Elche

Las posibilidades de la cirugía urbana y el margen de mejora de Carrús en Elche a través del urbanismo

Las intervenciones previstas y realizadas en Carrús pueden abrir nuevas oportunidades, en Carrús, cuyo foco del debate en los últimos tiempos ha sido el de la seguridad. Sin embargo, actuaciones urbanísticas de fondo tienen un carácter transformador, y pequeñas intervenciones recientes dan cuenta de ello

  • Plaza de las Chimeneas -
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ELCHE. El barrio de Carrús tiene ahora encima de la mesa distintas actuaciones en marcha de distinto calado; unas programadas, otras ya realizadas. No es de extrañar, no solo al ser el más grande del municipio, con entre 70 y 80.000 habitantes, sino porque es el que más necesidades sigue teniendo, fruto del urbanismo acelerado y a marchas forzadas con el que se construyó para dar cobijo a familias que llegaban para trabajar en el calzado. Con el paso del tiempo, la falta de inversión pública y en algunos casos, el propio mantenimiento privado de los inmuebles, han ido llevando a una degradación progresiva del barrio, que en los últimos tiempos ha puesto el foco en otras cuestiones como la seguridad. Sin embargo, aunque pueda haber casos, en la media local y proporcionales a un barrio tan grande, son también, y sobre todo, efectos de otras cuestiones como las condiciones sociales y una cuestión fundamental a menudo en segundo plano, el urbanismo. 

Precisamente, los ya pasados fondos Edusi, gestionados por el bipartito de PSOE y Compromís, tenían como objeto la inversión pública con fondos europeos en barrios en estas situaciones, y cuyo objetivo eran este tipo de actuaciones mediante nuevas dotaciones en Los Palmerales, San Antón y Carrús. En este último, aunque en el borde del mismo, ya en la zona del Cementerio Viejo, se aprobó el recientemente finalizado pabellón inclusivo (con gran atraso y perdiendo el grueso de la ayuda europea). La otra gran obra que tenía pendiente, la renovación de la Fachada Este con la famosa pasarela, entre otros, no llegó a ejecutarse porque se atascó en el trámite y además generaba bastante inquietud entre el vecindario. Sí tuvo más suerte el proyecto europeo de los fondos Next Generation que captó el anterior gobierno, y que finalizará con este, para rehabilitar Porfirio Pascual, en Carrús Este.

Aunque sobre esto último, los tiempos dirán, toda vez que se ha solicitado una prórroga porque los tiempos de estos grandes proyectos rara vez se cumplen de primeras y por la que Pimesa tendrá que pedir subvenciones autonómicas por varios contratiempos de la obra —aunque su viabilidad está asegurada—. En cualquier caso, ahora, bajo el mandato de Partido Popular y Vox, es cuando se han finalizado el pabellón y presumiblemente la rehabilitación de Porfirio Pascual. Con todo, el actual bipartito ha planteado otras iniciativas urbanísticas en Carrús, necesarias, aunque de ellas también cabe extraer distintas reflexiones. Para el Catedrático de Geografía de la Universidad de Alicante, José Antonio Larrosa, también ilicitano, algunas de esas propuestas se quedan más en lo estético que en una profundización más "atrevida" que podría ser la que tuviera un mayor peso transformador.

  • Rehabilitación en marcha en Porfirio Pascual - Fotos: RAFA MOLINA

La foto actual

A día de hoy, cabe contextualizar la situación del barrio: muy denso, pocas zonas verdes para el esparcimiento, un parque de vivienda envejecido, aún con muchos pisos sin ascensor, y siendo el mayor receptor de migración extranjera. Algo natural debido a que hasta que la actual burbuja de precios del mercado inmobiliario llegara a Elche hace un par de años, Carrús seguía siendo de los barrios de la ciudad con un precio más accesible por ese parque inmobiliario más deteriorado, si bien la situación es muy diferente dependiendo de las zonas. 

En todo caso, esta migración extranjera con menos recursos que en los últimos veinte años ha ido instalándose, lo ha hecho sin generar problema alguno de convivencia, de lo que puede dar cuenta el trabajo y labor integradora de asociaciones como Elche Acoge. Además de que el barrio ha sido desde sus inicios tradicional barrio de acogida de migrantes, en su caso, de otras parte del país. En los últimos años, sobre todo en 2024 y 2025, a Carrús se le ha intentado colgar el sambenito por una comunidad multicultural.

Desde el Ayuntamiento se intentaba manejar el discurso haciendo malabarismos, con la habilitación un retén de la Policía Local, mientras que defendía al mismo tiempo que la tasa de criminalidad está en la media (con una ciudad con una tasa por debajo de la media según el INE), refrendado por la Subdelegación de Gobierno. Y mientras que una parte del gobierno, como Vox, ha llevado en campañas electorales a candidatos por el barrio para mostrar "los efectos de la inmigración irregular", cuestión sobre la que seguirá empujando en el pleno ordinario de febrero.

