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Estudio por tres años para el periodo 2019-2021

El Puerto de Alicante vuelve a recurrir a la UA para evaluar la contaminación de su entorno

25/04/2020 - 

ALICANTE. El Puerto de Alicante da otro paso más con la intención de evaluar el alcance de su posible actividad contaminante. O mejor dicho, para tratar de separar la polución asociada a las empresas instaladas en su recinto respecto a la que pueda proceder de otros elementos contaminantes situados en su entorno. Es decir, justo la tesis que sus responsables vienen defendiendo hasta ahora en respuesta a las quejas formuladas desde diferentes ámbitos (asociaciones vecinales, colectivos ecologistas, AMPAs, etc) sobre el desarrollo de la carga y descarga de graneles. 

En concreto, la Autoridad Portuaria acaba de promover un segundo convenio de colaboración con la Universidad de Alicante (UA) para elaborar un estudio en el que se identifiquen las "fuentes que contribuyen a los niveles de PM10 en el entorno del puerto de Alicante", así como su evolución en un plazo de tres años, durante el periodo 2019-2021. El informe contará con una aportación global de 108.000 euros durante los tres años de su elaboración (54.000 euros por parte de cada entidad) y quedará a cargo del Instituto Ingeniería de los Procesos Químicos (IIPQ) de la UA: es decir, el mismo que ya elaboró en 2018 un primer estudio sobre el nivel de las emisiones de partículas a la atmósfera a partir de los registros captados en las cuatro estaciones de medición distribuidos en el recinto portuario.

Como informó Alicante Plaza, en dicho estudio se concluía que, en el periodo comprendido entre los meses de febrero de 2017 y 2018 no se habría superado en ningún caso el umbral límite de emisiones de partículas que recoge la legislación ambiental sobre la materia. Es más, tampoco se habría excedido el techo más restrictivo fijado por la Conselleria de Medio Ambiente en el denominado Plan de Mejora de la Calidad del Aire para el área de l'Alacantí.

Ahora, los objetivos de este segundo encargo vienen definidos en el propio convenio. En primer término, "avanzar en la estimación de la repercusión (frecuencia, impacto etc…) en los niveles de PM10 de los principales focos y actividades localizadas en el puerto y alrededores, creando una base de datos de episodios caracterizando los escenarios de emisión y condiciones dispersivas".

En segundo lugar, "avanzar en la discriminación de las distintas fuentes (portuarias, urbanas y/o externas) y en la estimación de su contribución relativa a la masa de PM10 de la zona, mediante la utilización de la composición química de las muestras de partículas y la utilización de modelos de contribución de fuentes".

En tercer lugar, "determinar la variación interanual de dichas fuentes y los patrones estacionales" a lo largo de esos tres años. Y, por último, la "evaluación de la mejora en los niveles ambientales PM10 (y en las fuentes que lo generan) de la implementación de medidas correctoras desde 2017 o en las variaciones en la actividad portuaria".

Para ello, se analizará la composición del aire a partir de las mediciones captadas por las estaciones instaladas en el propio recinto portuario como a través de las muestras tomadas por los propios investigadores del instituto universitario. En concreto, el convenio establece que "la Autoridad Portuaria aportará los datos de calidad de aire y meteorológicos de estos equipos" y que "de forma complementaria a las medidas de la estación de la Autoridad Portuaria de Alicante del Tinglado Frutero, la Universidad de Alicante tomará muestras de PM10 a días alternos y determinará en ellas la masa de PM10 y se realizarán análisis químicos".

El convenio no llega a precisar el momento de inicio de la confección del estudio. No obstante, trasciende justo en el momento en el que se ha dado a conocer el desbloqueo del último trámite para el inicio de la construcción de la terminal de graneles en nave cerrada, adjudicada a Eiffage a cambio de su explotación por un plazo de 30 años. 

En cualquier caso, la Plataforma por un Puerto Sostenible volvió a manifestar este viernes sus recelos frente a ese nuevo anuncio sobre las obras de la terminal, tras considerar que la Autoridad Portuaria ya ha ofrecido varios plazos para la puesta en marcha de esa infraestructura desde el año 2016, que se han incumplido de manera sistemática hasta ahora.

En la misma línea, representantes de la plataforma expresaron su desconfianza respecto a la elaboración de este segundo estudio encomendado a la UA, al apuntar que las estaciones de medición están situadas en el recinto portuario y, según apuntan, es el propio Puerto quien ejerce el control sobre ellas. Con todo, su funcionamiento está conectado a la red de control de calidad del aire  de la Generalitat, por lo que también dependen de la Conselleria de Transición Ecológica.

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