ALICANTE. El fin del entuerto urbanístico generado en torno al monumento de Torre Placia sigue sin fecha definitiva, más de 22 años después de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJCV) condenase al Ayuntamiento de Alicante a darle una solución. El traslado del edificio histórico, que forma parte del Bien de Interés Cultural (BIC) de las Torres de la Huerta, permanece ahora atascado en la última fase de ejecución del proyecto, a la espera de que se conceda una nueva prórroga del contrato de obra que permita proseguir con los trabajos, a los que se dio inicio a partir de diciembre de 2024.
El desarrollo del proyecto se adjudicó a la empresa Estudio Métodos de la Restauración por un importe de 1.769.777 euros y un plazo de ejecución de seis meses. Sin embargo, ese plazo se ha ampliado ya en dos ocasiones, a la vista de la complejidad que reviste la tarea por la naturaleza de los materiales de los que se compone el monumento, y por la concurrencia de circunstancias sobrevenidas, como la coincidencia de episodios de meteorología adversa que forzaron la paralización de las obras. Así, tras la segunda extensión temporal acordada por el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), el pasado septiembre, su realización debía haber concluido el pasado 31 de marzo. Y aunque la reconstrucción del inmueble -tras su desmontaje pieza a pieza- ya estaría prácticamente completada en su nuevo emplazamiento -un solar municipal situado entre las avenidas Pintor Pérez Gil y Conrado Abaladejo y la calle Juana Francés-, lo cierto es que todavía se deben abordar sus últimos remates en cuanto a la restauración de las fachadas y a la terminación de su estructura interna, de forma que se garantice la posibilidad de acceso como monumento visitable.
Pero no solo eso. La intervención promovida por la Concejalía de Urbanismo también comprende la señalización de la casa agrícola o alquería que se construyó en el siglo XVIII como edificación anexa a la torre en su emplazamiento histórico original, en la actual calle Clara Campoamor. Para ello, se prevé delimitar e identificar el perímetro de la huella que ocupaba esa construcción en su nuevo emplazamiento. En segundo lugar, se deben reproducir también los antiguos caminos que le servían de acceso en su ubicación primigenia. Y en tercer término, el proyecto también incluye un tercer elemento pendiente de materialización: la reurbanización de la parcela en la que se encuadra con el fin de que el conjunto del espacio quede disponible para el disfrute público. Ese último punto comprende que se complete la configuración de ese solar como zona verde, a modo de extensión del Parque Héctor y Juana Francés junto al que se ubica.

- El estado de la parcela de la nueva ubicación de Torre Placia y su anterior emplazamiento. -
Todo ese conjunto de trabajos aún no se han iniciado. Y, además, con la particularidad de que la actividad en la parcela objeto de la actuación quedó suspendida sin que se haya observado la presencia de ningún operario desde mediados de febrero, según concretan residentes del entorno, que ya han mostrado su preocupación ante la demora y el estado de aparente abandono del recinto. En cualquier caso, fuentes municipales precisan que el departamento de Contratación ya está analizando la solicitud de nueva prórroga planteada por Estudio Métodos de la Restauración para concretar los términos y condiciones de ese tercer plazo extra que se prevé conceder ahora para que pueda concluirse el conjunto de la intervención prevista.
Actuaciones en su ubicación histórica
De inicio, el proyecto también preveía la adecuación de la parcela de la calle Clara Campoamor en la que se situaba el monumento antes de su desmontaje y traslado, de forma que permanezca la señalización de su emplazamiento original para procurar la contextualización de su ubicación y su funcionalidad histórica, como una de las torres defensivas construidas por la población local frente a las incursiones berberiscas registradas en la huerta de Alicante. El respeto a esa contextualización fue una de las condiciones valoradas por el Ministerio de Cultura a la hora de autorizar el desplazamiento del BIC, a partir de la propuesta presentada por el Ayuntamiento. Ese planteamiento se presentó como fórmula alternativa al derribo de parte de las viviendas de la promoción Azalea Golf: el mandato de la sentencia del TSJ dictada en el año 2004. Con esa resolución, el alto tribunal autonómico anuló parcialmente la concesión de licencia de obra para la construcción de ese residencial, otorgada en torno al año 2000, al certificar que once de esos inmuebles invadían el entorno de protección del BIC.
Cultura también puso el foco en ese solar original al establecer que debía quedar preservado como parte del BIC. De ahí que el proyecto de traslado de Torre Placia incluya su adecuación y señalización, para identificar la situación exacta del monumento. Así, el proyecto de traslado también contempla profundizar en la investigación histórica de la torre mediante una labor de prospección y excavación en busca de posibles nuevos restos en esa misma parcela. Entre ellos, el departamento municipal de Patrimonio Histórico baraja la posibilidad de encontrar elementos de la citada casa agrícola o alquería que se construyó como edificación anexa a la torre. Eso sí, la realización de esa tarea sigue también sin fecha conocida, a la espera de que se solvente la concesión de la prórroga respecto a la conclusión del traslado.