  • Olegario Domarco Seller - Fotos: RAFA MOLINA

Intervenciones en varios ejes de Carrús Este

Así, en los tiempos recientes lo que más se ha articulado es el discurso de la seguridad y no el urbanístico, con una mayor capacidad transformadora a nivel social y económico. Algo a lo que hoy se abre una ventana de oportunidad a colación de las intervenciones que se están promoviendo. Por ahora se han realizado varias: la renovación del eje Ausiàs March, la conversión a plataforma única de José García Ferrández y reforma de Plaza Madrid, y previamente, en la anterior legislatura, también la peatonalización de Olegario Domarco Seller. Para el futuro están previstas las reformas de los mercados de Plaza Madrid y Plaza Barcelona (ya con propuesta de adjudicación), y el gran proyecto por ahora de PP y Vox, el complejo cultural del solar de Jayton, ya en obras.

... que atraen nuevos negocios

Al hilo de ello, las ya realizadas demuestran cómo con relativamente poco, estas intervenciones urbanísticas pueden lograr bastante, más allá de una mejor imagen, comodidad o seguridad con una mejor iluminación. Tras actuar en Olegario Domarco Seller han abierto en estos tiempos una librería, tiendas de ropa y se han renovado algunos comercios en el entorno (además de locales reconvertidos en vivienda, otro fenómeno derivado de la situación inmobiliaria); en José García Ferrández una cervecería junto a la Plaza de Madrid y una carnicería que ya estaba prevista; y en Ausiàs March recientemente un negocio de restauración en la parte más cercana a la Plaza de Barcelona.

Pequeños pasos que muestran cómo la cirugía urbana y la regeneración del espacio público tiene consecuencias prácticas. Para Larrosa son intervenciones positivas, "sobre todo Jayton". Aunque de Ausiàs March, donde destaca que a nivel urbano sobre todo se han ensanchado aceras y más árboles, y algo más integral en José García Ferrández. Pero considera que se quedan cortas con la problemática de fondo, por lo que plantea iniciativas que a nivel político puedan ser más "arriesgadas".

Carrús no está en crisis ni es un barrio problemático, aunque sí considera que puede estar en el alambre si no se actúa ahora a tiempo, debido al envejecimiento y marcha de jóvenes a otras zonas para emanciparse

  • Renovación de aceras, iluminación y arbolado en Ausiàs March, a la derecha, nuevo restaurante - Fotos: RAFA MOLINA

"Desde luego mejor así que como estaba", reflexiona, "pero no se han eliminado ni coches de forma sustancial ni se ha eliminado tráfico. No dejan de ser calles un poquito más amables, pero con ese tipo de actuaciones no se incrementa la oferta de zonas verdes de proximidad, con pequeños espacios ajardinados, que hacen la función de jardín de barrio". Para el catedrático, ese tipo de espacio "es muy interesante para Carrús, porque tiene muy poca disponibilidad de suelo, y no se soluciona con el tipo de intervenciones que se están haciendo".

Admite que es difícil porque una morfología urbana tan compacta hace estas actuaciones muy complicadas, "pero con estas intervenciones muy ligeras en vía pública, o como la recuperación de las fábricas en desuso... Ahí hay una opción. Aunque exige planificación a futuro e inversión y que la administración las adquiera. Es algo que hay que pensar a medio y largo plazo como espacios verdes de barrio". En ese sentido, PP y Vox saben de la necesidad de Carrús —además de la gran bolsa electoral—, y de hecho la concejal Aurora Rodil planteaba con Jayton que la iniciativa haga plantearse a la gente la vuelta al barrio. 

Un barrio muy denso y con actuaciones complejas, pero posibles

Larrosa incide en la cuestión del coche porque el barrio ya no es el Carrús de los años 80, "con cientos de fábricas funcionando allí a todo tren y con grandes necesidades de transporte". Era casi una fábrica en su conjunto y hoy no tiene nada que ver, a lo que añade que además Elche cuenta con una red de autobuses que funciona bastante bien. "Da oportunidad a que se pueda intervenir en la vía pública en algunas calles, como se hizo en Olegario Domarco", a la que da una mayor relevancia por el cambio sustancial en el paisaje, opción para el paseo y sin coches. "Aunque quizá faltaría algo más de verde". Subraya en todo caso que la mejora urbana pasa por hacer el barrio más atractivo, lo que precisa nuevas edificaciones o su rehabilitación, y sobre todo en la parte pública, por inversión en equipamiento. "Está bien lo de Jayton, es muy positivo, pero también se necesitan zonas verdes que esponjen y descongestionen esa morfología más dura y excesivamente compacta". De ahí que hable de generar nuevos espacios y no solo estos reacondicionamientos como el de Porfirio Pascual, "que tiene una manzana abierta muy aireada en una ubicación privilegiada". 

