L'ALQUERIA D'ASNAR. Vecinos de l'Alqueria d’Asnar han salido a la calle en la tarde de este miércoles para pedir que el alcalde, César Palmer, dimita o que se debata la moción de censura presentada en el mes de febrero y que aún no ha llegado al pleno, y el Ayuntamiento recobre la normalidad después de meses de problemas acumulados y falta de gestión, como han venido denunciando quienes han presentado la moción. Recordar que el alcalde gobierna en solitario desde el pasado noviembre, en una población con algo más de 500 habitantes.
La concentración ha estado acompañada de una cacerolada, cerrándose con la lectura de un manifiesto por parte del Movimiento Vecinal en el que, refiriéndose al alcalde, han apuntado que "juega a que nos cansemos. La corrupción no es solo robar el dinero público, es robarnos el futuro y la dignidad de nuestro pueblo. Un alcalde corrupto también es aquel que no invierte en lo necesario".
La portavoz ha señalado que "la unión organizada es el único antídoto contra el caciquismo. Mantengamos la calma, pero también la firmeza. No debemos caer en sus provocaciones, nuestra fuerza es nuestra honestidad y el amor a nuestro pueblo. Estamos haciendo historia defensando lo que es justo, y eso es una gran victoria. La dignidad de nuestro pueblo no se vende". De un tiempo a esta parte vienen concentrándose los miércoles para pedir la dimisión del alcalde.
A la concentración se han sumado también concejales de l’Alqueria, así como socialistas de Alcoy y Cocentaina, como Lorena Zamorano, Tere Sanjuán, Marcela Richart y Adrián Botella, el alcalde de Penáguila, Salvador Catalá, y diputados provincial y autonómico, como Ismael Vidal y Nuria Pina, respectivamente.

Recordar que en febrero los tres concejales socialistas, Andreu Ripoll, Sofía Domínguez y Rubén Colomina, y la edil no adscrita, Saray González, presentaban una moción de censura al alcalde, quien gobierna en solitario desde el mes de noviembre pasado. Fue en ese momento cuando una denuncia del PSOE, acerca de un dinero de la piscina que no había sido ingresado, desencadenó o precipitó la salida del gobierno de los dos concejales del PP y de la edil no adscrita, que al igual que el alcalde habían concurrido a las Municipales por Compromís.
El pleno se preveía para el 6 de marzo, si bien no se convocó y sigue sin convocarse, lo que ha comportado que los firmantes de la moción presenten una demanda contra decisiones que ha tomado el alcalde para no convocar la sesión. Según explicaron los firmantes de la moción de censura, que suponen la mayoría del pleno al estar formada la corporación por siete ediles, no solo no se ha convocado, sino que “el alcalde declaró su improcedencia y archivó el procedimiento sin permitir su debate ni votación", alegando motivos que, según el recurso, "se basan en interpretaciones contrarias a la legislación vigente e incluso en normas declaradas inconstitucionales”.
Mientras el alcalde no ha convocado el pleno ordinario que debería haberse celebrado en marzo, ni se ha debatido la moción, sí convocaba para este pasado martes una sesión extraordinaria y urgente, que no prosperó al no aprobarse la urgencia, un trámite necesario para que pudiera tener lugar la sesión.

Sobre las presuntas irregularidades denunciadas por los socialistas sobre una recaudación de 1.625 euros de la piscina municipal, apuntar que un informe del secretario-interventor municipal realizado el pasado noviembre, tras la crisis generada, indicaba una gestión "al margen de la legalidad" del alcalde con el apuntado dinero de la piscina y otra cantidad posterior. Este funcionario fue cesado por el alcalde a principios de febrero y ya el mes pasado nombraba a un peón de servicios como secretario accidental, tras la renuncia del secretario-interventor que se había propuesto en régimen de comisión circunstancial, según una comunicación oficial remitida por el servicio de Asistencia a Municipios de la Diputación de Alicante al Ayuntamiento.
Precisamente, la situación del Ayuntamiento de l'Alqueria d'Asnar ha llegado al pleno de la Diputación de Alicante y en la sesión del 1 de abril PP y Vox rechazaron una moción presentada por el grupo socialista y respaldada por Compromís, en la que se pedía "garantizar el respeto a la legalidad democrática en el Ayuntamiento de l'Alqueria d'Asnar” y pedían que designara un secretario. Los argumentos del gobierno provincial incidían en que esta cuestión es competencia de la Subdelegación y que la institución ya había actuado dentro de sus competencias.