FINESTRAT. Parón en Finestrat a las nuevas licencias para viviendas de uso turístico. El Ayuntamiento ha aprobado este lunes en el pleno por unanimidad suspender el otorgamiento de los informes de compatibilidad urbanística, necesarios para su registro legal en la Comunitat Valenciana. El objetivo es crear una ordenanza reguladora de este sector. Así lo ha informado el concejal de Urbanismo, Víctor Llinares, donde ha expresado la necesidad de "congeniar" los dos intereses, el residencial y el turístico.
El edil explicó que la actividad estaba en auge en el municipio, y se refirió a "una proliferación tremenda de la implantación de viviendas para uso turístico en esta zona". Así, explicó que a finales de 2024 había registradas 998 VUTs en la población, de las cuales, 446 estaban en la zon del casco urbano de la Cala, mientras que otras 500 se ubican en "urbanizaciones residenciales turísticas".
Llinares argumentó la necesidad de tomar estas medidas porque "la cantidad" de estos alojamientos que hay y su uso en zonas residenciales "están llevando a una cierta problemática y quejas" que les han ido trasladado los vecinos. Por ello, consideran que es el momento de paralizar la expedición de más licencias "con el fin de adaptarlo y congeniar los dos intereses", dijo, el residencial y el turístico, para que los que residen en una determinada zona puedan vivir "de forma tranquila o sin esas posibles molestias que puede generar una vivienda de uso turístico". A todo ello, añadió la falta de regulación en el municipio para este sector.
De momento, el Ayuntamiento ya ha comenzado a trabajar en el estudio de esta ordenanza, tal y como informó durante su intervención Llinares. La idea pasa por determinar los ámbitos donde cabe o no cabe esta actividad y en qué condiciones. Por su parte, el PSOE manifestó su voto a favor con un escueto argumento: "Porque nos parece totalmente lógico y necesario".
Esta medida no es la primera que se toma en la Marina Baixa e incluso en la provincia de Alicante. Los pioneros fueron en el Ayuntamiento de Altea, al que siguieron otras localidades como Polop o Xàbia. De una manera más tímida está abordando recientemente este fenómeno el adalid del turismo, Benidorm. El Ayuntamiento no ha suspendido el otorgamiento de licencias, pero sí que se ha puesto a elaborar una ordenanza, eso sí, no tendrá un carácter más restrictivo que la normativa por la que se rigen en la actualidad, como sí que han anunciado el resto de municipios, sino que servirá para aclarar dónde está permitido y dónde no, y evitar así solicitudes con propuestas que no cumplen.