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RELEVO EN LA CANDIDATURA DEL SENADO POR ALICANTE 

Así fue la 'exhumación' de Ángel Franco: el PSOE no lo quería; Ximo Puig no lo defendió, y él cedió

18/03/2019 - 

ALICANTE. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? ¿Quiso el PSOE desprenderse del veterano dirigente Ángel Franco como candidato al Senado o fue él quién renunció antes de que fuera laminado? Pues no hay nada taxativo: sólo que él renunció, algo que comenzó a barruntarse el sábado por la noche después de que desde la dirección de Ferraz se transmitiera al PSPV que la opción Franco no convencía y había que buscar a otra alternativa. En esas, cuando el ex senador veía la bola de fuego hacía él, propuso el nombre de Carlos Giménez. En el mismo viaje, también cayó otra sanchista, una histórica, la exalcaldesa de Mutxamel, Asunción Llorens, y que fue relevada por Ana Martínez

Pero, ¿qué pasó el sábado por la tarde para que los acontecimientos se precipitasen? Pues algo muy sencillo, que quien debía defender su apuesta, Ximo Puig, no lo hizo. ¿Las razones? No se saben, porque en otras condiciones el PSPV sí que forzó mantener nombres en la lista del PSOE de Torrevieja o si accedió a cambios en la candidatura de Alicante.

La apuesta de Franco por ir al Senado era arriesgada: eso lo admiten todos. Incluso, cuando Alicante Plaza adelantó la noticia, el pasado 1 de marzo, nadie del PSPV se opuso; es más, en la reunión en la que trascendió, el secretario de Organización, José Muñoz, lo supo y no puso objeciones. Y es más, el 7 de marzo, se cerró un acuerdo entre los sanchistas y la cúpula del PSPV, que incluía a Franco como candidato al Senado, algo que aceptaron todos, al menos, los dirigentes de cada facción.

Es cierto que la noticia no sentó bien a un sector del sanchismo, en concreto, el de la ciudad de Alicante, y así se lo hicieron llegar a su cabeza visible, Alejandro Soler, y al secretario de Organización del PSPV provincial, Francis Rubio, hombre que ha cerrado las negociaciones con José Muñoz. En ese pack se perfiló la lista municipal de Alicante y se dejaron cerradas las listas de les Corts Valencianes, el Congreso y el Senado, a falta de la comisión federal del PSOE celebrado este domingo. 

Franco le había ganado las primarias al candidato del aparato de PSPV, Francesc Sanguino, y creía merecer una recompensa. Entonces, nadie le dice cuál: él se postula para el Senado, una institución que conoce bien, no en vano, ha sido senador más de 20 años, y por lo tanto, nadie le para los pies en su momento. Franco se siente fuerte, y todos asienten. Llegado el momento, las listas se ratifican por el PSPV y nadie dice nada.

Pero es verdad que el sanchismo de Alicante traslada el malestar de la posición de Franco a Madrid. Nadie comenta nada hasta el sábado, que es cuando se le transmite al PSPV que Franco no puede optar a la cámara alta. Entonces, nadie defiende la apuesta de Franco: algunas fuentes consideran que José Muñoz sí que lo defiende, pero el president no hace nada por él. Y si lo hace, no trasciende. La cuestión es que el mismo sábado, Franco ya es consciente de que su candidatura puede ser tumbada, y cede: se retira y propone a otra persona de su confianza, el concejal de Alicante Carlos Giménez, que al igual que los otros concejales socialistas de la actual corporación han quedado apeados de la futura lista electoral (salvo Rosana Arques, incluida por la dirección regional en el puesto número 12 en un gesto mínimo al sector que apoyó a Eva Montesinos como posible candidata y a los seguidores de la corriente Izquierda Socialista).

¿Por qué no presionó más el propio Franco? ¿Por qué no lo hizo el propio Puig que si lo había hecho por otros candidatos al Congreso, como Patricia Blanquer -para que fuera de dos- o para mantener a Fanny Serrano en Torrevieja? El veterano dirigente alicantino también ha sido consciente de a veces es mejor dar un paso atrás que romper todos los puentes y quedarse sin poder de influencia en otras batallas. Esos puentes ya estuvieron a punto de romperse, en abril de 2018, cuando Franco cesó a la portavoz municipal de Alicante, Eva Montesinos, tras su investidura fallida como alcaldesa.

Entonces Puig ya marcó distancias con Franco, pero lo volvió a necesitar para las primarias del PSPV de Alicante ciudad. Y es más, fallada la opción de Manuel Palomar -y otras más-, los únicos que hicieron algo para buscar un candidato independiente a la Alcaldía fue Franco y su gente con el médico Andrés García. Otra cosa es que fuera el candidato idóneo, algo que después se desvaneció por el duro enfrentamiento que se desató en la agrupación socialista de Alicante. 

Meses más tarde, el PSPV sí que tuvo candidato, el dramaturgo Francesc Sanguino. Y es la gente de Franco quien le gana las primarias y quien lo coloca como alcaldable, sin necesidad de tener que pasar por una segunda vuelta. El candidato del aparato se impuso por más del 50% de los votos. El premio a Franco parecía claro, aunque no reuniera el consenso, pero al final se ha demostrado que no. No, al menos, al 100% como él había hecho ver que pretendía (siempre quedará la duda de si su candidatura fue solo una estrategia para poder colocar a otro peón). Sea como fuere, lo cierto es que el PSOE -la gente de Pedro Sánchez- no lo quería en el Senado; Puig no lo ha defendido, y él ha acabado cediendo para evitar otra pugna, a menos escala, como se ha producido en Aragón o Andalucía. Desde entonces, las cosas han cambiado: Puig es un férreo defensor de Pedro Sánchez, y José Luis Ábalos, su confesor. Y defender a Franco, en estos tiempos que corren, era demasiado contraproducente. Así que finalmente, el veterano dirigente socialista queda exhumado de la lista del Senado

Retoques en Alicante y Torrevieja

Este domingo, finalmente, también se produjeron ligeros retoques en la lista municipal del PSOE al Ayuntamiento de Alicante. Pedro Boj, que iba como número 5, renuncia por motivos personales y profesionales (en realidad, él nunca quiso figurar en la candidatura) y en su lugar irá Raúl Ruiz, que ocupaba inicialmente en el puesto 7. El sanchista Manuel Marín Bernal, será finalmente quien se quede con el séptimo puesto de la lista. Además, en el nueve adelanta posiciones Manuel Martínez Martínez  (ex portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil), sanchista, pasa a la posición nueve, y no Miguel Mauri, como se barajó en un primer momento. Manuel Martínez reemplaza, así, al exconcejal Vicente Ronda, quien había figurado en la novena plaza de la candidatura hasta ahora.

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