ALICANTE. No es ningún secreto: la reducción del tráfico es uno de los objetivos compartidos por todas las grandes ciudades. Y algunas de las soluciones propuestas para conseguirlo también son comunes: fomento del transporte público, peatonalizaciones progresivas, implantación de límites de velocidad en calles de un único carril y sentido, circunvalaciones para sacar el tráfico interurbano de los cascos urbanos y creación de aparcamientos disuasorios. Y Alicante no es ajena a esos planteamientos, sobre los que ya se han desarrollado algunas primeras experiencias que se pretende potenciar ahora con la planificación de nuevas infraestructuras asociadas a la movilidad, a través del futuro Plan General Estructural (PGE).
Algunas de ellas se han actualizado a lo largo de la última semana, en el marco del segundo proceso de participación pública promovido respecto a la redacción del borrador del PGE. Se trata de la reordenación del sistema ferroviario, con hitos como el proyecto de la Variante de Torrellano (que agrupará las líneas de cercanías y mercancías para liberar el litoral sur del paso de las vías); la apuesta por un nuevo nodo de transporte en el apeadero del cercanías del campus oeste de la Universidad de Alicante (UA), o la extensión de la red de tranvía sobre el eje de la Gran Vía a secuenciar en cuatro fases (para lo que se requeriría de la participación ineludible de la Generalitat como administración competente para ejecutar y financiar las obras de las nuevas líneas). Y en otras se profundizó este mismo martes en la segunda mesa técnica de debate específica sobre movilidad, organizada con motivo de ese segundo proceso de participación pública.
En primer término, en ese foro se confirmó que el PGE prevé potenciar el desarrollo de cuatro grandes rondas interurbanas encargadas de liberar el casco urbano de los desplazamientos de largo recorrido, de forma que pueda avanzarse en la retirada de la circulación del centro y de todo el paseo litoral. Es, en suma, el planteamiento recogido en el Modelo 4D que ya se dio a conocer durante la celebración de las jornadas MedCity en Alicante, en 2024, y que también se plasma en el informe 'Análisis de la red viaria y ferroviaria estructural del municipio de Alicante' elaborado por la Universidad de Alicante (UA), a través de un equipo de trabajo coordinado por el profesor del Departamento de Ingeniería Civil Armando Ortuño, como informó este diario hace un año.
En esas propuestas, se plantea desviar el tráfico hacia las grandes rondas metropolitanas ya existentes -en algunos casos prolongando su trazado-, así como hacia las que se prevé desarrollar en coordinación con otras administraciones, como la Generalitat o el Gobierno central, de forma que se procure "una distribución equilibrada de los flujos" y se libere el frente litoral del tránsito de paso, desde la avenida de Elche, pasando por el Paseo de los Mártires de la Libertad y la avenida de Villajoyosa.

