supera por primera vez el millón de viajeros en noviembre y diciembre

El Altet extiende la temporada alta al invierno y ya es el primer aeropuerto nacional en británicos

20/01/2024 - 

ALICANTE. Bien sea por la bonanza climatológica, por la mejora de la oferta, por el refuerzo de la promoción o por la inestabilidad geopolítica en otros destinos, lo cierto es que los síntomas de desestacionalización de la temporada turística en el conjunto de la Costa Blanca son cada vez más evidentes. Se constata en el balance de ocupación en los hoteles de la provincia durante 2023, con tasas superiores al 70 en ocho de los doce meses del año. Y queda atestiguado de forma definitiva con los datos sobre la evolución del tráfico de pasajeros en el aeropuerto de Alicante-Elche en ese mismo ejercicio, en el que el aeródromo habría superado por primera vez en su historia el millón de pasajeros en noviembre y diciembre. Así lo dio a conocer este viernes la directora del aeródromo, Laura Navarro, durante su intervención en las II Jornadas de trabajo organizadas por la Asociación Provincial de Hoteles de Alicante (APHA) en la Euipo, con el fin de reflexionar nuevas perspectivas del sector.

Navarro no solo ratificó, en ese foro, que 2023 habría supuesto la consecución de un nuevo récord con 15,7 millones de pasajeros en El Altet respecto a los 15 millones alcanzados en 2019, lo que supuso un crecimiento del 4,65% (superior a la media de la red nacional de aeropuertos gestionados por Aena, del 2,91%), sino que, además, precisó que ese balance habría sido posible gracias al incremento experimentado en los meses que hasta ahora se han venido considerando temporada media o baja.

"Lo estáis haciendo bien" a la hora de captar la llegada de turistas más allá del verano, aseguró, en alusión a los empresarios del sector de los alojamientos, tras detallar que en julio y agosto se volvieron a superar los 1,7 millones "como sucedió en 2019" -de hecho, ambos meses siguen siendo los de mayor volumen de tráfico-, "pero lo que llama la atención es que, además de que los meses de enero y febrero fueron buenos [con más de 795.000 y 791.000 pasajeros respectivamente], también se percibió un incremento en el mes de octubre, de un 11% sobre el dato de 2019", con 1.586.000 viajeros.

Ese comportamiento también se dio en los dos meses siguientes, noviembre y diciembre, en los que se rebasó la barrera del millón con 1.070.000 y 1.042.00 pasajeros, un hito que no había sucedido hasta ahora, según subrayó Navarro. Es más, apuntó que esa tendencia positiva podría mantenerse en el arranque de 2024 a la vista de los datos de este mes de enero y de las perspectivas que se manejan para el mes de febrero.

Gran parte de la explicación de esas cifras derivaría de la recuperación del mercado británico, que habría vuelto a viajar a Alicante una vez superada la pandemia. De hecho, destacó que El Altet se convirtió también en 2023 en el aeródromo de la red nacional con más pasajeros británicos, sumando casi 5,5 millones, gracias a la firme apuesta de compañías como Ryanair, la aerolínea que ofrece un mayor número de conexiones con el Reino Unido y que representa el 40% del tráfico de la terminal, con 6,2 millones de viajeros, o de EasyJet, que establecerá su nueva base en El Altet el próximo mes de mayo con nuevas rutas, y que ahora ya asume otro 12% del total de los movimientos.


Después, les seguirían Vueling, con un 11%; Jet2.com y Norwegian, ambas con un 7%; y Transavia Holland, con un 5%. En todo caso, Navarro también subrayó que el dato global alcanzado a cierre de año solo habría sido posible por la existencia de hasta 105 destinos a través de 117 rutas y por la recuperación tanto del tráfico internacional en general como de los desplazamientos del público nacional. 

En concreto, el flujo de visitantes de otros países habría aumentado un 20% respecto a 2022, mientras que los viajeros españoles habrían crecido un 13%. Por nacionalidades, los británicos se habrían situado en cabeza, con un 35% del total, seguidos por los españoles, con un 14%. Y de forma sucesiva, figurarían holandeses (7%), alemanes y belgas (en ambos casos, un 6%), noruegos (5%) y franceses (4%). Además, destacaría la irrupción de los polacos (más de 538.000 visitantes en 2023).

Líneas de futuro: la sostenibilidad

No obstante, la directora del aeródromo no se limitó a desglosar el balance de movimientos. También ofreció un resumen de las perspectivas de futuro en lo que respecta a la mejora de las infraestructuras y servicios de la terminal, entre las que destacó que la gran mayoría de ellas están enfocadas en el objetivo de la sostenibilidad con el fin de cumplir con el compromiso de cero emisiones establecido por la Unión Europea (UE) para 2040.

En esta línea, explicó que se están implementando sistemas de eficiencia energética en toda la terminal, que se está aplicando medidas de ventilación natural y que se han activado herramientas de control de instalaciones para reducir consumos. Además, también se han incorporado desarrollos tecnológicos que limitan el gasto en el funcionamiento de las cintas transportadoras o en el SATE y se han instalado jardines verticales para refrescar la temperatura del edificio de forma natural en los meses de verano. 

Al tiempo, resaltó que se están activando apagados selectivos tanto en el sistema de climatización como en el de iluminación de la plataforma de aviones, que queda literalmente fundida a negro en las franjas horarias en las que no hay operaciones. Todo, a pesar de que en El Altet se programan vuelos durante las primeras horas de la madrugada y pese a que entre 20 y 25 aviones duermen en ella a diario.

Al hilo de esas mejoras, hizo balance de los reconocimientos cosechados durante 2022 y 2023, entre los que figuraría el de ACI AQ 2022 al mejor aeropuerto de entre 15 a 25 millones de pasajeros de Europa, el ACI Europa 2023 al aeropuerto europeo más accesible en la misma categoría y el premio Cermi Comunidad Valenciana 2023 en la categoría de accesibilidad universal. Y por último, también se refirió a la propuesta de incremento de tasas aeroportuarias anunciado en toda la red Aena, para limitar su repercusión frente a los temores ya expresados por parte del sector turístico y algunas formaciones políticas, e incidir en que "esto no es una tasa turística", sino una medida para generar los ingresos necesarios que permiten procurar "un servicio de calidad" a las aerolíneas.

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