ELCHE. El 31 de diciembre de este 2026 expira la actual contrata de autobuses de Elche, cuya adjudicataria actual es el Grupo Avanza tras adquirir Autobuses Urbanos de Elche (Auesa). El Ejecutivo ya lleva tiempo trabajando en ella, como ha reconocido en distintas ocasiones tanto el responsable de la concejalía, Claudio Guilabert, como el gerente de Auesa, Ángel Luis Andreu, si bien en estos últimos tiempos el otro gran caballo de batalla ha sido la modernización y digitalización de la flota al calor de los fondos europeos Next Generation. Ahora, como un primer paso, y por la envergadura del contrato, el Ayuntamiento publica un anuncio como primer paso a interesados de cara a la licitación. Tendrá un valor estimado superior a los 400 millones de euros. En concreto, tasado en 400.446.704,57 euros.
El contrato, que a priori será armonizado, es decir, que deberá publicitarse también en la plataforma europea debido a su alto coste, superando también el de la limpieza (al menos en su precio de posible adjudicación), lo que implica el contrato más caro hasta la fecha del Ayuntamiento, se tramitará por vía ordinaria mediante un procedimiento abierto.
Lo que se conoce de por dónde irán las mejoras
Lo que ya contempla, como se había venido diciendo, es que será un servicio unificado para casco urbano y pedanías, una vieja reivindicación que ha provocado que hasta la puesta en marcha con PP y Vox del bus a pedanías, hubiera una importante falta de servicio en las partidas rurales. En ese sentido, aunque el bus a pedanías ha cerrado 2025 con una cifra que muestra su necesidad, con 15,3 millones de pasajeros, las frecuencias aún son mejorables, sobre todo para un vasto término con el ilicitano.
Durante estos años, y tras la prórroga de 2013, el coste no ha hecho sino aumentar, tanto por las inversiones recientes propias como por las de fondos europeos, con una flota mucho más moderna, completamente digitalizada y cuya mayoría es eléctrica o híbrida. Unos costes que se han ido incrementando durante estos años para poder mejorar y paliar las defienciencias que tenía. Por ejemplo, el Ayuntamiento asumió a la plantilla de los autobuses privados que tenían las concesiones de transporte a las pedanías.
Por otra, se tendrá que ofrecer una alternativa, como ya se planteó por el alcalde o Guilabert el pasado año, ya que aún no se ha realizado, para la llegada del bus a las pedanías del Norte como Ferriol, Santa Anna o Vallongas. A ello hay que sumar una negociación actual del convenio colectivo que podría subir los costes de la plantilla, o el compromiso de añadir líneas nocturnas y circulares de forma permanente. Algo que se ha hecho en los últimos tiempos de forma puntual para pedanías y época estival. Y por supuesto, la mejora del servicio de bus a pedanías, cuya implantación mediante una adenda al contrato actual se firmó en diciembre de 2024 por 8,2 millones de euros.
Un cúmulo de nuevos factores a tener en cuenta que se han ido expresando en los últimos tiempos, aunque habrá que esperar finalmente a la licitación del pliego para ver todas las mejoras que ofrece y que justifican esos 400 millones de euros durante el tiempo de concesión, que cabría esperar que sea para una década.