X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información

Punto y final a la pesadilla de Bruselas

Bruselas no recurre la anulación de su reclamación millonaria al Hércules y el fallo pasa a ser firme

4/06/2019 - 

ALICANTE. Ahora sí, se acabó. La Comisión Europea no ha ejercido su derecho a recurrir y la sentencia por la que se anula la reclamación millonaria al Hércules es firme.

Como adelantó Alicante Plaza, el pasado jueves se cumplía el plazo que tenía Bruselas para recurrir en casación el fallo del Tribunal General de la Unión Europea y el club ya tiene constancia oficial de que no lo ha hecho por lo que la sentencia del pasado 20 de marzo pasa a ser firme, queda anulada la resolución de la Comisión y el Hércules no ha de pagar.

La Sala Cuarta de dicho órgano jurisdiccional resolvió estimando el recurso de nulidad del club blanquiazul (T‑766/16), es decir, anuló la Decisión de Recuperación 2017/365 por la que la Comisión Europea le reclamaba desde julio de 2016 el pago de más de siete millones de euros, tras declarar ayuda de Estado prohibida el aval de 18 millones de euros otorgado en 2010 a su Fundación por el Instituto Valenciano de Finanzas

El Tribunal General, en su fallo de marzo, no entró a valorar si estábamos ante una ayuda o no, simplemente estimó el recurso del Hércules al apreciar falta de motivación en la Decisión de Recuperación, ya que entendía que Bruselas había hecho "una valoración errónea de las contragarantías" aportadas en el marco de la operación, que no es otra cosa que el patrimonio de la mercantil Aligestión Integral, sociedad que actuó como fiador solidario de la Fundación y que en 2010 era, por ejemplo, propietaria del estadio José Rico Pérez (un bien libre de cargas, cuyo valor era netamente superior al peso de las obligaciones -el préstamo para su compra- que tenía Aligestión). La Comisión sostenía que esa contragarantía era provisional (en la práctica no terminó siéndolo, recordemos que mucho tiempo después el banco del Consell procedió judicialmente contra Aligestión para recuperar los 18 millones de euros) hasta la pignoración de las acciones del Hércules por parte de la Fundación y con base a lo anterior negaba su pertinencia, no la tomaba en consideración, algo sobre lo que el club advertía en su recurso, también la Abogacía del Estado (coadyuvante en el mismo) y que finalmente tampoco pasaron por alto para los jueces de la Sala Cuarta que, por esa razón, terminaron fallando en el sentido que lo hicieron, una sentencia que ahora es firme.

Nuevo expediente

Precisamente por lo anterior, al no entrar a valorar si hay o no Ayuda de Estado, queda todavía la duda de si Bruselas abrirá un nuevo expediente al club. Parece improbable a estas alturas, pero todavía no se puede descartar.

Un auxilio financiero en entredicho

El origen de todo este embrollo lo encontramos en 2010, año en el que el Hércules asciende a Primera División por última vez y su Fundación recibía un aval de 18 millones de euros del banco del Consell, que a su vez le servía para obtener de la desaparecida Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) un préstamo del mismo importe que destinaba íntegramente a adquirir el 74% del capital social del Hércules (ampliación por aportaciones dinerarias, mediante). Se suponía que ese dinero el club lo iba a emplear para dejar a cero la deuda con la Agencia Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social, pero a las arcas de estos organismos solo fue a parar un tercio de los 18 millones, destinando la entidad el resto a cumplir unos compromisos del día a día que ya le ahogaban y que meses después, tras descender a Segunda A, le llevaron a solicitar la declaración voluntaria de concurso. Al tiempo que el Hércules protagonizaba un impago masivo, la Fundación no atendió el préstamo suscrito con la CAM, que ejecutó el aval de dinero público, lo que a su vez llevó al IVF a reclamarle esa cantidad a Aligestión, fiadora solidaria en la operación (esto es lo que ha resultado clave en el fallo del TGUE). 

Hoy todo el mundo sabe cómo acabó esa mercantil (y la CAM); que el Rico Pérez (la joya de la corona del patrimonio de Aligestión) pasó a manos del IVF e incluso que la deuda de la Fundación fue adquirida al banco del Consell por Zassh Tecnológica. Y hasta este miércoles también era de dominio público que el Hércules estaba al borde de un agujero negro con la forma de Decisión Recuperación y la exigencia de la Comisión Europea de que pagara nada menos que siete millones de euros tras declarar ayuda de Estado prohibida el citado aval y calcular que la citada cantidad era la que el club se había ahorrado al recibir condiciones fuera de mercado: en 2014, Bruselas reveló que había abierto expediente a varios clubes de fútbol (entre ellos el Hércules) ante la posibilidad de que se hubieran beneficiado de ayudas de Estado prohibidas (que falseasen la competencia en el mercado comunitario). El club blanquiazul, el Elche y el Valencia se encontraron con que dos años después esos expedientes desembocaban en una reclamación millonaria, una Decisión de Recuperación de la que decidieron defenderse atacándola ante la Corte de Luxemburgo. De ahí el recurso de nulidad del Hércules, que era estimado este miércoles (fue interpuesto en noviembre de 2017) y también otros fallos judiciales no siempre favorables a los intereses del club blanquiazul: el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el mismo ante el que la Comisión podía haber recurrido el fallo de marzo, salvó el pasado verano al Hércules de una muerte segura, al estimar un recurso de casación contra el auto del Tribunal General por el que tres meses antes se denegaba al club la suspensión cautelar del efecto de la Decisión de Recuperación, quedando obligado a cumplir con la misma, a pagar con independencia de que nada se supiera del destino del recurso de nulidad hoy felizmente resuelto en un fallo que es firme.

Noticias relacionadas

next