ALICANTE. El crecimiento del sector del alojamiento turístico prosigue en Alicante. Ahora, ya de forma definitiva, fuera del perímetro del Centro Tradicional y Casco Antiguo: el ámbito teóricamente más buscado por los visitantes que recalan en la ciudad por su cercanía a los principales puntos de interés cultural, lúdico o comercial. Uno de los próximos ejemplos de esa expansión se sitúa, de hecho, en el frente de la Avenida de Dénia. Y, además, en un emplazamiento especialmente conocido: el edificio que albergaba el histórico restaurante 'Sorell'.
Una firma madrileña con sede social en Leganés, dedicada a la compraventa de inmuebles, ha asumido el uso de ese inmueble del barrio de La Goteta -junto a la sede del Colegio Oficial de Médicos de Alicante (COMA)- y ya se encuentra ejecutando las obras de remodelación en él con el objetivo de habilitar un complejo dedicado al hospedaje. Fuentes consultadas indicaron que, tras su transformación, dispondrá de 28 apartamentos, en un espacio que disponía de un aforo de 300 personas durante su etapa como establecimiento hostelero.
Todo parece indicar que su apertura al público de los nuevos apartamentos podría producirse durante la próxima primavera, en cuanto concluyan las obras y completen todo el recorrido administrativo de obtención de licencias de actividad. En principio, la implantación de alojamientos sería una actividad compatible con el uso terciario-residencial del inmueble, que ocupa toda la planta primera del edificio.
Se trata de un espacio que permanecía desocupado hasta ahora, sobre el que no existe ninguna planta superior. Sí persisten negocios en su planta baja, como una discoteca y una tienda dedicada a la venta de material médico. No obstante, el local que albergó el Sorell hasta el año 2016 -cuando se produjo su traslado hasta la avenida Deportista Alejandra Quereda- no había llegado a acoger ninguna actividad abierta al público hasta el momento.
Ese nuevo proyecto dedicado al alojamiento turístico se suma a la iniciativa promovida por inversores ucranianos en los bajos de un edificio residencial situado en una manzana contigua. Se trata del número 6 de la calle Doctor Sánchez San Julián. En este caso, se plantea habilitar un apartahotel de una estrella en el local que también había ocupado un antiguo restaurante de cocina asiática en los últimos 25 años.
Su desarrollo ha suscitado el rechazo de la comunidad de propietarios del inmueble, en la medida en que se habrían producido modificaciones en la fachada exterior sin la preceptiva autorización y, además, según apuntan, se habrían registrado daños en el garaje y en algunas de las estancias de las viviendas superiores, entre otros puntos.
De hecho, la comunidad de propietarios ha girado varias quejas ante la Concejalía de Urbanismo con la intención de conocer la situación administrativa de las obras, y si la actividad propuesta tiene encaje en la normativa actual, después de que se acordase la suspensión de licencias para la implantación de alojamientos turísticos aislados en edificios residencial, o en bloques completos, para promover una nueva ordenación urbanística racionalizada.
Esa regulación se plasmó en la propuesta de modificación número 52 del PGOU actual, en la que se establece un índice máximo de 0,187 plazas por habitante por cada distrito censal como límite para que puedan concederse nuevas licencias de actividad para Viviendas de Uso Turístico (VUT), bloques turísticos completos y hoteles, con la excepción de los establecimientos hoteleros de 4 y 5 estrellas. Además, se prevé un índice menos restrictivo para los hoteles de tres estrellas, de 0,82 plazas por habitante. La aplicación de esa nueva normativa sigue pendiente de validación por parte de la Generalitat.
