dan la controversia por zanjada tras las explicaciones en el pleno

PP y Cs liman asperezas por el contrato de Cultura: Barcala y Manresa escenifican la reconciliación

3/07/2020 - 

ALICANTE. Las relaciones políticas entre PP y Cs en su alianza al frente del Ayuntamiento de Alicante vuelven a encauzarse tras la polémica originada por el contrato de asesoría externa concertado por la Concejalía de Cultura para aumentar la difusión de la programación cultural en medios especializados y potenciar su presencia en redes sociales. Los dos protagonistas de la controversia, el titular de Cultura, Antonio Manresa (Cs), y el alcalde, Luis Barcala (PP), escenificaron este jueves su regreso al entendimiento al participar juntos en la presentación de la muestra de escultura al aire libre 'My Secret Garden', en el paseo del Puerto.

El gesto -hasta cierto punto atípico, puesto que no suele ser habitual que compartan presencia en actos institucionales- vendría a reforzar la reconciliación después de que las manifestaciones ofrecidas por el primer edil sobre la necesidad de informes para que se tramitase esa contratación (uno de la Oficina Presupuestaria, y otro de intervención, según dijo) espolease a los grupos políticos de la oposición para advertir sobre la posible existencia de irregularidades.

Fuentes del bipartito consultadas por este diario precisaron que, tras la comparecencia ofrecida por Manresa en el pleno ordinario de junio -a petición del grupo socialista, con el respaldo de Unides Podem y Compromís- había quedado claro que las apreciaciones formuladas por Barcala habían sido producto de un malentendido, producto de una supuesta falta de información sobre el proceso. En esta línea, las mismas fuentes incidieron en que la contratación había quedado clara tras las explicaciones ofrecidas en la comparecencia de Manresa.

Como informó Alicante Plaza, en su intervención, el titular de Cultura defendió que la contratación de ese servicio de asesoría externa había seguido los cauces administrativos requeridos y aludió a que una filtración de un correo interno (remitido por una trabajadora interina que iba a acogerse a una baja de maternidad) había alentado a PSOE, Unides Podem y Compromís a sostener que el contrato menor se había tramitado para cubrir su puesto. 

Manresa se limitó a apuntar, al respecto, que no entraría en esa cuestión al deber "lealtad al equipo de Gobierno". Barcala, por su parte, eludió intervenir en ese punto del debate y optó por guardar silencio, pese a las andanadas de los grupos opositores.


Los grupos de la oposición interpretaron, entonces, que las explicaciones ofrecidas por Manresa contradecían la versión del alcalde, por lo que volvieron a reclamar que aportase el informe del departamento de intervención que él mismo había considerado necesario. Es más, el grupo municipal de Compromís registró una petición expresa para que, en el caso de existir ese dictamen, se le facilitase una copia. La solicitud, además, preveía la posibilidad de que no existiese, por lo que reclamaba al alcalde que lo pidiese.

Por el momento, esa petición tramitada por registro no ha tenido respuesta. Mientras, tanto PSPV-PSOE, como Unides Podem y Vox siguen estudiando el expediente con el propósito de evaluar si corresponde adoptar otro tipo de decisiones, como el inicio de acciones legales.

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