ALICANTE. El servicio de montaje de escenarios e infraestructuras para fiestas y actos culturales de Alicante seguirá a cargo de la alianza empresarial encabezada por Sit Down al menos durante otro año más. La empresa que viene asumiendo la prestación desde mediados de 2017 (entonces, con otros firmas como socias) se convirtió en adjudicataria por última vez en el concurso convocado en 2022. El contrato se cerró por un precio de poco más de 3 millones (3.008.840,64 euros IVA incluido). Además, se establecía un periodo de duración de cuatro años, con la posibilidad de optar a otro año más, mediante la concesión de una prórroga.
Y ese es el acuerdo que adoptó el equipo de gobierno, del Partido Popular (PP), en la reunión semanal de la Junta Local, este martes. Todo, a la espera de que se complete el proceso de tramitación para convocar un nuevo concurso. Nada se ha anticipado hasta ahora respecto a la fecha estimada para que se lance esa licitación. Y también se desconoce su posible importe y duración. Por lo pronto, Sit Down seguirá asumiendo el montaje de instalaciones desmontables hasta octubre de 2027, lo que conlleva la provisión de un gasto de otros 752.210,16 euros más (también, con impuestos incluidos).
¿En qué consiste, en concreto, el desarrollo de esa prestación? En la provisión y colocación de estructuras necesarias para el desarrollo de actividades culturales o festivas como actuaciones musicales, presentaciones o representaciones. Entre ellas, las que tienen que ver con la instalación de gradas para presenciar desfiles de las fiestas de la ciudad, o los escenarios en los que se ha celebrado el pregón en los últimos años, por ejemplo.
Lo cierto es que la prestación de ese servicio -que llegó a estar bajo el escrutinio de la justicia por los trabajos prestados al menos entre 2008 y 2015- es una de las que se encuentran sujetas a la concesión de prórrogas, entre los contratos que dependen del ayuntamiento. Se trata de la situación en la que se encuentra el servicio de control del estacionamiento regulado (la contrata de la ORA o de la zona azul) operado por Vectalia y Pavapark tras el vencimiento del contrato original, sin que se haya despejado los recursos presentados contra su nueva licitación.
El equipo de gobierno también acaba de extender la explotación del centro de tratamiento de residuos, en manos de UTE Alicante, también tras el fin de todas las prórrogas contempladas en el contrato de 2013, mientras se ajusta el proyecto de gestión para promover un nuevo concurso.
Lo mismo sucede con el servicio de limpieza de colegios y dependencias municipales, a cargo de STV Gestión; o el mantenimiento de zonas verdes, también asumido temporalmente por la misma compañía, con el contrato ya caducado. Eso sí, al menos en este último caso, la prestación se encuentra de nuevo en fase de concurso, después de que se rectificase el pliego de condiciones en una primera convocatoria que se dejó sin efecto, el pasado mes de marzo.
