'D-M-D' (DINERO-MERCANCÍA-DINERO), EN EL GIL ALBERT, DEL 22 DE ABRIL AL 4 DE JUNIO  

Luisa Pastor asume el 'papel' con el que denuncia la mercantilización y extinción de las especies

21/04/2021 - 

ALICANTE. La transformación conceptual del papel y el delicado virtuosismo en el manejo del bisturí para tal fin son las singularidades más notorias en la trayectoria artística de Luisa Pastor Mirambell (Alicante, 1977). Su maestría deriva en que este habitual soporte para los discursos deja de ser soporte para ser directamente mensaje, como un todo arrollador que elimina la lógica y construye desde cero una evidencia que, sin embargo, había pasado desapercibida. Así lo hace de nuevo en D-M-D (dinero-mercancía-dinero), un proyecto con el que la alicantina vuelve a la que fue su casa, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, para asumir ese papel con el que denuncia la mercantilización de las especies animales que les está llevando a la extinción.

Por la sede del instituto, en la Casa Bardín, había pasado ya en numerosas ocasiones en las que la artista recibió sus primeros reconocimientos y desarrolló labores de asesoramiento cultural. Por eso es para ella especialmente emotivo este proyecto, seleccionado en la cuarta convocatoria pública Arte en la Casa Bardín, donde además cuenta, como comisaria de la muestra, con Pilar Tébar, presidenta de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte. Les une a ambas una larga amistad de más de veinte años y, aunque es la primera vez que este tándem artista/comisaria se fusiona para llevar a cabo una exposición, ahora sí, quedan vinculadas en este proyecto que se podrá ver desde este jueves, 22 de abril, hasta el 4 de junio.

Luisa Pastor trabaja habitualmente con libros de contabilidad, pero en esta ocasión se topó con otros elementos de papel que avivaron su curiosidad. “Todo empezó cuando vivía en Méjico, donde desarrollaba unos estudios con una beca”, recuerda la autora. Allí se descubrió con ciertas informaciones sobre el tráfico de animales exóticos con los que varias mafias traficaban para enriquecerse. Práctica ilegal que se extiende por todo el mundo y que despertó en ella una sensación de vulnerabilidad e impotencia con la que idearía una nueva serie artística: La forma del dinero, compuesta por unas doce figuras de origami hechas con billetes de dólar y que plasma esa reflexión que sitúa al animal como un simple objeto de mercancía. “Un mero objeto que se intercambia y que está en circulación solo para buscar el dinero”, apunta la artista.

Pastor siguió desarrollando el concepto, esta vez gracias a las residencias Plus de la Universidad de Alicante. En su búsqueda de papeles antiguos, con los que seguir trabajando, encontró unos curiosos cuadernos escolares de los años setenta. “Parecían completamente inocentes, guardando en su portada un bonito dibujo de un animal”, afirma. Sin embargo, la inocencia de esa libreta podía ser fácilmente pervertida o politizada extrayendo ese animal para colocar una hoja de pan de oro tras él. El instrumento para ello, el punzón, es un ‘arma’ tremendamente significativa. “La extracción del animal, con ese punzón, deja un agujero donde se ven, al fondo, veinticuatro quilates”, describe la artista. El animal extraído de su hábitat, como simple mercancía, con el único fin de que aflore el dinero. Piezas con las que dio forma a otra nueva serie: Todos son trofeos de caza furtiva.

En otra instalación, Envasado al vacío, se interviene una colección de portadas de libretas escolares de animales realizados con billetes de dólar y mostradas en bolsas envasadas al vacío, desarrollando nuevamente la idea del beneficio/capital obtenido con la venta de la carne. Todas estas series se funden con fotografías en gran formato relacionadas con la caza furtiva y el tráfico de animales, así como documentación de archivo en la que se expone la lista roja de animales en proceso de extinción elaborada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

Con todos estos elementos, Pastor forma un proyecto único con el que cierra aquí el círculo de esa idea inicial para la que adopta, como fuente de inspiración, algunas de las teorías de Karl Marx sobre la metamorfosis del dinero. “Según explica en sus teorías económicas de El Capital, el dinero (D) compra la mercancía (M), pero esa mercancía se invierte para especular y que así retorne nuevamente convertida en más dinero: D-M-D”, afirma la autora. Proceso por el que pasan esos animales como objetos de especulación, sujetos al trato de las mafias para las que estos seres vivos no tienen voz ni voto.

Un mensaje reivindicativo con el que la artista vuelve a Alicante tras su reciente paso por la sexta bienal de arte contemporáneo Women to Watch de Washington, en el National Museum of Women in Arts, donde mostró piezas de sus series El azar del mestizaje (2016) y Topología del pliegue (2017). Sin embargo, Luisa Pastor acaba de exponer, además, el proyecto Cesa de (no) escribirse (2020), fruto de una beca de producción de la fundación Bilbao Arte, representada por la Galería Nordés en la feria Estampa de Madrid. Con todo, el Centro del Carmen Cultura Contemporánea (CCCC) de València acaba de exponer varias de sus obras adquiridas por el Consorci de Museus de la Generalitat Valenciana.

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