- Plano con el trazado de las cuatro rondas planteadas en el PGE. -
Esos ejes y rondas metropolitanas estratégicas son los que se delimitan en el plano adjunto. Por un lado, la Gran Vía y su prolongación hacia la Playa de San Juan. En segundo término, la Vía Parque, cuya finalización -aún pendiente de la redacción de proyectos por parte de la Generalitat- que comprende la conexión directa con la A-79 permitiría cerrar la segunda ronda y absorber tráfico actualmente concentrado en el litoral y la zona central. En tercer lugar, se propone un nuevo eje articulador, con un trazado en arco sobre el recorrido de la Vía Parque, que conectaría la Avenida de Dénia con la A-79. Partiría de los nuevos desarrollos de Vistahermosa Norte y progresaría por Ciudad Jardín, Divina Pastora, el norte de los barrios de San Blas y Ciudad de Asís hasta volver a conectar con la Vía Parque en su entronque con la A-79. Y, por último, se incluye la generación de una nueva ronda metropolitana sobre el trazado actual de la A-70, transformando su tramo más urbano en un bulevar verde integrado en la ciudad, según se concreta en la documentación del borrador del PGE ahora expuesta al público.
Aparcamientos en el extrarradio
El desarrollo de esos cuatro ejes se complementaría con otra actuación estratégica enfocada, igualmente, en la reducción del uso del vehículo privado para desplazarse en el interior del casco urbano. Es, quizá, la intervención más novedosa -por su concreción- entre las planteadas en materia de movilidad en este segundo proceso participativo sobre la redacción del PGE. Consiste en la creación de una red de aparcamientos disuasorios como los ya implantados en el barrio de San Gabriel que se localizarían junto a paradas del Tram con el propósito de facilitar la intermodalidad. Con ello, se aspira a que la ciudadanía estacione su vehículo en esos aparcamientos para cubrir el último tramo de sus desplazamientos en transporte público, lo que redundaría en una disminución de la presión del tráfico.
¿Dónde se ubicarían esos aparcamientos disuasorios de nueva creación? De acuerdo con la documentación que permanece expuesta al púbico, se prevé hasta doce emplazamientos distintos, el doble de los que se había planteado de forma inicial. Las situadas en el entorno de los apeaderos del Tram de las líneas urbanas existentes (1, 2, 4 y 5) se localizarían en las paradas de Campo de Golf, Condomina, Lucentum y Virgen del Remedio. Ademas, se plantean otros tres en los alrededores del eje de la avenida de Dénia, sobre el que el propio PGE plantea prolongar el servicio de tranvía. Además, se propone otro aparcamiento disuasorio junto al nodo intermodal previsto junto al apeadero del ferrocarril en la Universidad de Alicante (UA). Otro más en el barrio de San Gabriel. Uno más en el barrio de La Florida, entre la avenida de Orihuela y la carretera de Ocaña (N-330). Otro junto al borde de la avenida de la Universidad y otro en Rabasa, en el emplazamiento en el que se plantea la reserva de suelo para la construcción del tercer hospital al que también se da encaje en el PGE.

- Plano con la prolongación de las vías del Tram y los parkings disuasorios. -
Al tiempo, el PGE trata de potenciar el uso de la bicicleta y los desplazamientos a pie. Para ello, incorporará "itinerarios peatonales y ciclistas continuos, seguros y jerarquizados, plenamente integrados en los ejes estructurantes de la infraestructura verde, de modo que contribuyan tanto a los desplazamientos cotidianos como a la mejora ambiental y paisajística del espacio público", según concreta la propuesta. "El objetivo es promover la bicicleta y la caminata como modos principales de transporte, facilitando recorridos directos hacia centros de actividad, universidades, equipamientos y microcentralidades bajo el concepto de ciudad de 15 minutos", resume la documentación del PGE disponible para su consulta.
Así, se plantea tejer una malla de itinerarios ciclistas a través de todo el término municipal que estaría integrado "con los sistemas intermodales, incluyendo TRAM, cercanías y autobuses metropolitanos, así como aparcamientos seguros, puntos de alquiler de bicicletas y nodos de transporte, garantizando accesibilidad y equidad para todos los usuarios", detalla la propuesta.

- Plano con los itinerarios ciclistas propuestos. -
En último término, ese planteamiento promueve "una visión metropolitana" de Alicante de forma que quede posicionado como "nodo estratégico" que conecte el término municipal, su área funcional y el territorio provincial gracias a la mejora de la intermodalidad, la ampliación de la red de transporte público y la implantación de infraestructuras que redistribuyan los flujos metropolitanos que optimicen los desplazamientos y reduzcan la dependencia del vehículo privado, "favoreciendo modos sostenibles como la bicicleta, la caminata y el transporte colectivo", según precisa la propuesta.
Con ello, se perseguiría el "objetivo central" por el que se aspira a liberar "el frente litoral del tráfico de paso, recuperando espacio urbano de calidad y reforzando la relación histórica con el mar". "La redistribución del tráfico hacia las rondas metropolitanas, junto con la transformación del tramo urbano de la A-70 en un bulevar verde integrado, mejorará la permeabilidad territorial, reducirá los efectos barrera y generará itinerarios peatonales y ciclistas continuos que conecten barrios y nuevas centralidades", concluye el planteamiento que inspira la redacción del PGE.