 

  • Plataforma única en José García Ferrández - Fotos: RAFA MOLINA

Carrús es un barrio sumamente compacto, pero hay algunas calles que sí que dan pie a alguna peatonalización estricta, con la integración de alguna zona verde. Eso mejoraría sustancialmente la vida del barrio en pequeñas zonas ajardinadas, como en Olegario Domarco Seller

Las opciones de las viejas fábricas de calzado

Aunque reconoce no obstante que la excesiva "densificación" del tejido urbano tiene muchas dificultades de solución. "Carrús es un barrio sumamente compacto", pero considera que hay algunas calles que "sí que dan pie a alguna peatonalización estricta, con la integración de alguna zona verde. Eso mejoraría sustancialmente la vida del barrio en pequeñas zonas ajardinadas, como en Olegario Domarco". De ahí que eche en falta "más atrevimiento". A día de hoy, destaca que de las fábricas que se han ido demoliendo en la ciudad por la iniciativa privada, como la de Reebok en El Pla, tan solo han generado pequeñas áreas verdes, las mínimas que establece el Plan General. Ve en esas viejas edificaciones industriales una gran oportunidad de esponjar Carrús, aún con muchas de ellas.

Asimismo, el profesor incide en que "Elche es manejable", y destaca por encima de todo que "Carrús no está en crisis ni es un barrio problemático", aunque sí considera que puede estar en el alambre si no se actúa ahora a tiempo, debido al envejecimiento y marcha de jóvenes a otras zonas para emanciparse. "Carrús tiene una cosa interesante y muy diferente a otros grandes barrios en otras ciudades y mucha peor situación, y es la ubicación, no está totalmente periférico ni está alejado de la trama urbana. Es un plus en beneficio de que no caiga en esa situación". Y de ahí que también lo 'agradecido' del urbanismo, pues con pequeñas y pocas intervenciones, se han atraído por ejemplo nuevos comercios en los puntos mencionados. Además de ser un barrio sin muchas alturas, lo que ve "positivo" al ofrecer algo más "aireado" y mejor convivencia, frente a grandes bloques que generan más sensación de densidad o sombra. 

 

  • Solar de Jayton - Fotos: RAFA MOLINA

El riesgo del abandono por sus habitantes

 

Por otra parte, en lo que toca a la población que habita el barrio, apunta a que "los procesos de sustitución que son muy severos siempre entrañan riesgos, pero cuando tienes un barrio en el que la población migrante se asienta, pero los autóctonos siguen, la evolución suele ser buena", evitando que el barrio vaya a peor. El asunto, en el caso de Carrús, es que en los últimos años, por ese deterioro, sobre todo la gente más joven se ha ido emancipando y saliendo del barrio para buscar zonas más atractivas. Sobre esto, Larrosa mantiene que se tiene la sensación de que la población inmigrada parece que es solo la de Africa, "pero también la que venía de Murcia o Andalucía estaba en muy malas condiciones, pero progresó y han salido todos adelante y muchos ya fuera del barrio".

 

La población inmigrada no es el último eslabón aunque se piense así, los hijos estudian, los padres trabajan... Todo el mundo quiere mejorar y progresar e ir a la universidad. De hecho si lo consigue y el barrio sigue yendo a peor, esa población migrante también acabará saliendo

 

El geógrafo ilicitano destaca que con la gentrificación pasa lo mismo, "se cree que viene el profesional liberal, pero después llega el sector tecnológico y después el fondo de inversión. Siempre llegará otro. Por eso, si no se pone freno a la degradación o abandono de edificios... hay situaciones a evitar". Ahí radica el potencial del urbanismo como arma para combatir los efectos aparejados al deterioro de los barrios. Aunque queda la duda de si ciertas actuaciones urbanísticas, en todo caso, podrían generar gentrificación como contrapartida. Aunque para Larrosa por ahora es algo que no aplicaría a Elche porque no hay una gran proliferación de pisos turísticos. "En Alicante se ve mucho más; en Elche es algo muy incipiente y reducido a espacios muy concretos, de centro y sus bordes, y muy vinculado a las residencias de estudiantes".

 

Y siguiendo con la radiografía, el catedrático incide en que la población inmigrada "no es el último eslabón aunque se piense así, los hijos estudian, los padres trabajan... Todo el mundo quiere mejorar y progresar, ir a la universidad... De hecho si lo consigue y el barrio sigue yendo a peor, esa población migrante también acabará saliendo del barrio si no ofrece una comodidad que al final buscamos todos". Con todo, apunta a que habría que esperar alguna generación para ver cómo evoluciona la situación. 

 

Cree Larrosa en cualquier caso, que si no llega más inversión pública o propuestas más atrevidas, en algunas áreas, como la parte más baja de Carrús, cercana a la Avenida de la Libertad o a la ladera del río, acabará renovándose con los años con nuevos inmuebles por la iniciativa privada al ser zonas en mejor estado. Pero la realidad es que aún hoy en el corazón del barrio aún hay por ejemplo muchos edificios sin ascensor. "Y allí la renovación será más lenta". Y cuanto más se tarde en actuar, aunque ha habido intentos pasados, la degradación urbana puede llevar a la social y de convivencia.

 

 

 

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