X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

partido popular y ciudadanos pasan a la ofensiva

Se acercan las elecciones y la oposición aprieta al tripartito de Elche con presupuesto y pedanías

14/10/2018 - 

ELCHE. Octubre ya ha empezado a correr y algunos ya están mirando la hora, para bien o para mal, ya que a la vuelta de la esquina hay unas elecciones locales y autonómicas. Mientras que por parte del tripartito que aún regenta el Ayuntamiento no se ha hecho mención al pleno para la aprobación de las tasas y ordenanzas fiscales municipales —que el año pasado fue el 10 de octubre—, ni ha hablado sobre el presupuesto, desde la bancada de la oposición empiezan a apretar en ese sentido. Principalmente Partido Popular y Ciudadanos, que exigen ambos rebajas fiscales, a la vez que empiezan a hacer acciones con la mirada puesta en los comicios.

Sin noticias de los presupuestos (por ahora)

Hace prácticamente un año, con el viento a su favor por el apoyo de Ciudadanos, el equipo de gobierno aprobó en el pleno específico para las tasas y ordenanzas fiscales municipales, los nuevos tipos, en el que destacó la rebaja del Impuesto de Vehículos (IVTM) y el Impuesto de Construcción y Obras (Icio). Sin embargo, como era previsible, este año la cosa pinta distinta, principalmente porque con unas elecciones a la vuelta de la esquina, a sus entonces aliados, Ciudadanos, se han dedicado a ir desligándose de ese pacto, haciendo oposición para desmarcarse de la gestión local, pasando ahora a pedir una importante rebaja del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de un 6,5%, como condición para aprobar el presupuesto. Una propuesta que curiosamente, propuso el año pasado el PP y rechazó Ciudadanos junto al tripartito.

Corrían otros aires, así que por el momento, sin esas alianzas del pasado año, aún no  se ha convocado el pleno de tasas, algo que ha hecho que en el Partido Popular empiecen a afilar cuchillos, que entienden que no podrá haber presupuestos nuevos si la condición de Ciudadanos es que se rebaje el IBI. De hecho, el PP propondrá al equipo de gobierno y a la oposición municipal unos presupuestos con más ayudas sociales, una rebaja fiscal a los precios y tasas municipales “y un especial apoyo a las inversiones necesarias y reales para el futuro la ciudad”. Una declaración de intenciones, ya que confían en que serán ellos quienes gobernarán el próximo año. En ese sentido, su presidente y candidato a la alcaldía, Pablo Ruz, cree que el tripartito renunciará a presentar los presupuestos de 2019, “dando por perdidos los últimos meses de legislatura”.

Tal se ven, que ya aseveran que son el partido más votado de la ciudad y con más responsabilidad para con los vecinos: “queremos gobernar en 2019 con unos presupuestos viables, posibles y que aborden las necesidades de la ciudad”, por eso hacen la propuesta mencionada, y además, esgrimen que ni González ni su equipo de gobierno está a la altura de las circunstancias. “Llevamos tres años con presupuestos sin ejecutar en su totalidad y en inversiones por falta de compromiso con la realidad”, añade Ruz, desde donde su entorno se ve fuerte para el año que viene, máxime con la relativa falta de novedades respecto al próximo presupuesto, aunque aún es pronto y no han empezado las negociaciones en serio. Antes tendrá que llegar el debate del estado de la ciudad.

La oposición presiona en los puntos débiles del gobierno

Por el momento, aunque la campaña no ha empezado, los populares ya lo han hecho, anunciando hace unos días facilitar la inserción laboral de gente con discapacidad mental en los primeros 100 días de gobierno, así como el reparto de banderas en la Plaça de Baix, caldeando el ambiente entre los afines. No son los únicos que aprietan, Ciudadanos ya ha empezado con las advertencias de los presupuestos, y sigue a degüello con el tema de las pedanías. Tras el plantón de Torrellano en la Junta de Gobierno, hace una semana denunciaron “el malestar de la Asociación de Vecinos de La Marina con el Ayuntamiento por la falta de coordinación y de comunicación”. La misma se muestra descontenta por la falta de infraestructuras necesarias, como un campo de fútbol de césped artificial, un carril bici, una zona recreativa en el antiguo aparcamiento del Pinet, o una ruta senderista para la pinada. 

Mientras que de esta denuncia se encargaba la edil Eva María Crisol, hace un par de días hacía lo propio Juan Antonio Sempere, acusando al tripartito de “falta de interés, de implicación y de trabajo” con las pedanías. Les acusó a su vez de no cumplir con lo pactado con la formación naranja el año pasado, al no ejecutar la mitad de los 300.000 euros para este respecto. Por último, criticó que el concejal de barrios y pedanías no acuda “ni siquiera a la mitad de juntas de participación”. Es de esperar que tras el debate del estado de la ciudad, que tendrá lugar los días 15 y 16 de octubre, el tripartito se ponga en marcha en un sentido u otro sobre los presupuestos, el primer resquicio con el que se van a encontrar en lo que queda de final de año. Tendrán que ver si la propuesta naranja va de farol y cuánto margen de negociación hay para ver si se prorrogan finalmente los presupuestos. De momento, la oposición se le sube a las barbas por diferentes flancos. La respuesta, seguro, en el mencionado debate.


Noticias relacionadas

next
x