ALICANTE. Los inversores siguen poniendo el foco en los bajos comerciales para poner en marcha nuevos proyectos vinculados al alojamiento turístico en Alicante. Uno de los ejemplos más recientes que ya están en funcionamiento, también fuera del perímetro del Casco Antiguo y del Centro Tradicional, es la propuesta promovida por Alirena Alicante, con la puesta en marcha de una pensión en los locales comerciales en los que se situaba la sede de las oficinas de la propia empresa.
Ese nuevo actor en el sector del hospedaje, bajo la denominación comercial de Alirena, se sitúa, en concreto, en la calle Doctor Sapena, en el barrio del Pla, a espaldas de la sede del Colegio Oficial de Médicos de Alicante (COMA). Su estreno se produjo el pasado 7 de agosto, después de haber completado la adaptación de los espacios previos y de haber logrado las preceptivas autorizaciones municipales para el ejercicio de la actividad.
Desde ese momento, ofrece la posibilidad de alojarse en sus 14 habitaciones con tres formatos: triple (con capacidad para tres personas), doble y doble con terraza interior. Todas ellas están provistas de baño privado, y de superficies que oscilan entre los 18 y los 22 metros cuadrados. Se trata de una propuesta de hospedaje sencilla concebida para el descanso, que sí incluye servicio de limpieza, pero no el de recepción. Y tampoco ofrece desayunos ni cuenta con espacios habituales en otros alojamientos, como un gimnasio o un spa.
Su funcionamiento se asemeja más al de un bloque de apartamentos turísticos, en la medida en que, una vez formalizada la reserva online, permite obtener las llaves de las estancias a través de un código remitido al teléfono móvil del huésped, sin esperar a nadie. Además, cuenta con un locker para la custodia de los equipajes, por ejemplo. Todo, además, sin disponer de viviendas en sus plantas superiores, aunque sí comparte manzana con una clínica.
Otros cuatro apartamentos
La apertura de la pensión no es la primera experiencia de Alirena Alicante en el sector del alojamiento. La compañía con sede en Alicante, especializada en la compra y arrendamiento de inmuebles, también gestiona otros cuatro apartamentos turísticos. Tres de ellos también se localizan en Alicante ciudad. En los tres casos, ocupan ubicaciones céntricas: la Plaza de Luceros, el entorno del Mercado Central y las inmediaciones de la Playa de El Postiguet. El cuarto y último se encuentra en Xàbia, en la carretera del Portitxol.
La implantación de su pensión, ahora, coincide con el desarrollo de otro proyecto destinado al alojamiento en el local de uso hostelero que ocupaba el restaurante Sorell hasta 2016, cuando se produjo su traslado hasta su ubicación actual, en la avenida Deportista Alejandra Quereda. En este caso, la iniciativa corre a cargo de una compañía asentada en Leganés que pretende habilitar 28 apartamentos turísticos en ese emplazamiento, justo en el frente de la avenida de Dénia.
En ese mismo cuadrante que conecta los barrios de La Goteta y el Pla también se está desarrollando ahora otro proyecto promovido por inversores ucranianos que pretenden transformar en un complejo de apartamentos turísticos el bajo desocupado por otro antiguo restaurante en el número 6 de la calle Doctor Sánchez San Julián. Se trata de una iniciativa que ha suscitado rechazo vecinal, en la medida en que la comunidad de propietarios sostiene que se ha ejecutado modificaciones no autorizadas en la fachada del inmueble y que, además, la realización de la reforma ha provocado desperfectos en el garaje y en las viviendas situadas en la plantas superiores.
A esos proyectos se suma el proyecto promovido en el bajo comercial del número 1 de la avenida de Catedrático Soler, en el barrio de Benalúa, que comprende la implantación de un hotel de una estrella (aunque con la intención de que quede reconocido en la categoría de tres estrellas) provisto de 12 habitaciones. Se trata de una propuesta bajo la denominación de Hotel Crisal que estaría en fase de finalización, pendiente de apertura.
