ALICANTE. No es ningún secreto: Alicante se ha consolidado en el margen de los dos últimos años en el top 10 entre los puertos nacionales en número de cruceristas. En 2024 llegó a situarse en la novena posición, tras superar a Vigo. Y aunque al cierre de 2025 regresó a la décima plaza mantuvo la senda de crecimiento con 103 escalas y 252.317 pasajeros, un 7,5% más, según las estadísticas oficiales recopiladas por Puertos del Estado. Esa evolución hacia el incremento continuará en este ejercicio, cuando se esperan 113 escalas y 325.000 visitantes, según los cálculos que se manejan en el último estudio sobre el impacto del sector elaborado por la Asociación Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros (ALCTC), en el que se calcula que ese segmento turístico generará un rédito de 84 millones. Es decir, un 20% más sobre los 67,39 millones cifrados para el año pasado.
En cualquier caso, el dato que todavía puede resultar de mayor interés es que esa tendencia de crecimiento parece no haber tocado techo, según se puso de manifiesto este miércoles en las VIII Jornada Internacional Alicante Costa Blanca Turismo y Cruceros, organizada por la ALCTC, en el Castillo de Santa Bárbara, que contó con la participación de varios expertos del sector turístico y representantes institucionales implicados en su gestión. Eso sí, la posibilidad de que se materialice ese aumento depende de que se combinen varios ingredientes en la proporción adecuada, en función de las aportaciones que se plantearon en las distintas mesas de debate.
Una de las claves esenciales es que Alicante y el conjunto de la provincia se presente como destino "apetecible", según apuntó el director comercial de la naviera MSC Cruceros, Luis Blanes. Eso implica que el pasajero llegue a una ciudad "en la que pueda disfrutar" gracias a su oferta gastronómica y en la que tenga a su alcance un recorrido histórico, cultural y patrimonial. A eso debería añadirse que la ciudad "conecte" con el crucerista, y que ponga a su alcance taxis y hoteles y todo lo necesario para que, en el futuro, se interese por volver. "Alicante ya está en el mapa; es una ciudad atractiva en un país de referencia", remarcó Blanes. Esa circunstancia es la que habría llevado a MSC Cruceros a mantener el puerto base que se instauró en 2022 con posibilidad de embarque y desembarque (un aspecto muy valorado por el turista nacional) hasta el punto de ofertar 24 escalas en este 2026 y la previsión de crecer en 2027 para superar los "80.000 pasajeros que vamos a traer" este año, indicó.
En ese diagnóstico también coincidieron Jose Sennacheribbo, shoreside operations manager de Noatum Maritime y Nicola Cesaro, exdirector de Operaciones de MSC Cruceros, quienes apuntaron que Alicante ya era un "destino fiable y atractivo" que ya es conocido por los visitantes y que se tiene que seguir creando contenidos para no perder la capacidad de sorprender. Eso sí, también añadieron un segundo elemento fundamental: que la visita cumpla las expectativas de los visitantes, tras subrayar que los turistas ya tienen una imagen de lo que pueden encontrar a su llegada a tierra por lo que no se debe defraudar, sino responder con lo prometido. Para ello, según coincidieron varios de los ponentes, un factor esencial es garantizar buenos servicios en cuestiones como la conectividad, la facilidad de transportes, la limpieza o la seguridad.
El siguiente condimento crucial para procurar ese crecimiento sería la planificación y la gestión ordenada de los flujos, según señalaron tanto el secretario autonómico de Turismo, José Manuel Camarero, como el jefe del departamento de Desarrollo de Negocio y Estrategia Empresarial de la Autoridad Portuaria de Alicante, David Nadal, o el director del Patronato de Turismo Costa Blanca, José Mancebo. Camarero indicó que, gracias a estrategias como la cooperación público-privada, en la Comunitat se estaba gestionando la llegada ordenada de los flujos turísticos en general, y la de los cruceristas en particular, sobre todo porque constituyen una oportunidad para procurar la ansiada desestacionalización. Nadal apuntó que el objetivo de la Autoridad Portuaria era seguir crecer en el segmento de los cruceros pero de forma ordenada y controlada para que no se generasen problemas de congestión.
La provincia como destino
En este sentido, señaló que la ventaja competitiva de Alicante es que es el conjunto de la provincia la que computa como destino toda vez que la práctica totalidad de municipios está conectada para que puedan producirse la visita a cualquier población con un desplazamiento de 40 minutos. La evidencia de esa conectividad y de la posibilidad de que los cruceristas recalasen en otras poblaciones al margen de la capital la aportaron las concejalas de Turismo de Elche y Torrevieja, Irene Ruiz y Rosario Martínez, respectivamente, quienes dieron cuenta del incremento de visitantes registrados en esas dos localidades gracias a la organización de "experiencias únicas", "singulares" e "inmersivas", y a la apuesta por "productos que nos diferencian" como El Palmeral ilicitano o las Salinas torrevejenses, manteniendo siempre el equilibrio de la presencia de esos flujos con el bienestar del residente.

