ALICANTE. La organización de la próxima edición de la etapa de salida de la Ocean Race desde Alicante quema otra fase relacionada con la contratación de las herramientas necesarias para su desarrollo. En este caso, se trata del suministro de embarcaciones para poder proporcionar cobertura a la partida de los equipos competidores que zarparán desde aguas del Puerto de Alicante el próximo 17 de enero, lo que incluye la provisión de barcos capaces de transportar a los medios de comunicación encargados de recoger imágenes del inicio de la competición, a los invitados, al operativo de seguridad, y a los miembros de la organización que deben dirigir el desarrollo de la etapa.
No se trata de una contratación menor. El concurso puesto en marcha por la Sociedad de Proyectos para la Transformación Digital (SPTD) a principios de agosto partía con un presupuesto de licitación de más de medio millón (517.217,37 euros, impuestos incluidos) toda vez que las empresas dispuestas a asumir el encargo debían poner a disposición de la sociedad pública hasta 40 embarcaciones con distintas características.
Sin embargo, bien el presupuesto, o bien la exigencia y especialización del contrato, no habrían motivado una abultada concurrencia empresarial. Más bien, todo lo contrario: a cierre de plazo del concurso, únicamente se habría registrado una propuesta interesada en asumir el servicio. Se trata de la alianza empresarial constituida bajo la denominación Quicksail Valencia Charter, según se pudo constatar en la última reunión de la Mesa de Contratación de la SPTD.
En principio, esa única alternativa en liza será la que se convierta en previsible adjudicataria del contrato. Eso sí, todavía debe completarse el proceso de revisión de su propuesta para certificar que cumple con los requisitos establecidos. Entre ellos, el pliego de condiciones señalaba que cualquier empresa que concurriese a la convocatoria no solo debía proporcionar embarcaciones. También debía aportar tripulación profesional, equipamiento técnico de comunicaciones, medios auxiliares y los suministros necesarios para su completa operatividad durante la competición. Todo ello, con la condición de que ese conjunto de recursos permaneciesen disponibles entre el 8 y el 17 de enero, aunque su uso solo se produjese, en algunos casos, en jornadas concretas incluidas en ese periodo.
Respecto a la tipología concreta de embarcaciones, el pliego de condiciones delimitaba que debía procurarse el alquiler de 25 navíos tipo marshall, necesarios para la ordenación del campo de regatas y la seguridad de los competidores y el público; un barco de invitados de gran capacidad, con espacio para entre 130 y 150 personas, destinado a las labores de hospitalidad institucional y compromisos de la organización; y hasta seis destinadas a transportar a los profesionales de los medios de comunicación: prensa, radio, televisión y fotógrafos. La flota requerida se completa con embarcaciones para la dirección y gestión de regatas (Race Management), jueces (Umpires), balizamiento, atención sanitaria y servicios operativos propios de Alicante Puerto de Salida.
Contratos por cerca de 2,5 millones
El contrato de suministro de embarcaciones forma parte del paquete de más de media docena de licitaciones puestas en marcha hasta ahora por la SPTD: la sociedad que asume la responsabilidad de impulsar la organización del evento. Entre ellas, figura la asistencia técnica de ingeniería de apoyo en la organización del acontecimiento deportivo, y del seguimiento de todos los procesos administrativos asociados a él -como una suerte de contrato guía para el resto de contrataciones-, ya adjudicado a Actividades y Servicios de Ingeniería Constructiva, por un precio de 633.872,78 euros.
Además, también se ha licitado el servicio de promoción publicitaria, y del diseño de su creatividad, para organizar la planificación y difusión pública de la campaña general de publicidad, a través de una agencia de medios. E, igualmente, se han activado los concursos para procurar contenidos e instalaciones concretas que formarán parte del espacio del Ocean Live Park, entre los muelles 10 y 14 del Puerto de Alicante, en la semana previa al inicio de la regata. Se trata del servicio integral del espacio de ocio digital (gaming, e-sports, realidad virtual y realidad aumentada), el montaje, mantenimiento y desmontaje de pantalanes y material de amarre, y los servicios técnico-deportivos para la realización de las pruebas náutico-deportivas. Esas convocatorias suman más de 862.000 euros, lo que eleva el conjunto de licitaciones asociadas al evento deportivo por encima de los 2,5 millones.
La edición de la etapa de salida de 2027 es, por ahora, la última de las comprometidas por contrato con inicio desde Alicante: lo que viene sucediendo desde la edición de 2008. Con todo, el propósito de la Generalitat y del Ayuntamiento de Alicante es que esa vinculación continúe más allá del evento del próximo enero, a la vista de la repercusión económica y de la difusión de la marca Alicante que ha conllevado su desarrollo a lo largo de las ediciones previas. De ahí que ya se hayan abierto conversaciones para amarrar la celebración de la partida de la competición desde el Puerto de Alicante en el futuro. Hasta el momento, se ha negociado al menos ciclos de dos próximas salidas. Y ese podría ser el objetivo a perseguir ahora, aunque no ha trascendido ningún avance concreto. Entre tanto, Alicante ya comienza a ejercer como próximo anfitrión de la competición, una vez finalizada la primera edición de la regata atlántica.