur. En concreto, sirvieron para clasificar, almacenar y supervisar los equipajes del pasaje.

- La inauguración de la antigua sede de Accenture en Alicante. -
- Foto: PEPE OLIVARES
Y esa sería la función que ese espacio podría volver a tener a partir de ahora, en el supuesto de que fructifiquen las negociaciones emprendidas entre la Autoridad Portuaria y la alianza formada por GPH y Sepcan. En principio, todo podría depender de las condiciones económicas que puedan plantearse respecto al uso de esa superficie adicional, a través de una esperable modificación del canon de explotación establecido en 2023, cuando GPH y Sepcan se convirtieron en adjudicatarias de la gestión de la terminal marítima por un plazo de 15 años.
Mejora de la atención a los cruceristas
En ese caso, GPH y Sepcan tendrían que valorar la conveniencia de asumir esa contraprestación adicional después de haber invertido más de 2,2 millones en la remodelación y modernización del edificio, en función del compromiso adquirido a través de la presentación de su oferta en el concurso. Lo cierto es que el espacio de esa planta baja, con una superficie de cerca de 2.000 metros cuadrados, permitiría mejorar la atención a los cruceristas en un contexto de incremento en la llegada de buques, con hasta 112 escalas programadas para este 2026, con la particularidad de que 15 de ellas serán de dos barcos de forma simultánea. Además, se da la circunstancia de que también se prevé un aumento de los embarques gracias a la continuidad de los embarques de MSC Cruceros y las primeras experiencias ya confirmadas por parte de Costa Cruceros y de Fred.Olsen, como adelantó este diario.
Sea como fuere, fuentes consultadas apuntaron que las instalaciones de la planta baja del edificio no requerirían de ninguna adaptación adicional para quedar vinculadas a los usos de la terminal. Así, salvo cambio de criterio, se mantendría su configuración actual, después de que se asumiese una inversión pública superior a los 620.000 euros para adaptarlas a las necesidades operativas de Accenture, como informó este diario.