ALICANTE. No era la primera vez que Pablo Morales Moreno firmaba un penoso arbitraje en el estadio Rico Pérez, pero este sábado se puede decir que se coronó… dentro de la tormenta perfecta que alimentó la justa expulsión de Nacho Monsalve, la mala suerte en la gestión de las cartulinas azules por parte del banquillo del Hércules CF y la presencia de cuatro cafres que volvieron a manchar a la afición blanquiazul y a situar a Alicante en el foco de la Comisión Antiviolencia (algún día, la caída de algún cascote de las gradas del otrora coliseo herculano y hoy cochambrera de titularidad pública llevará al banquillo de los acusados a más de un político, pero ese es otro asunto).
Vaya por delante que considerar a este trencilla veratense responsable de la derrota a manos del CE Sabadell es ir muy lejos, pero no es menos cierto que tuvo decisiones que influyeron en lo abultado del resultado porque el segundo de los cinco tantos de los arlequinados bien pudo ser anulado por fuera de juego y la pena máxima que condujo al tercero no debió señalarse, también con el Reglamento en la mano.

- La Policía accede al Fondo Norte
Es por ello que el club del Rico Pérez al menos descolgará el teléfono para pedir cuentas al Comité Técnico de Árbitros (CTA). Hará bien, aunque la comunicación con Las Rozas va ser en doble sentido y no solo en relación con el CTA… Se espera que el Juez Disciplinario Único de Competiciones No Profesionales, en aplicación del Código Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (de su artículo 107, donde se sancionan las alteraciones del orden de carácter grave), imponga una multa (de hasta 3.000 euros) y el apercibimiento de cierre (total o parcial) del Rico Pérez por los incidentes (lanzamiento de objetos en dos momentos) que obligaron a aplicar el protocolo de alteración del orden correspondiente en el segundo de sus tres niveles, es decir, el de la suspensión temporal. Y habrá que dar gracias porque pese a haberse levantado no pocas actas por infracción de Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte en lo que llevamos de curso, estas lo han sido por un estamento administrativo distinto al federativo (la Policía Nacional y por extensión la citada Comisión Antiviolencia) y a aficionados y no el club como tal por lo que no cabe hablar de reincidencia, lo que hubiese llevado a una clausura segura del Rico Pérez. El curso pasado no fue así, el Hércules como club ya fue sancionado por deficiencias en el control de acceso seguidas de lanzamiento de objetos desde la zona de animación, pero como tampoco cabe apreciar reincidencia cuando se trata de una campaña a otra…

- Detalle del acta del partido
El acta de Pablo Morales relata bien cómo se sucedieron los hechos lamentables que llevaron a la aplicación del protocolo por lanzamientos de objetos en el minuto 76 y a suspender el desarrollo del encuentro por espacio de un cuarto de hora. Ocurrió tras la más que dudosa pena máxima señada a Javi Jiménez por manos dentro del área, pero eso no es justificación para ponerse a lanzar botellas (en plural) al césped. Tampoco que la reglas que rigen el ‘Football Video Support’ no obligasen al árbitro a visionar de oficio las imágenes de la acción y que el Hércules no contase con tarjetas azules para forzarle a ello... porque las había gastado previsamente.
La Policía Nacional levantó durante esos 15 minutos de parón al menos dos actas por infracción de la Ley contra la Violencia en el Deporte que a través de la Oficina Nacional de Deportes llegarán en los próximos días a la mesa de la Comisión Antiviolencia que propondrá a la Subdelegación del Gobierno en Alicante la imposición de una multa para los aficionados identificados (y expulsados del Rico Pérez). Además, en el improbable caso de que no lo haya hecho para entonces el Juez Disciplinario Único, el Hércules será también multado y el Rico Pérez apercibido de cierre.

- Momento en el que se decreta la suspensión por un cuarto de hora por el lanzamiento de objetos desde el Fondo Norte
Volviendo con lo futbolístico, Nacho Monsalve será suspendido esta semana por un encuentro por su expulsión (el castigo mínimo que contempla el Código Disciplinario en su artículo 130 para las expulsiones por roja directa tras el uso excesivo de la fuerza con el balón en juego), mientras que Richie Daapah, quien sale mal parado en la foto que constituye el acta (más por los gestos que por sus palabras), lo será por dos (la sanción mínima recogida en el artículo 124 para los menosprecios al colectivo arbitral). El primero se perderá la visita al Real Murcia del domingo y tanto de lo mismo el segundo, si bien este aún persigue el alta competitiva tras la grave lesión de rodilla sufrida el curso pasado.
Por cierto, este domingo en Sabadell, además de celebrarse una victoria que coloca al equipo de Ferran Costa como líder (no obstante lo anterior, se está reforzando en esta ventana de invierno y, además, con futbolistas pretendido por el Hércules) era muy comentada la deplorable imagen que dejó entre los aficionados arlquinados desplazados el estado del estadio Rico Pérez y sus aledaños. 'Alicante, City and Beach' dice el lema publicitario del Ayuntamiento de Alicante. Enhorabuena.