- Camarero, Martínez, Ruiz y Mancebo. -
- Foto: RAFA MOLINA
Nadal recalcó, además, que ese crecimiento ordenado debe ser también sostenible, no solo desde el punto medioambiental, sino también desde el punto de vista económico y social, de forma que "lo podamos absorber". Así, abogó por "ir poco a poco, paso a paso, entender cómo se comporta, e ir adaptando mejoras constantes para mejorar la experiencia del usuario" en coordinación con la gestora de la terminal, Global Ports, y el conjunto de instituciones implicadas, de forma que se adopten medidas flexibles. Entre ellas, citó la apuesta por la innovación o la mejora de servicios, como la implantación de los autobuses lanzadera, así como la adaptación de las infraestructuras, como la ampliación de la superficie de amarre para dar cabida a buques de mayor tamaño mediante la construcción de dos duques de Alba, ahora en fase de diseño.
El propio responsable de Global Ports en Alicante y presidente de la ALCTC, Francesco Balbi, remarcó que ya se había hecho los deberes con la remodelación y modernización del edificio de la propia terminal marítima que es el primer y el último impacto que perciben los cruceristas y abogó por seguir mejorando el conjunto de las infraestructuras del puerto, así como por cuidar tanto al pasajero como a las navieras agilizando el embarque y desembarque, procurando un buen servicio de practicaje y facilitando un buen aprovisionamiento de productos a los buques.
Mancebo, por su parte, señaló que la planificación y la gestión ordenada de los flujos es imprescindible y multiplica las opciones del destino tras apuntar que el 84% de los cruceristas toman tierra a su llegada a puerto, que el 70% de ellos se queda en Alicante y ciudad y que el 30% restante, en torno a 70.000 turistas, "se van moviendo en flujos por la provincia". Así, remarcó que el turismo de cruceros permite trabajar con antelación "porque sabes lo que va a pasar a dos o tres años vista", lo que permite actuar de forma coordinada para plantear y coordinar una propuesta atractiva para el conjunto de la provincia.
Atraer más navieras
Y, finalmente, el último ingrediente para cuadrar la receta que permita gestionar un crecimiento digerible sería la captación de nuevas navieras que apostasen por implantar sus puertos base en Alicante, como ya se ha conseguido con las próximas experiencias a desarrollar en este 2026 por Costa Cruceros y Fred.Olsen, así como por captar pasajeros procedentes de Estados Unidos y del conjunto de Norteamérica. Así lo plantearon Camarero, Mancebo y el director de la Asociación Internacional de líneas de cruceros (CLIA) en España, Alfredo Serrano, en sus respectivas intervenciones.
Camarero subrayó que el departamento autonómico estaba implicado en la atracción de nuevas navieras que pudiesen implantar la posibilidad de embarque en Alicante y que, además, se había puesto el foco en la captación de más turistas americanos. Mancebo coincidió en la trascendencia del mercado de Estados Unidos y se mostró convencido de que los movimientos emprendidos en distintas misiones comerciales para atraer a visitantes procedentes de esa país "van a prosperar", por lo que hizo un llamamiento a aprovechar la oportunidad y tener "el destino preparado" para anticiparse y "modular", lo que supone "incentivar pero también dirigir flujos". Y Serrano también puso en el acento en Estados Unidos al tratarse del principal mercado emisor de cruceristas, seguido de Europa, para recalcar las expectativas de Alicante como puerto clave también para el conjunto del levante y del centro peninsular en el Mediterráneo, que pasa por ser el segundo ámbito de mayor actividad en mercado de los cruceros tras el Caribe.
En esta línea, remarcó que, una vez consolidado el puerto base de MSC Cruceros, y tras haber superado los 250.000 cruceristas, las principales navieras ya conocen el destino "y volverán a llamar a la puerta". "El entorno es positivo, el Mediterráneo está creciendo frente a otros destinos que están congestionados, por lo que las compañías" pese a que suelen ser conservadoras, también "buscan diversificar y pueden ver Alicante como oportunidad". Así, invitó también a explorar otras posibilidades de negocio como el abastecimiento de productos a los buques y puso en valor la posición de España dentro del sector y la de Alicante en particular, al afianzarse entre los diez puertos con mayor flujo de turismo de crucero "con un crecimiento muy sano el año pasado" que coincide con el interés creciente de los españoles por el sector y por zarpar desde un puerto español, lo que podría aupar a Alicante como puerto de embarque principal para el levante y zona centro de España. Eso sí, también llamó a aprovechar el potencial que supone la conectividad del aeropuerto Alicante-Elche Miguel Hernández para captar visitantes internacionales en viajes que combinen el aterrizaje con el embarque en un buque turístico. Se trata de una posibilidad ya disponible con maletas facturadas desde el propio aeródromo, según remarcó también Balbi.
En todo caso, Serrano destacó la oportunidad de expansión que se augura para el conjunto del sector al señalar que se espera que los 34,6 millones de pasajeros registrados en este 2025 en todo el mundo lleguen a convertirse en 42 millones en el horizonte de 2028. Además, apuntó que, según el último estudio elaborado por la CLIA con datos de 2023, el sector registró una facturación global de 1.500 millones y generó una contribución de 3.000 millones al PIB con la creación de 48.900 puestos de trabajo. A todo ello, sumó el valor de prescriptor de destino del crucerista, que genera tasas de retorno del 80%, con ventajas como la posibilidad de combatir el encasillamiento de un destino, para que no dependa solo de su propuesta de sol y playa, por ejemplo, sin necesidad de requerir grandes inversiones para captar visitantes y, además, generando un uso limitado de recursos en el territorio, tras el esfuerzo por introducir medidas enfocadas en la sostenibilidad como la introducción de combustibles no contaminantes, la potabilización y el tratamiento del agua en los propios barcos.