ALICANTE. Primero cerró el grifo de los goles encajados y después abrió el de los puntos. El CD Eldense empieza a recoger los frutos de la evolución positiva que protagoniza desde el inicio del curso.
Es verdad que cinco puntos de 15 posibles no constituyen todavía una cosecha para lanzar cohetes, pero las dos jornadas consecutivas sin encajar, el empate ante un aspirante al ascenso como el RCD Mallorca (0-0) y, especialmente, el triunfo firmado este domingo en El Molinón-Enrique Castro 'Quini' (0-1) permiten hacer una valoración positiva del momento del equipo.
Los azulgranas regresaron de Gijón con más que tres puntos en la maleta. A juzgar por lo que se vio sobre el verde, en la misma también hay personalidad, fondo de armario y una competitividad interna creciente, tres virtudes clave si hablamos de un equipo prácticamente nuevo y cuyos últimos refuerzos todavía se están acoplando.
Además, conviene no caer en la tentación de situar el punto de inflexión exclusivamente en el relevo del banquillo, la caída de Claudio Barragán y su sustitución temporal por Josep Ferrando, quien era su segundo y ahora se postula para emular al manisero y abandonar la interinidad. Y es que, con Barragán todavía al frente, el Eldense ya había dado un paso adelante importante, dejando ante el Mallorca por primera vez su portería a cero y compitiendo cara a cara con un recién descendido que es, además, uno de los principales candidatos a regresar a LaLiga EA Sports.
El propio Ferrando hizo referencia a lo anterior en Gijón: "Queríamos dedicarle la victoria a Claudio Barragán y a toda la gente que hizo posible que el Eldense esté ahora compitiendo en LaLiga Hypermotion", manifestaba el técnico. En la misma línea se manifestaba Javi Martínez, el autor del gol de los azulgranas ante el Real Sporting: "Recogemos los frutos del trabajo que veníamos haciendo con Barragán, creyendo en la misma idea que nos transmitía. El equipo venía trabajando muy bien, merecíamos más puntos y estamos muy contentos de haberlo conseguido", decía.
Personalidad para jugar así en El Molinón

- Ferrando en el banquillo
La victoria en Gijón refuerza clasificatoriamente al Eldense, pues arrancará fuera de la zona de descenso la sexta jornada, en la que recibe a la SD Eibar, flamante segundo clasificadotras perder en la primera jornada y ganar las cuatro siguientes (ha anotado siete tantos en las dos últimas, en las que, además, no ha recibido ningún gol). Pero también refuerza emocionalmente a los azulgranas por la forma en que consiguieron el triunfo. Y es que no se plantaron en El Molinón con el casco puesto, diez hombres detrás de la pelota y una estampita en el bolsillo. Especialmente durante la primera mitad, el Eldense fue mejor que su rival, con y sin balón. Presionó arriba, hizo gala de criterio cuando la pelota era suya y supo encontrar los espacios gracias a la movilidad de sus hombres de ataque. Aingeru Olabarrieta acarició el gol en varias ocasiones, Manu Nieto también tuvo la suya, David Ruiz fue un puñal por la izquierda y las asociaciones de Roberto López y Fidel hicieron daño por el otro costado. El dato más gráfico del buen nivel ofrecido por el Eldense fue la pitada con la que la afición del Real Sporting despidió a su equipo cuando se llegó al descanso.
En la segunda mitad, el cuadro rojiblanco apretó y obligó a los de Ferrando a demostrar capacidad de sufrimiento: Ramón Vila y su defensa respondieron y el equipo sobrevivió al mejor tramo local antes de volver a equilibrar el encuentro.
Guirao y Justin suben la competencia
Y si el crecimiento colectivo fue evidente, Carlos Guirao y Justin Smith pusieron nombres propios al mismo. Ferrando juntó a ambos en la sala de máquinas y la respuesta fue sobresaliente: piernas, equilibrio, intensidad y criterio con la pelota para sostener a un equipo que quería presionar lejos de su portería y, al mismo tiempo, necesitaba futbolistas capaces de darle continuidad al juego cuando recuperaba.
Entrar en el once del Eldense empieza a salir caro. La plantilla cuenta con alternativas y la competencia aumenta conforme todos van alcanzando su mejor estado físico. Lo anterior hizo que las siete ausencias (Javi Olaizola, Jesús Clemente, Jordi Martín, Borja Calvo, Marcos Bustillo, Pau Cabanes y Mariano Carmona) con que el Eldense se presentó en Gijón apenas se notaran.
Se puede decir que la revolución acometida durante el mercado de verano dejó una plantilla amplia y con perfiles diferentes... pero todavía hay margen de mejora; para empezar, porque algunos de los futbolistas incorporados en el tramo final de dicho mercado llegaron con menos preparación que sus compañeros y continúan acumulando trabajo para alcanzar su mejor versión. Conforme lo hagan, la pelea por entrar en el once se recrudecerá. El propio partido de Gijón ofreció una buena muestra con el triple cambio del minuto 75 que terminó decidiendo el encuentro: Iker Recio, Javi Martínez y Jorge Rastrojo saltaron al verde de una tacada y, prácticamente a continuación, los dos últimos fabricaron el 0-1: control y asistencia de Rastrojo y definición de mucha calidad de Martínez.
Dos partidos sin encajar, cinco puntos en el bolsillo, la primera victoria y la sensación de que hay bastante más por sacar de una plantilla que todavía está ensamblándose. El Eldense cree y crece... sin que por el momento se adivine su techo.